Los Remedios de Bach son 38 extractos naturales, extraídos de flores silvestres, que poseen propiedades curativas. Fueron descubiertas por el médico galés Edward Bach, entre los años 1.928 y 1.934.

El Dr. Edward Bach

Médico y científico laborioso y brillante entregado por completo a su profesión. En 1.928, comienza a buscar maneras menos agresivas de curación. Se propone sustituir las bacterias que utiliza en sus vacunas por plantas medicinales. Su idea es reemplazar o acompañar los fármacos utilizados en la época, por unas sustancias naturales, no tóxicas, que sean fáciles de obtener y preparar y que sean útiles para todos los seres vivos.

Decide trasladarse a Gales a la tierra de sus antepasados y es allí dónde recolecta los tres primeros remedios florales. Entre agosto de 1930 y la primavera de 1931, Bach reside en Cromer, un pequeño pueblo de pescadores, dónde desarrolla la mayoría de sus extractos curativos.

Piensa que toda la energía de la planta debe estar sintetizada en la flor, de la que luego sale la semilla. Por eso, se centra en las flores silvestres que encuentra en su entorno y descarta las tóxicas. Recolecta con mimo el rocío que en ellas se deposita al amanecer y recurre al sol para potenciar sus efectos.

El Dr. Bach no cobra las visitas que realiza a sus pacientes. Los anuncios de prensa que divulgan su sistema le valen un conflicto con el Colegio de Médicos en 1.932. Están a punto de expulsarlo. Se considera un continuador y mejorador de la obra de Hahnemann (creador de la Homeopatía).

Insatisfecho de los tratamientos ortodoxos, deja su brillante carrera científica y se retira a Gales para investigar y experimentar con plantas y flores. Fiel a su idea, es aquí dónde desarrollará una terapia innovadora para curar las enfermedades del alma. Desde la preparación de su último remedio floral hasta su muerte solo pasan 14 meses.

Las Flores

Flores tipo

Corresponden a un tipo básico de personalidad congénita, un temperamento que está relacionado con la lección que hemos venido a prender en este mundo. Obedece a una cualidad determinada del alma humana.

Estos remedios florales son los siguientes: Impatiens, Mimulus, Clematis, Agrimony, Chicory, Vervain, Cerato, Centaury, Scleranthus, Water Violet, Gentian y Rock Rose.

Flores ayudantes

Corresponden a estados de ánimo que se han cronificado o potenciado. Estos remedios florales son: Goarse, Oak, Heather, Rock Water, Wild Oat, Olive y Vine.

Las últimas flores

Se relacionan con nuestra respuesta ante la vida o las condiciones que creemos que la vida nos ha impuesto. Representa nuestra particular forma de reaccionar ante determinados sucesos.

Los remedios florales correspondientes son: Cherry Plum, Elm, Pine, Larch, Willow, Aspen, Hornbeam, Sweet Chestnut, Beech, Crab Apple, Walnut, Chestnut Bud, Red Chestnut, Holly, Wild Rose, Honeysuckle, Star of Bethlehem y Mustard.

El remedio rescate

Es una combinación de Cherry Plum, Clematis, Impatiens, Rock Rose y Star of Bethlehem. Sus cualidades positivas otorgan calma y da estabilidad en las situaciones de emergencia, en momentos de gran estrés y/o malestar. Puede tomarse sola o combinarse con otros compuestos florales. Es muy efectiva en momentos de trauma profundo ya que ayuda a la persona a hacer frente a shocks o a un dolor extremo.

Cómo pueden ayudarnos

Los Remedios Florales actúan sobre los estados emocionales de las personas y animales. Muchas de las situaciones que la vida nos presenta, generalmente nos producen desequilibrios emocionales, los cuales bloquean el campo energético del ser vivo. Si este bloqueo o desequilibrio no se corrige, a la larga puede causar una enfermedad física.

Cada uno de los 38 remedios florales corresponde a estados emocionales universales, por los que todos hemos pasado o podemos pasar alguna vez en la vida, como desesperanza, miedo, obsesiones, incertidumbre, dependencia.

