Los comerciantes de Bassa El Moro,
en Petrer, presentan 17 querellas por estafa a la promotora del
centro comercial
INFORMACION, 27 de noviembre -
PÉREZ GIL / BEATRIZ RICO
Los
comerciantes de Bassa El Moro consideran que se les ha engañado porque la obra
es supuestamente ilegal y no pueden obtener la licencia de apertura
Catorce comercios, las salas de cine, la bolera y el
gimnasio del centro comercial y de ocio Bassa El Moro de Petrer han presentado
17 querellas en el Juzgado de Instrucción Número 1 de Elda por un presunto
delito de estafa contra Sogestin S.L., la empresa promotora y constructora de
las instalaciones, y también contra su administrador único, Juan Bernabeu.
La asociación de comerciantes de esta gran superficie, que abrió sus puertas el
25 de junio de 2003, considera que la citada mercantil ha cometido,
presuntamente, «graves infracciones urbanísticas» impidiendo la concesión de la
licencia de primera ocupación al promotor y de actividad a los establecimientos,
que debería haber otorgado el Ayuntamiento.
Entre las irregularidades objeto de la querella criminal figura el exceso de
volumetría en la edificación, la construcción de una tercera planta para la que
no se contaba con permiso, la ocupación de suelo de dominio público y el
incumplimiento de la dotación mínima de aparcamientos, dotación que debía haber
alcanzado las 1.500 plazas y que se ha quedado en cerca de 500, según los
denunciantes.
Los afectados alquilaron locales en Bassa El Moro con la firme convicción de que
el centro contaba con todas las licencias municipales e iba a disponer de 1.500
plazas de parking, lo que aseguraba una importante afluencia de público que
garantizaría el éxito de sus negocios. De hecho, la empresa comercializadora
facilitó esta información antes de la contratación de los locales. Además,
en el momento de la inauguración se desconocían las supuestas infracciones.
Para los comerciantes disponer de un amplio aparcamiento es «imprescindible»
porque esta superficie se encuentra lejos del centro de la ciudad, por lo que
resulta preciso el uso de vehículos para poder acceder a la misma. También
consideran «primordial» contar con los preceptivos permisos municipales porque,
al no poder obtenerlos, están teniendo serias dificultades para recibir
financiación de las entidades de crédito, debido a las escasas garantías que
ofrece un negocio que ni siquiera cuenta con licencia de apertura o de inicio de
actividad. Se advierte de que esta situación de irregularidad puede llevar
aparejado incluso el cierre de los establecimientos.
En la nota entregada por los querellantes a los partidos políticos se critica la
«pasividad de los responsables municipales de Petrer al haber permitido
continuar unas obras supuestamente ilegales, dotándolas de una apariencia de
normalidad ajena a la realidad, y llegando al extremo de participar en la
inauguración del centro comercial, lo que dio una mayor apariencia de
legalidad a la apertura».
Las mismas fuentes mantienen que la única posibilidad de «legalizar» el proyecto
no pasa por firmar un convenio entre Ayuntamiento y promotora, sino por
introducir una modificación puntual del PGOU, para lo que se necesitaría que se
apreciase un interés general por parte del Consell.
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