CC OO acusa a la patronal zapatera
de incumplir los convenios laborales
INFORMACION, 21 de octubre -
IHERMAS
El
sindicato denuncia que una parte de la crisis que está viviendo el
sector se debe precisamente a las irregularidades cometidas por estas
empresas
La crisis del sector calzado
la están soportando especialmente los trabajadores porque una parte
importante de los empresarios están incumpliendo el convenio colectivo
del sector. La responsable de organización del Sindicato Intercomarcal
del Vinalopó de Comisiones Obreras, Conchi Sanjuán, ha analizado
detalladamente la situación en que desarrollan su trabajo la mayoría de
los trabajadores del calzado.
Considera que la jornada laboral está siendo muy superior a las 40
horas de media semanales porque no se establecen calendarios
laborales en las empresas. El salario que perciben los trabajadores
en nada se asemeja a lo establecido en el convenio del calzado, ya
que en muchos casos se trabaja a destajo, realizando un número superior
de horas a lo marcado, que se cobran por debajo de lo establecido,
firmándose además hojas de salario por cantidades no percibidas,
caso que se da mayoritariamente entre las mujeres.
Desde el sindicato se destaca también que las vacaciones no se
disfrutan en su totalidad, concediéndose de hoy para mañana, «sin
consultar ni dialogar, lo tomas o lo dejas». En muy pocas empresas se
realiza un mapa de riesgos laborales, y donde se hace no se cuenta con
los trabajadores ni se lleva a cabo un seguimiento del mismo.
Al mismo tiempo, Conchi Sanjuán considera que el 90 por cien de los
contratos en el sector calzado están en fraude de ley, «se tienen
contratos de media jornada y se trabaja mas de la jornada habitual».
Denuncia que en muchos casos, cuando se firman los contratos, se
obliga al trabajador a hacerlo en blanco, y a la vez se les
obliga a firmar el finiquito e incluso la baja voluntaria, todo
ello sin fecha, para poder tener atado al trabajador y que no puedan
efectuar ninguna reclamación.
Estima el sindicato que en torno al 40 por cien de los empleados en
el sector están sin dar de alta, permaneciendo en la economía
sumergida, sin tener derecho a jubilación, bajas por enfermedad,
desempleo o vacaciones.
Paralelamente, Sanjuán hizo referencia también a que la mayoría de
mujeres que trabajan en el calzado siguen sin tener un contrato
porque realizan su labor en el domicilio, soportando el mantenimiento
de las máquinas de su propiedad e implicando en muchas ocasiones en el
trabajo a toda la familia, niños incluidos.