Vuelve Indiana Jones
Arriba ^
nº 1038
Nico
Para sorpresa de muchos vuelve Indiana Jones, y al
respecto existen dos sentimientos o manifestaciones entre el público
cinéfilo. Por una parte hay una alegría al ver que el personaje no ha
muerto y ocupa de nuevo la gran pantalla. Por otro lado, a más de uno le
habría gustado dejar las cosas como estaban, sin continuidad de la saga,
para evitar convertir su retorno en un posible fracaso, con lo que se
dañaría al personaje y fastidiaríamos parte del mito. En cualquier caso
las antiguas películas de Indi seguirán conteniendo una serie de
elementos que las convierten en algo especial, mitológico, original. La
presencia de un profesor de historia y arqueología cuya vida profesional
adquiere tintes de verdadera épica aventurera fuera de las aulas es sin
duda uno de esos ingredientes que captan la atención del espectador que
quiere algo más que peleas adolescentes o guiones cursis. Además,
Spielberg demostró ser muy hábil e inteligente al tratar un hecho
histórico que todavía estaba por explorar en muchos aspectos: la
búsqueda nazi de objetos y reliquias sagradas. En los años treinta el
Tercer Reich financió expediciones que se proyectaron sobre Oriente
Medio con el fin de encontrar aquello a lo que el hombre confería una
fuerza sobrenatural. Los nazis creyeron que la posesión del Arca de la
Alianza, la lanza que atravesó a Cristo o el Santo Grial convertirían a
los ejércitos de Hitler en un arma invencible en Europa y resto del
mundo. Y lo buscaron con empeño. Produce escalofrío pensar hasta donde
son capaces de llegar ciertas mentes si uno se detiene a analizarlo. En
fin, Indi reaparecerá en nuestras televisiones aprovechando el tirón de
esta nueva saga que está por empezar. Harrison Ford cogerá el látigo de
nuevo y se colocará el sombrero para intentar sorprendernos con una
nueva historia que contar, en algún lugar remoto, con una misteriosa
trama desarrollada a través de distintos escenarios que nos llevarán a
alguna civilización peculiar ajena a nuestro mundo de tráfico,
materialismo y valores estéticos. "Ya es muy mayor para el papel", oiré
decir a los más críticos, y hasta es probable que tengan razón, pero
Harrison es Harrison.
Responder ---
Arriba ^
--------------------------------------
Portada
La justicia es un
"cachondeo"
Arriba ^
nº 1037
Rafa Jover, (INFORMACION, 11may2008)
No lo digo yo. Lo dijo hace ya muchos años un alcalde.
De Jerez para más señas y apellidado Pacheco. El tiempo ha pasado, las
hojas del calendario han caído de forma regular y a su tiempo. La
realidad actual de nuestra Justicia le ha dado la razón. En estos días
hasta la vicepresidenta de la Vega ha reconocido públicamente las
"deficiencias" de uno de los pilares de nuestra Democracia, como es la
Justicia. Día sí y día también los medios de comunicación, escritos y
audiovisuales, se hacen eco de la "incompetencia" que rodea a todo el
estamento judicial. Falta de medios humanos, falta de medios técnicos y,
sobre todo, falta de medios económicos, para adecuar y adecentar a una
Justicia, la Española, con competencias autonómicas, que ha demostrado
su incapacidad para satisfacer las necesidades de toda una ciudadanía.
Existen Leyes, algunas de ellas muy "rimbombantes", elaboradas por el
poder legislativo, pero cuando se intentan poner en práctica fracasan
porque esas leyes están "capadas". No tienen los medios necesarios y
suficientes para ponerlas en práctica. Las Fuerzas de Seguridad del
Estado, Policía Nacional y Guardia Civil, se rompen los cuernos por
intentar llevar ante los juzgados competentes a los "presuntos"
incumplidores de la Ley. Pero sus actuaciones, muchas de ellas con
cierto peligro para su integridad física, se ven frustradas cuando ven
entrar por la puerta de un juzgado a los "presuntos" y salen por otra
puerta, o libres de cargos o con una fianza que les devuelve a la vida
civil, es decir a la calle. Mientras tanto algunos jueces o
profesionales de la judicatura se dedican de forma periódica a escribir
sus artículos de opinión en los medios de comunicación. Algunos lo hacen
sobre temas judiciales y otros, además de los temas que les afectan
profesionalmente, escriben sobre temas de su equipo de básquet. Me
parece todo muy bien. Pero ese tiempo lo podrían dedicar a buscar
soluciones, a presentar proyectos de futuro y, sobre todo, a "encararse"
con sus jefes de Valencia, un tal Camps, y de Madrid, un tal Zapatero,
para exigir de forma clara y directa que se cumpla con un servicio
público y constitucional, como es la Justicia para Todos. Es lamentable
que un padre de Huelva, que ha perdido a su hija, en parte por "la
desidia" de esta nuestra Justicia, tenga que recorrer las carreteras de
la "piel de toro" para recoger firmas entre el pueblo, es decir, los
ciudadanos de a pie, para exigir un cambio de nuestras Leyes para
castigar un delito que estoy seguro que TODOS rechazamos. Yo también
firmo.
