HISTORIA DE UN ENGAÑO POPULAR
(2ª Parte)

Hace unas semanas
comentaba como el PP protagonizaba la historia de un engaño popular, como
las promesas, las supuestas ayudas, y las inversiones para nuestros pueblos
de la Comunidad Valenciana siguen quedándose en burdas historietas falsas,
y ahora, ya parece que no se conforman con mentirnos los grandes demagogos
del Partido Popular que incluso se atreven a tomarnos el pelo.
Hace unos días
volvíamos a leer en prensa el último atrevimiento del Gobierno de la
Generalitat Valenciana, el Conseller de Territorio y Vivienda, el Sr.
Blasco, presentaba un anteproyecto de Ley para construir campos de golf;
donde tenía la osadía de manifestar que es de interés general, y que
beneficia a todos los ciudadanos. Se le olvidó decir que indudablemente
beneficia a aquellos que son golfistas de profesión o por hobbie.
Menos mal que el
Presidente de la COAG ironizó declarando que lo más posible es que los
agricultores se conviertan en una atracción más de Terra Mítica.
Parece ser que lo
más lucrativo para los intereses de los Ayuntamientos es que exista una Ley
que permita expropiar terrenos sin más, sin capacidad de decidir que es lo
más conveniente para los pueblos.
Con este estilo en
los mandos superiores del PP no nos extraña que en Monóvar el talante de
sus representantes sea autoritario y basado en los intereses particulares,
insisten, hasta la saciedad, en la lluvia de millones que nos van a dejar
los Presupuestos de la Generalitat Valenciana, filtran noticias indicando
que se van a invertir 1,3 millones de euros en la Rotonda del Mañan, pero
envían la información sin contar la verdad.
Cuando nuestros
diputados del PSOE en las Cortes Valencianas nos hacen llegar los citados
Presupuestos de la Generalitat observamos claramente que para el próximo
ejercicio sólo hay 200.000 euros; para siguientes ejercicios suponen,
sueñan que invertirán una mayor cantidad. Y es un sueño, por que parece
obvio que cuando somos la Comunidad con mayor nivel de endeudamiento,
difícil resulta poder dedicar dinero a grandes infraestructuras.
Marean con cifras a
los ciudadanos, se burlan con datos que no son reales y, en definitiva,
engañan con esperanzas depositadas en proyectos de los pueblos.
La historia de un
engaño popular alcanza todas las vertientes, hace unos años, mejor dicho,
hace unos meses, nos decían que el proyecto del PP no tenía fisuras, que
todos trabajaban codo a codo por el proyecto popular, que su diferencia con
el resto de fuerzas políticas era su nivel de cohesión y unidad. Es
evidente que así fue hasta que empezaron a perder gobiernos. En el momento
en el que ya no pueden acampar a sus anchas por las instituciones les ha
entrado el frío de la división, los personajes populares se alían en bandos
enfrentados por intereses, la mayoría de ellos ocultos. Actualmente, no se
pueden ni hablar, protagonizan discusiones públicas, y se tiran de las
orejas por inmiscuirse unos en los terrenos de los otros.
Enfrentados en los
más altos niveles del poder político, tanto Zaplana como Camps luchan por
su hegemonía. Fuerzan a sus representantes y militantes a posicionarse en
intereses exclusivamente personales, a luchar encarnizadamente por
conseguir firmas de apoyo, y trasladan sus broncas sangrientas a las
reuniones de las instituciones.
Ahora, el máximo
representante del Consell, Francisco Camps, ve como parte de sus militantes
encabezados por Zaplana le provocan, le generan crispación, y le entorpecen
en la consolidación de su liderazgo, los “Manifiestos por la Unidad y la
Integración” corren por las comarcas, las sedes del PP se custodian por la
Policía, los compromisarios se insultan y se zarandean, y un largo etcétera
de hechos suceden día a día.
Camps ha tenido que
poner firme el pasado fin de semana a los “Zaplanistas” para recordarles
especialmente que la renovación del PP de la Comunidad Valenciana no pasa
por el ex – Presidente de la Generalitat, no aceptando imposiciones de
nadie en la consolidación de su liderazgo.
Con este panorama, y
con los engaños a los que nos tienen acostumbrados, casi seguro que esto
termina en espectáculo taurino.
El PP de Monóvar no
podía ser menos, y ha tenido que participar en la crisis enfrentándose al
Presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, los
representantes municipales del PP monovero han firmado esos manifiestos de
apoyo a Zaplana y se han abstenido de darle su apoyo.
Con nombre y
apellidos, Ramón Cambra, Salvador Poveda y Rafael Maluenda muestran su
posicionamiento a favor de Zaplana y, por tanto, en contra, del Presidente
de la Generalitat, y dan su voto en blanco al nuevo Presidente Regional.
Suponemos que habrán
valorado los beneficios de esta postura, pero lo que es evidente es que las
relaciones con sus representantes en el Gobierno Valenciano no deben de
gozar de la mejor salud. Ninguna gracia le debe de hacer a Camps que
cuestionen su capacidad y su liderazgo, y ninguna gracia le debe hacer
recibir una llamada del PP de Monóvar, esos que firman en su contra.
Pues bien, no
olvidemos que después de lo ocurrido este fin de semana, y lo que acontece
de la próxima celebración del Comité Provincial nos venderán una operación
de marketing como “aquí no ha pasado nada”; este tipo de luchas no se
olvidan y como se suele decir “el que la hace la paga”.
Los últimos
acontecimientos dan muestra evidente de hasta donde llegan las guerras en
el Partido Popular, y de la falta de respeto y democracia que se respira en
su organización, el espectáculo es deplorable, pero tan sólo es el
principio de su manera rancia y barriobajera de entender la política.
Mucha mierda, como
dicen en teatro, al PP de Monóvar para esta nueva andadura, sinceramente,
es mucha la que van a necesitar para los próximos años.
JUAN ANTONIO
BUENDICHO ROMERO
HISTORIA DE UN ENGAÑO POPULAR
(1ª Parte)