Los rumores eran ciertos y hubo manifestación. Pero, esta vez, más
de 80 agentes, de la Policía Local y del Cuerpo Nacional, entre
ellos 45 antidisturbios de la Unidad de Intervención de Valencia,
estaban listos y preparados para evitar cualquier disturbio y
ataque a los intereses chinos, en el polígono industrial de Carrús.
Un inspector de la Comisaría Provincial de Alicante se hizo cargo,
junto al jefe de la Policía Local, del dispositivo, en ausencia del
comisario jefe que se hallaba en Galicia.
Desde las siete de la tarde no hubo quien se moviera en el lugar.
Identificaciones por doquier, junto al control de los vehículos por
una sola entrada y salida del polígono, impidieron que el
centenar inicial de manifestantes pudiera pasar de la rotonda
de la calle Almansa con la avenida de Novelda. Los manifestante se
encauzaron entonces hacia la Plaça de Baix, donde finalmente 300
personas se concentraron durante media hora profiriendo gritos
contra el alcalde, los sindicatos y todos los partidos políticos
que, según ellos, no han hecho nada para atajar la crisis que
atraviesa el sector del calzado.
Dos dirigentes del Movimiento para la Unidad del Pueblo( MUP), una
agrupación de extrema izquierda, Manuel Albentosa y Sergi Avilés,
tomaron la palabra para desvincularse muy claramente de los
disturbios violentos del día 16, en el polígono, y gritar su
postura en contra del racismo y de la xenofobia.
Otro de los dirigentes del MUP, José Avilés, explicó que «decidimos
tomar la iniciativa de la manifestación para evitar que se
produjera más actos violentos en el polígono, que hubieran sido un
verdadero desastre».
La Plataforma de Aparadoras y Trabajadores Precarios, Ciudadanos
por la República, y otras organizaciones de izquierdas
apoyaron la iniciativa del MUP, cuyos representantes insistieron en
«mantener la lucha para que el 30% de los ilicitanos no se vayan al
paro y se den soluciones a la industria del calzado». El MUP invitó
a los presentes a participar en una nueva concentración pacífica,
el próximo jueves, en la Plaça de Baix.
Supuestos delitos: Los cinco detenidos en la tarde del
miércoles por su presunta vinculación en los disturbios violentos
del jueves 16 fueron puestos en libertad por la Policía Nacional
tras prestar declaración en la Comisaría, aunque se mantiene contra
ellos los cargos de delito de desórdenes públicos.
La mayoría de ellos aparecen en las fotografías subidos al tráiler
cuya carga fue vaciada, y luego quemada, al lado de las dos naves
que se incendiaron. Todos negaron haber tenido algo que ver con el
incendio de los almacenes, aunque algunos reconocieron que dieron
algunas patadas a las cajas de zapatos, al igual que a los
contenedores que luego fueron quemados. En breve, el juez
instructor los citará para declarar.