"Peor, imposible y las
uvas en Italia"
Lamentable.
El actual juego del VCF se puede calificar como: pésimo, despistado,
alelado, torpe, pobre, descafeínado, incierto, difuminado,
desordenado, irregular, flojo, desacertado, vulgar, desconcertado,
desarmónico, desgraciado, patético, simplón, desafinado, triste,
desintonizado, deplorable, inferior, deprimente, abatido,
desconcentrado, caótico, descentrado y paupérrimo cualitativamente
hablando. ¿Quieren más calificativos? Si comparamos al equipo con una
orquesta, todos y cada uno de los instrumentos unas veces no sonaron y
las más lo hicieron poco y muy mal, sin unísonos ni conjunción alguna. Si
Raineri es como un director de orquesta, su errática batuta resulta
insuficiente y es incapaz de arrancar alguna nota coherente y de calidad
a cualesquiera de sus pupilos máxime cuando además de negar la existencia
de una crisis con irónico cinismo demuestra en cada partido escasa
inteligencia, falta de claridad estratégica y una lenta capacidad de
reacción con las rotaciones o cambios a todas luces equivocados e
improcedentes incluso en algunos momentos. El director de orquesta
Claudio Raineri no sabe o no puede -o ambas cosas- revertebrar,
recomponer, reconjuntar el equipo con lo que le queda pues algunos de los
principales músicos -necesarios, obligados e imprescindibles- están de
baja por lesiones de larga duración. Aunque este factor influye
determinantemente en la forma de juego, no es excusa para justificar el
bajísimo nivel del equipo, que en el partido contra el Getafe -un recién
ascendido de segunda- tocó fondo. Los jugadores -unos más y otros menos-
me recordaron ante el humilde pero peleón y crecido equipo getafense a
los alelados y torpes baloncestistas de la NBA faltos de facultades y
poderes en la película "Space Jam" que no daban una seguida perdiendo
balones... con la diferencia de que esto es la Liga, es realidad y no
ficción. Más grave todavía y peor, imposible.
El Valencia CF ha llegado a lo más inferior, a lo más
bajo y así no se puede seguir. Parece mentira y resulta increíble pero es
cierto, que los héroes ligueros, los del triplete, aquellos de la supercopa
y UEFA que hace escasas jornadas aún iban líderes y co-líderes, ahora estén
en el puesto octavo aproximadamente por debajo de equipos modestos -pero
conjuntados y anímicamente en forma- como el Sevilla o el Levante. ¡Qué
manera de hacer el ridículo pareciendo parvulitos en el patio del cole! Se
puede jugar bien con múltiples ocasiones de peligro y perder. Pero no es
nada aceptable el no jugar y brillar por su ausencia o perderse en la
inmensidad del centro de campo o en la defensa actuando a la italiana hacia
atrás y mucho menos es admisible el reaccionar como las cajas bancarias a
apertura retardada en los últimos 10 minutos -5 de ellos, en el tiempo
añadido- para nada. Todo un esfuerzo infrahumano hacia la extenuación que
pasará factura a los jugadores en próximos partidos si antes no se toman
medidas tajantes. No valen las excusas tipo "esto es lo que hay porque
tenemos a los mejores lesionados" o "es que han sufrido un bajón físico y
moral por el cansancio y agotamiento acumulado en la pretemporada -¡maldita
la idea de ir a Japón por muchos royalties que el club se ingresara!- Estas
excusas valieron hace semanas y la afición siguió dando confianza, pero
ahora ya no sirven. Ha saltado la alarma. ¡¡Quien os ha visto y quien os
ve!! Estáis irreconocibles. De la noche a la mañana habéis pasado, de ser
admirados, valorados y temidos; a todo lo contrario: humillados, vencidos y
avergonzados. Muchos aficionados de los equipos rivales se burlan con
alegría de vuestra crisis y a los valencianistas nos causa impotencia.
Haría falta otro artículo para describir las medidas
a tomar, lo cual haré gustosamente. Pero ahora y para concluir éste, vayan
unos consejos: si fuera presidente del VCF les daría un ultimátum al equipo
y al entrenador. O cambia la situación reaccionando saliendo del fondo y
profundo bache antes de fin de año o Raineri se comerá las uvas de la
suerte en Italia. Quien sabe, lo mismo hasta le vendría bien al equipo y ya
es harto comprobado que el VCF no necesita entrenadores estrella o famosos.
Miren como nos fue con Benítez.¡¡Qué lástima no tener a alguien de
casa competente y trabajador como César Ferrando!! Con
demostrada alma valencianista y evidente corazón "Ché" .Ojo al dato.
Josep Esteve Rico Sogorb
Vicepresident de la Penya Valencianista Ilicitana "¡Ché, qué a gust!"
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