Los siete santos fundadores
de la Orden de los Siervos de la Virgen María (s. XIV).
Fueron siete varones florentinos que en un
primer momento llevaron una vida eremítica de oración y
estricta pobreza en el monte Senario, dedicándose
particularmente al culto de la Virgen.
Posteriormente se dedicaron a predicar
incansablemente por toda la Toscana y fundaron la Orden de
Siervos de Santa María Virgen, «Servitas», aprobada por la
Santa Sede el año 1304.
San Alejo Falconieri, uno de estos santos
varones, murió el 17 de Febrero del año 1310.
San Eutropio, Obispo († c. 420)
El Padre Jerónimo Román de la Higuera en su
martirologio dice: «de Fregenal de Extremadura el tránsito
glorioso de San Eutropio obispo de aquella ciudad que conociendo
los yerros que por España sembraban los dos Auitos, envió a
Africa al venerable presbítero Paulo Osorio, para que consultadas
estas herejías con San Agustín, apuntase el modo más seguro para
condenarlas».
Fue este santo Prelado pariente muy cercano de
Flavio Caupernico, Arzobispo de Toledo y sucesor de Castino,
murió en paz con opinión de santidad, a 17 de Febrero cerca de
los años 420.
Marco Máximo, arzobispo de Zaragoza afirma que
los dos monjes herejes, llamados Auitos provenían uno de
Jerusalén y otro de Roma con doctrinas de Orígenes, Victorio y
Basilio no muy ortodoxas, una vez superadas las corrientes
priscilianistas.
El Obispo San Eutropio envió a Paulo a consultar
a San Jerónimo sobre el origen del alma.
El Santo Obispo informado de los Santos Padres,
Agustín y Jerónimo, ejerció su magisterio con seguridad, celo y
entereza.
Consumió su vida, habiendo guardado al depósito
de la fe
Texto:
Archidiócesis de Madrid -
SANTORAL