—NO ES PARA PUBLICAR, ES UNA CARTA PARA TI
Querido Luis Andrés:
Ayer quise verte por el Ole, pero no pude o no te encontré.
Verás, esa calle que ayer aparecía por tu página es la
Calle San Juan, a la altura del edificio donde hay una tienda
de calzado, antes FUNERARIA E. CORBÍ, allí estaba la encargada, Carmen,
que tenía un hijo de mi misma edad que era Paco "Clauet", con el que en
esa época he jugado muchas veces allí mismo y me honro en tener todavía
su amistad, aunque nos vemos menos de lo que yo quisiera, pero nos
apreciamos mucho por nuestras andanzas de críos.
Al lado y se ve el pico a la derecha de la foto, estaba el almacén
de RAMÓN CRESPO, AGUARDIENTES Y LICORES, o sea "Ramonsín", familia tuya
por cierto.
La foto me ha emocionado, me ha llevado a una época
de mi infancia, porque allí estaba el postigo de mi abuela Nina y he
jugado de pequeño muchísimas veces, fíjate si he jugado que solo Paco y
yo sabemos las veces que nos metíamos en su casa junto a las cajas de
muertos (vacías por cierto).
Aunque la calle, vista desde nuestra época, por su estado pudiera
resultar impresentable y ciertamente es irreconocible para cualquier
monovero, es un trozo de calle muy querido por mí y que aprecio un
montón haber visto y recordado ahora en fotos.
Un cordial saludo y gracias por la emoción personal que me has
dado,
JAVIER LEGAZ VIDAL
—Gracias por tu carta. La
funeraria no la he conocido, o no la recuerdo, pero en la casa de
Ramón Crespo Segura, que tiraron para hacer la actual Plaza Monpó, he
vivido por años, aunque no reconocí la calle cuando la vi. Después,
cuando L. Vidal me dijo que calle era, he estado mucho tiempo mirando
ese pico de la derecha que citas... y recordando. Y a mí también
me emocionó. Y ahora estoy pensando que puede que emocionemos a mucho
gente más si descubre que un trozo de su vida está relacionada con
una foto antigua de un trozo de calle. Una imagen que nos hace
recordar un tiempo que no volverá. Una imagen que, aunque al
pronto no la reconozcamos, como me sucedió a mí, tenemos archivada en
el cerebro, y moriremos con ella, pese a que sea de algo que dejó
de existir mucho antes...
Pero bueno, bien está; no obstante lo que me dices en tu carta,
que no es para publicar, te pido permiso para hacerlo. Creo que te lo
agradecerán tu amigo Paco, L. Vidal y cualquiera que se reconozca en
esa calle hace años.
Un sentido abrazo
Luis Andrés
A pesar de que las emociones son algo estrictamente personal y
en vista de tu interés, aunque me gusta poco salir a la "palestra",
te autorizo a que publiques lo que quieras si tú consideras que es
importante.
Aunque desconocía el origen de la foto deseo que le agradezcas
en mi nombre a Luis Vidal y le invites a publicar muchas más fotos
de este estilo porque eso sí es hacer pueblo; estamos muy
necesitados de romanticismo.
Por lo de mi amigo Paco, él sabe que lo aprecio y mucho.
Un abrazo,
Javier