Esta terapia pretende buscar y tratar la causa (de una manera no agresiva) y no los efectos. El Dr. Bach observó que ante la misma enfermedad, los tratamientos eran efectivos en algunas personas y en otras no. De igual manera, se dio cuenta que en el desarrollo de una enfermedad, era más importante la personalidad y la actitud de la persona que el cuerpo físico en sí. Por eso, defiende que para curar a una persona es necesario tratar a la persona y no la enfermedad.

A la hora seguir este tratamiento, es importante que dediquemos un buen rato a observar cómo nos sentimos, qué nos preocupa y sobre todo nuestro comportamiento hacia situaciones intensas vividas con anterioridad. Los Remedios Florales actúan a modo capa de cebolla, es decir, curará la primera causa y desvelará otras posibles emociones. Por eso es esencial priorizar sobre los sentimientos que tenemos y elegir primero aquel que más nos afecta.

Mecanismo de actuación

Las Remedios Florales del Dr. Bach actúan en el campo energético de la persona, allí dónde se ha creado el desequilibrio, desbloqueándolo a través de sus vibraciones y armonizando todo el organismo.

Sin efectos secundarios ni contraindicaciones

Es una más de las ventajas que las flores de Bach nos aportan. No tienen ni efectos secundarios ni contraindicaciones. Podemos tomarlos sin miedo a que nos hagan daño. Lo único que puede suceder, es que elijamos mal el remedio que necesitamos. En ese caso, al estar mal prescrito, simplemente no actuaría.

La pueden tomar todas las personas, desde los niños a los ancianos. Tampoco existe ningún riesgo para las embarazadas y las mujeres en periodo de lactación.

La elección del tratamiento

Es fundamental dedicar el tiempo suficiente a analizar nuestro estado de ánimo y sus manifestaciones. Una vez detectado el desequilibrio, las flores harán su labor de manera rápida y efectiva.

Para que el tratamiento sea el adecuado, es imprescindible ponerse en manos de un terapeuta floral especializado, que determine los remedios idóneos a nuestra problemática y necesidad.

Podemos elegir hasta cinco remedios florales, pero lo ideal es no tomar más de tres al mismo tiempo. Pueden administrarse tanto puros como mezclados. La elección dependerá de las condiciones personales y de la intensidad del desequilibrio.

10 motivos para tomar Flores de Bach

Carencia de contraindicaciones

Como hemos comentado anteriormente, los remedios florales pueden ser utilizados tanto por bebés, como ancianos, mujeres embarazadas y enfermos de todo tipo. También pueden tratar animales y plantas.

Carencia de efectos adversos o secundarios

En ningún caso la toma de las flores induce secundarismos o efectos adversos. En algunos casos se producen movilizaciones energéticas que implican un cierto grado de incomodidad, que viene dada por un re-acomodamiento de emociones, así como por la resistencia a la modificación de la personalidad.

Compatibilidad con cualquier tratamiento

La Terapia floral es compatible con cualquier tipo de medicación. Su efecto no se ve alterado por ningún fármaco.

Accesibilidad

La preparación de los remedios florales es muy sencilla.

Precio aceptable

El precio de los remedios florales es adecuado para todos los bolsillos. Su coste ronda las 10 euros por frasquito.

Seguridad

Esta terapia lleva siendo estudiada y aplicada, más de 60 años. Además existe una amplia bibliografía sobre esta terapia, lo que la convierte en una opción sólida y fiable.

Acción a nivel energético sutil

Las flores de Bach actúan a nivel energético profundo, de forma vibracional.

Actuación en la causa real del desequilibrio

Las esencias tiene la potencia suficiente y la información adecuada para actuar sobre la causa que origina el desequilibrio. Es decir, que las flores de Bach modifican aquello que tienen que modificar.

Acción en todos los planos posibles

Los remedios florales actúan de manera integral, es decir en todos los planos de la persona que las toma. Por ese motivo, funcionan en trastorno de todo tipo, ya sean físicos, emocionales, mentales o espirituales.

Selectividad de actuación

Solo actúan a nivel de la desarmonía, ya que cada esencia tiene un patrón vibracional diferente, con una frecuencia que coincide con el patrón negativo a corregir. Por lo tanto, si damos una flor equivocada, simplemente no actúa, con lo que se anula toda posibilidad de perjudicar al paciente.