La Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Monóvar no podía dejar de conmemorar un hito tan destacado y con tanta tradición en el municipio como es el Carnaval.

Por esta razón, Verónica Amat, concejala del área, destaca que “no queríamos dejar de hacer algo para recordar este año esta celebración, aunque no se pueda celebrar como corresponde”.

Así, desde hoy mismo se puede ver “un mural en la balconada del Ayuntamiento de Monóvar, el cual, de forma representativa, ayuda a que esta fecha no pase desapercibida”, señala Amat.

No es la decoración “a la que estamos acostumbrados, con toda la fachada disfrazada de la temática correspondiente, pero es una manera de recordar una fiesta en la que suelen participar cientos de personas año tras año”.

Y es que, este año, se ha querido rendir homenaje a las raíces de este hito y, “mediante una investigación de los carnavales rurales, tradicionales y milenarios de Europa, se han conocido sus significados y orígenes”.

Algunos elementos protagonistas de estos carnavales milenarios son “las máscaras y los rituales con animales, los cuales representan el enlace entre el mundo celestial y el mundo terrenal”, explica la concejala.

Unos rituales ancestrales que, con el paso de los siglos, han asumido diferentes significados, como indica Amat, “pero la mayoría siempre relacionados con el despertar de las fuerzas primaverales, ya sean vegetales o animales, y con la purificación de los pueblos, liberándolos de los malos espíritus que traen el frío y la oscuridad del invierno y favoreciendo la fertilidad del campo, el ganado y las personas”.

En concreto, en el mural que se puede apreciar en la balconada del Ayuntamiento de Monóvar, se pueden observar diferentes personajes de diversos carnavales tradicionales, como por ejemplo “la Vijanera en Cantabria o la Fiesta del Oso en la comarca del Vallespir, en el Rosellón, donde, según una creencia popular, el 2 de febrero el oso se despierta de la hibernación y, según la climatología, sale al exterior o vuelve a la cueva”.

También se pueden ver en el mural “representaciones del ciervo y otros animales con cuernos, símbolo de regeneración vital, que conocemos como los diablos que danzan en los correfuegos para ahuyentar el mal”.

La representación botánica también está presente en la composición pictórica del mural de este año con “representaciones como los Antruejos del Carnaval Hurdano de Cáceres, los Osos Reisig de Empfinger (Alemania) o los Hombres de musgo de Béjar, en Salamanca, que van ataviados con un manto vegetal sobre sus cuerpos dando la bienvenida a la primavera”.

Pero esto no es todo, porque desde Juventud “hemos querido aprovechar todas estas celebraciones para hacer un paralelismo entre los rituales y las tradiciones carnavalescas y la situación que estamos viviendo en este momento”, remarca Verónica Amat.

Una manera “de tomar este legado de mitos y leyendas de los carnavales milenarios, que hablan de disfrutar de la vida, de un mundo de naturaleza y sostenibilidad con fuertes vínculos con el medio rural… para ubicarlos en el mundo actual y hacer de este Carnaval 2021 un momento simbólico, lleno de fuerza y desde el que proyectar ánimos en estas circunstancias excepcionales”.

Porque “consideramos que es fundamental lanzar un mensaje de esperanza y confianza con el que asegurar que pronto volveremos a disfrutar todos juntos de la explosión de alegría y colores en nuestras fiestas, en nuestras calles y, sobre todo, con nuestra gente”, como señala Amat.