LA GAVIOTA ENVENENADA
Comentan los cazadores que hay un potente veneno que tiene como objetivo
dar muerte a determinados animales, normalmente lobos, zorros, etc... que
si bien consigue su primer fin de proteger al rebaño o la manada, en
segunda instancia genera un ciclo de muertes inesperadas por el contagio
de los animales que comen o beben conjuntamente con dichos animales.
Suele la gaviota alimentarse
exclusivamente de los mares pero en ocasiones se le ve revolotear en los
basureros para encontrar restos de comida, teniendo la desgracia de
contaminarse con determinados venenos y por ende de contagiar todo aquel
animal que tiene contacto con ese medio llamémosle natural donde habita.
El símbolo de la gaviota modifica su
comportamiento y al igual que en su cambio de hábitos alimenticios
transforma sus características genéticas de ave, y se vuelve carroñera o
rapaz desplazándose a los vertederos en búsqueda de los desperdicios de
lo que fue un día un conjunto de intereses particulares.
La descomposición de la gaviota por unas
u otras cosas la hace carroñera y disfruta del sucio juego del todo vale
en la política para arrancar poderes determinados que exhibir en bandeja
de latón, ni siquiera de bronce, para saborear la oportunidad de volver a
comer en la bahía, sabedora de la descomposición del mar.
El Partido Popular huele a
descomposición, a podredumbre, a canibalismo, a guerra civil entre
bandos, donde los anteriormente llamados hermanos o compañeros son
capaces de alinearse en bandos diferentes y descubrirse uno al otro para
ver quien obtiene el visado de la salvación, sin tener clara constancia
de que se ultiman sus tiempos y todo tiempo pasado seguramente fue
mejor.
En un alarde de valentía se lanzan al más
vil engaño del compromiso, del juego del “te prometo”, del “te doy mi
palabra”, al recuerdo de ese tiempo lejano que no volverá, para engañar a
aquel que supuestamente no se deja engañar y que es consciente de que
comer de la gaviota tiene el gran riesgo de morir envenenado por
contagio.
En Monóvar el Grupo Independiente
evidencia querer volar con esa gaviota envenenada, siendo plenamente
consciente que del conjunto de gaviotas hay algunas especialmente
proclives a ser las primeras en desfallecer, sabe además que las gaviotas
se han vuelto agresivas y tiene miedo a otra conversión de carroñeras a
transformarse en canibalescas.
Se olvida aquel que quiere volar con la
gaviota que quienes depositaron su confianza no le quieren junto a ese
cúmulo de desesperación, de venganza, de mala educación, de crispación,
de engaño continuado y como no, son sabedores del mal que les van a
transmitir a él y a su gente.
Recuerda Emilio, el buitre disfrazado de
gaviota ahora quiere comer de lo que antes él, Salvador Poveda, llamaba
abiertamente la carroña de la política local, como pudiste comprobar en
tus carnes cuando conjuntamente con el PSOE decidiste llevar adelante la
moción de censura.
En la intimidad sabes perfectamente
Emilio que su frase preferida es la de “perdonó, pero no olvidó”,
ahora decidido en tu camino te deseo que te vaya bien con los que
supuestamente te quieren…
Juan Antonio
Buendicho Romero
PD: En el anagrama del Partido Popular
figura una “gaviota” sobre un fondo de color naranja como símbolo
de dicho partido político.