La segunda moción
INFORMACION, 28 de noviembre -
RAFA JOVER
El
Ayuntamiento de Monóvar va a hacer frente el próximo día 9 de diciembre a su
segunda moción de censura en la presente legislatura. El secretario accidental
municipal, José Carlos Payá García, convocó el pasado viernes día 26,
después de veinticuatro horas de la presentación de la moción de censura
presentada por el PP-GIMV contra el alcalde del PSOE y cumpliendo la
legislación vigente, a la Corporación monovera, formada por los 17 ediles,
para las 12.00 horas del jueves día 9 de diciembre para celebrar una sesión
plenaria extraordinaria. Esta nueva moción de censura va a significar que
Emilio Orgilés y el GIMV, en apenas quince meses, hayan cambiado de bandera
«política» en dos ocasiones. La primera tuvo lugar el 18 de agosto de 2003,
cuando apostaron por el PSOE, y ahora será, según las previsiones, el 9 de
diciembre de 2004, cuando cambien de bandera y no de mástil, la del PP. En
agosto de 2003, «los independientes» se olvidaron de que Salvador Poveda
Bernabé y el PP consiguieron mayoría en las urnas, relativa pero mayoría al
fin y al cabo, y a los cincuenta y pocos días se alinearon con el PSOE, en
minoría y en la oposición, para desbancar a la opción política que los
monoveros eligieron, en mayoría relativa pero mayoría al fin y al cabo.
Ahora, una vez salga adelante esta nueva moción de censura, la segunda en esta
legislatura y la cuarta en los últimos años, muchos monoveros y, sobre todo,
algunos destacados afiliados y simpatizantes del GIMV, se preguntan «¿Cuánto
le va a durar a Salvador Poveda, como alcalde, Emilio Orgilés como concejal y
socio de gobierno?, ¿Cuánto tiempo durará Orgilés en el nuevo gobierno y
cuánto tiempo tardará Salvador Poveda en darle la patada en el... y deshacerse
de él?». Como en todas las cosas, el tiempo dará y quitará razones, pero lo
que sí dicen muchos monoveros, y algunos del PP y del GIMV, es que «este puede
ser el final político de Emilio Orgilés y de «su» GIMV, ya que ha sacrificado
a muchos y los ha dejado tirados en el camino».