El "bocazas" de Maragall

Estos días pasados la presidencia de Zapatero se vio
amenazada hostil y contundentemente con cierta carga verbal violenta por
Maragall y Carod que le iban presionando cada vez más y más mientras se
mostraron enojados contra la existencia de la traducción valenciana de la
Constitución Europea. No es merecida ni coherente la petulante y amenazante
postura de los líderes catalanes contra ZP por mucho unitarismo
idiomático que aleguen ¿Qué se han creído el semiaragonés reconvertido y el
cabezón nieto de monoveros? ¿Quienes son ellos para meter las narices en
asuntos ajenos, de otra autonomía? Si los valencianos no lo hacemos con
Catalunya, ¿con qué derecho Maragall y Cía se entrometen aquí y deciden por
nosotros? Ni es justo ni es de recibo.
En cuanto a las traducciones de la Constitución Europea, demasiados
ruidos para tan pocas nueces. A los valencianos no nos desagrada que
Catalunya presente su versión en catalán. Pero a la inversa —tampoco es de
recibo— a los catalanes sí que les molesta que nosotros presentemos una
traducción valenciana con léxico autóctono valenciano. Los enfados de
Maragall y Cía además de injustificados son exagerados, aunque peores
fueron sus repentinas amenazas y la inmediata rectificación: "Arrancà de
cavall i parà de somera —mula— ". Del blanco al negro en 24 horas cayendo
bajo y mal y haciendo el rídiculo. Desde la "mercantil" sociedad "Maragall &
Carod i Cía", los políticos catalanes Don Pasquale i Josep LLuïs se
comportaron como Anás y Caifás, ciegos de ira y rasgándose las vestiduras
ante el gol —traducción en valenciano— que se les han metido
por la escuadra, por el que culpan al gobierno valenciano cuando éste no
hizo más que cumplir con la ley, con el Estatuto y la Constitución, al
igual que el Gobierno Central cumplió cuando el ministro Moratinos defendió
ante el Parlamento Europeo la denominación de valenciano como lengua y
ahora con la traducción de la Constitución de la UE.
Por todo ello, como valenciano, —al margen de unidad y origen
filológicos, venga nuestra habla del occitano, del catalán, del paprika o
del mongoloide, a estas alturas lo importante es su futuro como lengua y no
discutir si viene del huevo o de la gallina— me parece muy requetebien esa
traducción pues de esta forma, el nombre de nuestra habla autóctona,
valenciano, queda por tanto reconocido y legitimado con la
Constitución Europea y su traducción. Si el luxemburgués, el noruego, el
sueco y el finlandés fueron reconocidos oficialmente como lenguas
diferenciadas del alemán y del sistema lingüístico escandinavo cuando
realmente en origen son dialectos; el valenciano tiene el mismo derecho al
mismo reconocimiento como lengua con la particularidad de que existen
pruebas de la existencia de un germen o substrato mozárabigo valenciano
romanizado y primitivo anterior a la conquista y repoblación de Jaime I en
la que los catalanes con un 2 por ciento no pudieron catalanizar totalmente
el habla. Incluso el valenciano tuvo esplendor literario antes que
Catalunya y sus escritores declararon escribir "en valentina lingua mes no
en cathalana". Así que, todo este follón lo han montado Maragall y su
socio Carod con desmedidos afanes de protagonismo o notoriedad y de
controlar a Zapatero. Lo de Maragall parece ser crónico: obsesión y manía
persecutoria, fobia a todo lo valenciano —su abuela y madre eran de Monóvar—
y un comportamiento de auténtico y prepotente BOCAZAS con unas descaradas
ganas de chupar cámara en todos los periódicos, en todos los
telediarios, más en algunos medios le dan demasiada cobertura a sus
tragicómicas declaraciones humillantes y agresivas . Patético.
Josep Esteve Rico Sogorb
Escritor, poeta y periodista
De la Associació d' Escritors en Llengua Valenciana (Aellva)
Diplomado en Lengua y Cultura Valencianas por el Centro de Formación
Post-Grado de la Universitat Politecnica de Valencia
Vicepresidente por Alicante de la Federación Coordinadora de Entidades
Culturales Valencianas (FCECRV)
Columnista en varios diarios digitales e impresos.