El auditorio Antonio J. Ballester de la Casa de Cultura acoge este domingo, día 9 a las 12 del mediodía, la presentación del libro “De Monòver als camps de concentració nazis”. El acto estará presentado por la concejala de Cultura, Julia Tortosa, y los autores del mismo, el monovero Ferrán Díaz Poveda y Guillem Llin Llopis.

El libro recoge la investigación llevada a cabo por sus autores a lo largo de varios años. “Se trata de un trabajo de investigación, en archivos nacionales e internacionales, sobre la vida de 13 monoveros, antes, durante y después del cautiverio, en los campos de concentración nazis, y de los cuales 7 murieron lejos de su tierra y 6 consiguieron sobrevivir”, ha señalado Ferrán Díaz.

El trabajo de Llin y Díaz enmarca el relato de las vidas de los 13 deportados en el contexto histórico que permitió el ascenso del fascismo y el nazismo.

La edil de Cultura y Memoria Histórica, Julia Tortosa, ha señalado que “este libro se enmarca dentro de la política de recuperación de testimonios de las víctimas directas de la dictadura franquista”. Tortosa valora este libro como “una gran aportación y nuevos conocimientos, desde la historiografía local, al estudio global de la deportación republicana a los campos de concentración del III Reich”.

Los monoveros deportados

Los monoveros que sufrieron la deportación y fueron recluidos en los campos de concentración del III Reich tuvieron un final distinto, ya que 7 de ellos fallecieron en los mismos campos como fueron Juan Gil Amorós, Luis Guardiola Santa, Demetrio Poveda Albert, José Poveda Gran, Ramón Sanchiz Botella, Juan Alfonso Monzó, y José Albert Penalva.

Los que sí pudieron salir con vida de los campos de concentración fueron Luis Moreno Sabater, Vicente Hernández Sirvent, Primitivo Albert Vidal, Camille Albert Collet, José Sogorb Pérez y Manuel Albert Canto, que nació en Elda de padres monoveros.

Curiosidades

Ferrán Díaz ha manifestado que “a lo largo de las investigaciones realizadas descubrimos muchas curiosidades, como que Primitivo Albert Vidal fue un destacado miembro de la resistencia francesa contra las nazis y en la actualidad cuenta con una calle a su nombre en la ciudad francesa de Alfortville, a tres kilómetros de Paris”.