Ideas contra la crisis zapatera, haberlas "haylas". Incentivar -empezando por
los ilicitanos- masivamente la compra de calzado local renunciando al zapato
chino. No sería un "boicot" porque éste provoca dañinos efectos boomerang a
quien lo practica poseyendo una carga revanchista negativa con consecuencias
diplomáticas; pero sí un incremento del autoconsumo. Si en una población como
Elche, con más de doscientos mil habitantes, al menos cien mil dejasen para
siempre de adquirir zapato asiático y en su lugar comprasen calzado
autóctono...la situación mejoraría. Las ferias deben ser instrumentos de
promoción del calzado español -y por ello del ilicitano- con control
selectivo y restrictivo a las exportadoras asiáticas de zapato barato que
vendieron directamente al público en Düsseldorf, algo prohibido en estos
eventos profesionales. No se trata de discriminar por origen sino de evitar
la proliferación de un producto precario extranjero apostando por el
de calidad y diseño-moda que ofrecen nuestros fabricantes. Las
administraciones estatal y autonómica deben ejecutar con firmeza y
tajantemente un mayor control estricto y escrupuloso en las aduanas con el
zapato asiático, para que ningún cargamento se cuele clandestinamente, que
todos pasen por "taquilla" y que a la totalidad de las importaciones se les
apliquen los proporcionales aranceles, esos incrementos de impuestos o
arbitrios. Como a nuestras exportaciones. Tanto monta, monta tanto. Los
fabricantes han de renovar colecciones, modelos y muestrarios en base a la
moda, calidad, diseño y creatividad e innovación con el soporte tecnológico
de la I+D. En anteriores crisis aún se creaba, se innovaba en cuanto a línea,
adornos, colores...pero arrastramos unos años con repeticiones y pocas
creaciones. Hay que esforzarse para volver a ser punteros en la Moda
Internacional. Que no se lleve la palma siempre Italia. Estamos en
reestructuración del sector a las exigencias del mercado y muchas empresas
no se adaptaron. Algunas si, otras están en proceso y las demás han
de subirse al carro o bien cerrarán o se estancarán. Las Administraciones
deben conceder a los fabricantes: créditos blandos, incentivos,
bonificaciones -reducciones y descuentos- en la SS y en impuestos; para
aliviarles la presión fiscal y reducir costes. También han de conceder ayudas
porcentuales, eso si, sin varitas mágicas para que no se vayan de aquí, para
evitar que se trasladen al extranjero pero sin regalar el dinero y sin que el
empresario viva gratis a costa de subvenciones. Sobre la deslocalización de
empresas, es primordial y vital que además de impedirla, se luche contra sus
efectos perjudiciales -desempleo, cierres, disminución de la exportación,
etc.- inspirándonos en lo que los estadounidenses, franceses y alemanes
desarrollan desde hace años: una red comercial de distribución mundial con
delegaciones en todos los países funcionando con el soporte del marketing más
vanguardista. Imaginación y empeño nos sobran. Reunamos a los profesionales,
a los técnicos y salgamos a comernos el mundo: nuestro zapato es el mejor.
Seamos líderes. Poseemos capacidad para ello ¿Alguien lo duda?