Responder ---
Arriba ^
--------------------------------------
Portada
El alcalde de Monóvar y
el Ministerio de Hacienda
Arriba ^
nº 1036
José Luis Valero Nuevo
Acabo de leer un artículo sobre el tema del ferrocarril
escrito por mi tocayo Bazán. Me gustaría añadir que mucho antes de ser
ministro de Hacienda, y que por cierto fue por breve tiempo, fue alcalde
de Monóvar, siendo un espabilado joven de veintitantos años. Fue
nombrado a dedo alcalde, por Cea Bermúdez, primer ministro de gobierno.
Y ocurrió durante su mandato que se había extendido la peste por esta
parte de España, sufriéndola él en sus carnes hasta tal punto que fue
dado por muerto, y estando velándose su cadáver, un caco entró en su
habitación e intentó forzar una cómoda buscando dineros. Debió hacer tal
estropicio que fue suficiente para resucitar al muerto. Apareció el
médico de Monóvar, conocedor de los resultados de la peste, y dijo que
era natural que dado el horror que se tenía a tal enfermedad se diera
por muerto a mucha gente que no lo estaba y que por motivo de su
ausencia se había obrado indebidamente. El marqués de Salamanca, una vez
repuesto, dejo la Alcaldía y marchó a Madrid. Promocionó no sólo el
ferrocarril Madrid-Alicante-Zaragoza, (podemos ver al pie de las
columnas de hierro de la estación de Elda un anagrama, con las letras
M.A.Z., nombre del ferrocarril), sino también el de Barcelona-Mataró en
su prolongación hacia Madrid y a la frontera de Francia, pudiéndose
considerar que fue el padre pues en algún momento hasta condujo él mismo
alguna locomotora.
Estaba emergiendo la sociedad capitalista, en donde se
manejaban acciones de ferrocarril. El marqués de Salamanca tenía un gran
palacio y finca en Albacete, «Los Llanos», que supongo quedará algo de
ella y que me gustaría visitar. A ella invitaba a Isabel II a cazar. Por
cierto, Isabel II le hizo, además de marqués de Salamanca -porque este
era su apellido, se llamaba José Salamanca-, conde de Los Llanos. Su
principal empresa urbanística fue promocionar el barrio de Salamanca en
Madrid con calles de amplio trazado. Allí tenía su casa palacio.
Promocionó el crédito hipotecario para crear viviendas. Y precisamente
su casa palacio situado en Madrid en el Paseo de Recoletos cerca de la
Cibeles fue, después de su muerte, la sede del Banco Hipotecario.
También tenía otra casa palacio en Carabanchel. Y casas abiertas en
diferentes capitales del mundo, siendo considerado uno de los hombres
más ricos de su tiempo.
Pero su barrio de Salamanca fue su ruina teniendo que
agotar toda su fortuna para llevarlo a cabo. Murió de una pulmonía que
cogió en el norte de España. Se dice que no tenía ni un duro en sus
bolsillos cuando murió. En Monóvar existe la calle de Salamanca, sin el
apelativo de marqués, en algún tiempo se pensó cambiar su nombre porque
no se entendía el porqué de Salamanca, y se mantuvo gracias al buen
criterio de Azorín, que se opuso a ello.
