(¡Salvemos el Calzado!)
POR UNA MOVILIZACIÓN GLOBAL
Me pareció bien -aunque floja para una ciudad de
doscientos mil habitantes que mayoritariamente vive del zapato- la
movilización del 14-O contra la Desmantelación de la Industria del
Calzado Ilicitano "Elche Vive", organizada y convocada por las
centrales sindicales. Fue positiva y necesaria para que ciudadanos se
expresaran en base a un principio democrático y amparados por
el derecho constitucional, mostrando madurez democrática, solidaridad
cívica, conciencia social y deseo participativo de influir en
problemáticas como ésta. Recomendé a los afectados -trabajadores y
dueños de pequeños talleres- que acudieran en masa a la manifestación
de Elche. No bastaba con quejarse o protestar en privado y en familia
o ante los amigos. Había que reaccionar. Pero la manifestación no fue
todo lo masiva que se esperaba y se notaron ausencias de políticos,
funcionarios y fabricantes. Tal vez por lo sectorial y parcial de
la convocatoria -dos sindicatos-. Habría sido más numerosa
convocándola la Mesa por el Calzado con la participación de todos los
afectados en el asunto: empresarios, trabajadores y administración.
Significativa resultó la presencia del alcalde en cabeza de la
manifestación junto al Subdelegado del Gobierno -ahí, ahí, que se note
el ilicitanismo, si señor-, lástima que ni siquiera por solidaridad le
acompañara ningún concejal del partido más fuerte en la oposición: el
PP. Aunque lo más lamentable fue la ausencia de entes patronales,
asociaciones de fabricantes y autónomos -ni pymes ni grandes empresas
sino negocios unipersonales y familiares- de pequeños talleres de
cortado, aparado, rebajado, modelado, etcétera. Por eso, me pareció
incompleta -que no insuficiente- la movilización. Porque, la magnitud y
la complejidad del problema son tales, que en vez de que sindicatos
y patronales hagan por separado sus acciones -unos con la movilización
y los otros hablando en el Senado su máximo dirigente- lo ideal sería
que todos ellos salieran a la calle juntos y unidos bajo el mismo
objetivo, como en las concentraciones por la Paz y contra el
Terrorismo. El lema sindical "Contra la Reconversión y Desmantelamiento
de las Industrias" aún llevando razón -estamos ante una reconversión
sectorial dentro de la crisis general, queda parcial, partidista y
demasiado "obreril" -sería adecuada el 1 de mayo, día obrero y
reivindicativo por antonomasia-. El lema común general podría ser:
"¡¡Salvemos el Calzado!!" Porque es tarea de todos: empresarios,
obreros, autónomos, sindicatos y administraciones públicas. No solo de
de Elche, de toda la Comunidad Valenciana -Elda, Villena, Monóvar- y de
todo el Estado. Y si me apuran, hasta de los consumidores. Ahora, más
que nunca, urge -convocada por la reciente creada Mesa por el Calzado-
una multitudinaria movilización general de todos, por todos, para
todos: obreros, empresarios y administraciones.
Josep Esteve Rico Sogorb
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