Bicho Playero
Para aquellas personas que gustan de la playa, el
Ministerio de Salud advierte del descubrimiento de una nueva especie biológica
que se origino en las playas de Surinam por un proceso evolutivo aberrante,
producto de la contaminación mundial y el deterioro de la capa de ozono.
El pequeño y veloz animal tiene predilección por las damas, por lo que son
ellas las que mas cuidados deben tener al acudir a las playas. Se adjunta foto
del animal
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Un problemilla para los más
inteligentes:
Estás al volante de tu coche y circulas a velocidad constante. A
tu izquierda hay un precipicio. A tu derecha un camión de bomberos que circula
exactamente a la misma velocidad que tú. Delante de ti cabalga un cerdo que es
más grande que tu coche y detrás te sigue un helicóptero a ras de suelo, los
dos últimos a la misma velocidad que tú. ¿Qué haces para pararte?
LA RESPUESTA MÁS ABAJO
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Sócrates:
En la antigua Grecia (469 - 399 AC), Sócrates
era un maestro reconocido por su sabiduría. Un día, el gran filósofo se
encontró con un conocido, que le dijo muy excitado:
—"Sócrates, sabes lo que acabo de oír de uno de tus
alumnos?"
—"Un momento" —respondió Sócrates— "Antes de
decirme nada me gustaría que pasaras una pequeña prueba. Se llama la prueba
del triple filtro".
—"¿Triple filtro?"
—"Eso es", —continuó Sócrates— "Antes de
contarme lo que sea sobre mi alumno, es una buena idea pensarlo un poco y
filtrar lo que vayas a decirme. El primer filtro es el de la Verdad. ¿Estás
completamente seguro que lo que vas a decirme es cierto?"
—"No, me acabo de enterar y..."
—"Bien", —dijo Sócrates— "Conque no sabes si
es cierto lo que quieres contarme. Veamos el segundo filtro, que es el de
la Bondad. ¿Quieres contarme algo bueno de mi alumno?"
—"No. Todo lo contrario..."
—"Con que" —le interrumpió Sócrates—,
"quieres contarme algo malo de él, que no sabes siquiera si es cierto. Aún
puedes pasar la prueba, pues queda un tercer filtro: el filtro de la
Utilidad. ¿Me va a ser útil esto que me quieres contar de mi
alumno?"
—"No. No mucho"
—"Por lo tanto" —concluyó Sócrates—, "si lo
que quieres contarme puede no ser cierto, no es bueno, ni es útil,
¿para qué contarlo?"
Esto explica el por qué de la grandeza de Sócrates, y por
qué se le tenía en tanta estima. También explica porqué nunca se enteró que
Platón se tiraba a su mujer.
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