La falta de agua
y los bajos precios provocan el abandono de un tercio de la
uva de mesa
INFORMACION, 11 de noviembre
La Unió-COAG denunció ayer que en el transcurso de la última
década han desaparecido más de 13.200 hectáreas de uva de mesa
en la Comunidad Valenciana, lo que representa en términos
porcentuales más de un 53% de la existente en aquellas fechas,
debido, principalmente, a la falta de agua, los bajos precios
y el exceso de importación.
En Alicante han desaparecido 5.671 hectáreas, el 36% de la
producción. La Unió afirmó que los precios se sitúan por
debajo de lo pagado hace siete años y un 14% más bajos que la
pasada campaña, mientras las importaciones de uva de mesa de
terceros países en territorio español ya representan el 15% de
la producción valenciana. Por provincias, destaca la
desaparición de 7.537 hectáreas en Valencia (- 83%), 5.671
hectáreas en la de Alicante (- 36%) y 60 has en la de
Castellón (- 34%).
La variedad «Ideal» o «Italia» cierra su temporada con unos
precios por debajo en un 10% respecto a la campaña anterior,
la «Moscatel Romano» se ha vendido casi un 15% más bajo y la
variedad «Alfonso Lavalleé» ha experimentado una cotización
inferior en un 24%, según la organización. El sector está a la
expectativa de la evolución de la «Aledo», con la esperanza de
un aumento de precios por la proximidad de las fiestas
navideñas.
En el Medio Vinalopó, principal productora de uva de mesa
de la Comunidad Valenciana y que tiene el 66% de la actual
producción valenciana, los precios son incluso un 21% más
bajos que en la campaña anterior.
Paralelamente a esta crisis de la uva de mesa en la Comunidad
Valenciana, según la Unió, las importaciones en territorio
español se han incrementado a lo largo de los últimos años
hasta representar ya, con datos de 2003, el 15% de la
producción de todas las comarcas valencianas. Según la
organización agraria, destaca el fuerte aumento de países
competidores como Chile (10.775 toneladas), Sudáfrica (4.144),
Italia (3.545) y Argentina (916).
La Unió consideró que la «situación dramática» por la que a su
juicio atraviesa la uva de mesa en la Comunidad Valenciana
urgió la puesta en marcha del plan de reestructuración
elaborado por esta organización y un control de las
importaciones por parte del Ministerio de Agricultura.