¿Porqué no se adoptan a esos niños que pasan hambre?
¿porqué ese hombre campesino, que lleva una herramienta de campo en la
cintura, inocente, tiene la pierna cortada por una mina? No hay Derecho.
¿porqué obligan a los niños a ir a la guerra? Eso no es Derecho. ¿cómo se
quedan de tristes esas madres ?
¿Ahora todos esos niños que pasan hambre podrán
adoptarlos los homosexuales? Estaría bien, mejor eso que los dejen morir de
hambre. ¡Cuanta faena hacer una manta en Perú ?.
Creo que estos niños llegarán lejos. Mirar sus caras
inocentes, abiertos a mirar al mundo, sentados sobre la alfombra, juiciosos
pensadores.
¿A qué edad empiezan a hacer el amor en esos países?
Esas madres son casi niñas .
¿Porqué no van las niñas de algunos países al
colegio?
Ese hombre tan viejo trabajando aún, debía estar
jubilado
La deconstrucción de las fronteras raciales,
sociales, culturales, entre disciplinas, etc., es uno de los ejes de la
teoría de J. Derrida. En el Congreso Mundial "Movimientos Humanos e
Inmigración" organizado por el Fórum Universal de las Culturas una
mayoría de los trabajos presentados, entre ellos el nuestro, lo citamos
como fundamentador teórico de esta DECONSTRUCCIÓN necesaria para el logro
de una convivencia pacífica entre los países, es decir, en nuestro caso ya
se trata de convivencia entre vecinos: la convivencia de 36 nacionalidades.
Entrevista realizada en Agosto de 2004.
Su idea de Europa.
Europa
se encuentra bajo la exhortación (injonction) a
asumir una nueva responsabilidad. No hablo de la
comunidad europea tal y como existe o se dibuja en su mayoría actualmente
(neoliberal), virtualmente amenazada por tantas guerras internas, sino de
una Europa por venir y que se busca. Tanto en la Europa (“geográfica”) como
fuera de ella. Eso que nosotros denominamos algebraicamente como “Europa”
tiene responsabilidades que tomar para el porvenir de la humanidad, para
que funcione el derecho internacional –esa es mi fe, mi creencia. Y aquí no
vacilaré en decir “nosotros los europeos”. No se trata de defender la
construcción de una Europa que fuese otra superpotencia militar que
protegiese su mercado y forjase contrapoderes entre los otros bloques, sino
de una Europa que vendría a sembrar el grano de una nueva política
altermundialista. Lo que para mí es la única solución posible. J. Derrida.
El gran filósofo francoargelino, fallecido el sábado 9 del mes de
octubre, fue uno de los más destacados pensadores contemporáneos. Jefe de
escuela del “deconstruccionismo”, que él definía como un modo de “estar” en
el pensamiento, se ocupó en sus últimas obras de temas muy concretos como
el perdón imposible en los juicios del apartheid y los indocumentados en
Francia
¿Cómo decir adiós a
Derrida? ¿Cómo decir adiós a quien ha dicho tantas veces, tan sentidamente,
con tanto amor, adiós a los amigos muertos (Paul de Man, Lévinas, Blanchot)?
En su adiós a Paul de Man, Derrida señala que todo lo que se puede decir de
un amigo cuando muere es lo mismo que se podría decir mientras está vivo, y
en este sentido, toda relación se inscribe en el marco de las “memorias de
ultratumba”. Porque en la relación con el otro, ya sabemos, al nombrarlo
con su propio nombre, que uno de los dos va a sobrevivir y que el otro
vivirá para recordarlo. Y lo recordará a partir del nombre propio. Nos
queda, entonces, de Derrida, su nombre, su nombre inscripto en el frente de
muchas obras traducidas a diversas lenguas, su nombre repetido en los
programas de sus cursos en París y en Estados Unidos, en sus conferencias
dictadas en tantas partes del mundo, y en tantas causas por las que ha
luchado.
La Universidad de Murcia le hizo un homenaje de despedida estos días de
Noviembre.
Sus discípulos trabajaron
con él este verano, hombre incansable, con sus lectores era capaz de
trabajar 6 horas seguidas, según dijeron. Un Foro de diálogo abierto ha
nacido en torno a este encuentro entre nosotros, profesionales de todas las
disciplinas y países.
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Derrida en castellano