Responder ---
Arriba ^
--------------------------------------
Portada
Humor
Arriba ^
Semana anterior
Continuación nº 939 Eduardo
Así son los hombres
Responder ---
Arriba ^
--------------------------------------
Portada
El artículo semanal de Demetrio Mallebrera
Arriba ^
Semana anterior
Continuación nº
936 Demetrio
Mallebrera
(LA VERDAD 10/may/2008)
Controlando el dolor
De sobra sabemos lo delicado que es el asunto
del dolor en uno mismo, en los demás, en el mundo, no sólo por razones
de mera humanidad, sino porque también hay que considerar las creencias
en las que los enfermos basan su sentido de la esperanza y la ética que
está pidiendo a gritos que nadie salga de este mundo sin antes haber
puesto todo lo posible para vencer una supuesta saturación negativa de
sí mismo. La ley de dependencia que se está desarrollando, de tan
difícil gestión, corre el riesgo de convertirse, de tan justa como le
corresponde ser, en la más injusta que puedas imaginarte si no vigilan
los casos uno por uno con criterios indulgentes y severos a la vez. Los
cuidados paliativos, y por lo tanto, relacionados con el dolor,
existentes en los hospitales desde hace años, contemplan casi
exclusivamente a los pacientes que ya se les da por desahuciados y lo
único que pretenden es, con amabilidad, rebajar sus sufrimientos,
aportándoles calidad de vida en sus últimos instantes terrenales.
Nunca como ahora mismo, en momentos en los que se duda
de todo, son tan necesarios unos cuidados que signifiquen entrega,
exclusividad. Deben mirar más allá, más adentro, de unos dolores
físicos, de unas llagas, de unos suplicios insoportables, y saber de
penas y aflicciones que no se ven y que son fruto de la soledad, el
desprecio, o algún tipo de tormento interior, lo que significa
contemplar, exigir, algo más que profesionalismo, olvidando incluso la
más que justa remuneración. Hemos leído, a tal propósito, la biografía
de la doctora británica Cecily Saunders, considerada como la precursora
mundial de los cuidados paliativos para los enfermos terminales,
fundadora del movimiento Hospice, cuyo lema es Me importas por ser tú,
hasta el último momento de tu vida. Lo que viene a traducirse en ayuda
no sólo a morir en paz y sin grandes dolores, sino también hasta el día
en que mueras, sin prolongar una vida que ya casi no es tal pero también
sin precipitar la muerte, pues la eutanasia es como cortar el hilo de la
dignidad humana. El hospicio en español ha significado siempre algo
ligado a beneficencia, a último remedio, a antesala de la muerte. Hay
cientos de hospices desde que empezara a crearlos la doctora Saunders a
su estilo en 1967 en Gran Bretaña y en más de noventa países.
Algo pasa en nuestra vida cuando de momento se cruzan
acontecimientos que nos tocan y se han de tomar decisiones. Al comenzar
la Segunda Guerra Mundial, Cecily creyó que debía hacer algo útil en una
sociedad castigada por bombardeos y prácticamente ningún proyecto
personal tras la suspensión forzada de estudios y la separación de sus
padres, así que se matriculó para ser enfermera en el Hospital y escuela
de Santo Tomás, en donde descubrió un mundo necesitado de cariño y
sensibilidad. Conoció a un judío polaco con un cáncer inoperable quien
gracias a ella encontró no sólo el sentido de su vida, sino también el
de su enfermedad, y ambos pensaron en buscar un lugar distinto en el que
padecer una enfermedad incurable no fuera tan doloroso, con personas
preparadas y hábiles en el trato que, al mismo tiempo, se ocuparan de
atender otras necesidades. Más tarde, aconsejada por un importante
director de hospital, volvió a las aulas para estudiar Medicina a sus 33
años, graduándose a los 40 y empezando un periodo de investigación a
base de becas para llegar al más recóndito origen del dolor. Pasaba
horas y horas observando a los enfermos, analizando, escuchando y
controlando el dolor, saciándose de psicología. Tres años antes de
morir, fundó en 2002 la Cecily Saunders Fundation para promover la
investigación en cuidados paliativos. Desarrolló la teoría del dolor
total, definida por la vivencia en el paciente de la ansiedad, la
depresión y el miedo, junto con la pena por los familiares que se
quedan, la necesidad de encontrar sentido y ofrecimiento, y creencia en
la que confiar.
Responder ---
Arriba ^
--------------------------------------
Portada