| - |
|
El alcalde de Monóvar y
el Ministerio de Hacienda
Acabo de leer un artículo sobre el tema del ferrocarril
escrito por mi tocayo Bazán. Me gustaría añadir que mucho antes de ser
ministro de Hacienda, y que por cierto fue por breve tiempo, fue alcalde
de Monóvar, siendo un espabilado joven de veintitantos años. Fue
nombrado a dedo alcalde, por Cea Bermúdez, primer ministro de gobierno.
Y ocurrió durante su mandato que se había extendido la peste por esta
parte de España, sufriéndola él en sus carnes hasta tal punto que fue
dado por muerto, y estando velándose su cadáver, un caco entró en su
habitación e intentó forzar una cómoda buscando dineros. Debió hacer tal
estropicio que fue suficiente para resucitar al muerto. Apareció el
médico de Monóvar, conocedor de los resultados de la peste, y dijo que
era natural que dado el horror que se tenía a tal enfermedad se diera
por muerto a mucha gente que no lo estaba y que por motivo de su
ausencia se había obrado indebidamente. El marqués de Salamanca, una vez
repuesto, dejo la Alcaldía y marchó a Madrid. Promocionó no sólo el
ferrocarril Madrid-Alicante-Zaragoza, (podemos ver al pie de las
columnas de hierro de la estación de Elda un anagrama, con las letras
M.A.Z., nombre del ferrocarril), sino también el de Barcelona-Mataró en
su prolongación hacia Madrid y a la frontera de Francia, pudiéndose
considerar que fue el padre pues en algún momento hasta condujo él mismo
alguna locomotora.
Estaba emergiendo la sociedad capitalista, en donde se
manejaban acciones de ferrocarril. El marqués de Salamanca tenía un gran
palacio y finca en Albacete, «Los Llanos», que supongo quedará algo de
ella y que me gustaría visitar. A ella invitaba a Isabel II a cazar. Por
cierto, Isabel II le hizo, además de marqués de Salamanca -porque este
era su apellido, se llamaba José Salamanca-, conde de Los Llanos. Su
principal empresa urbanística fue promocionar el barrio de Salamanca en
Madrid con calles de amplio trazado. Allí tenía su casa palacio.
Promocionó el crédito hipotecario para crear viviendas. Y precisamente
su casa palacio situado en Madrid en el Paseo de Recoletos cerca de la
Cibeles fue, después de su muerte, la sede del Banco Hipotecario.
También tenía otra casa palacio en Carabanchel. Y casas abiertas en
diferentes capitales del mundo, siendo considerado uno de los hombres
más ricos de su tiempo.
Pero su barrio de Salamanca fue su ruina teniendo que
agotar toda su fortuna para llevarlo a cabo. Murió de una pulmonía que
cogió en el norte de España. Se dice que no tenía ni un duro en sus
bolsillos cuando murió. En Monóvar existe la calle de Salamanca, sin el
apelativo de marqués, en algún tiempo se pensó cambiar su nombre porque
no se entendía el porqué de Salamanca, y se mantuvo gracias al buen
criterio de Azorín, que se opuso a ello.
José Luis Valero Nuevo |
| - |
|
Añadir información,
opinar, debatir...
cartas@monover.com |
| - |
|
|