Triste Veïnat
En nuestro siempre entrañable El Veïnat se vienen sucediendo portadas que con una apariencia de felicidad o triunfo no pueden ocultar la tristeza e impotencia que se siente frente a los tipos que nos gobiernan. Ojeando sus páginas compruebas cómo han cambiado las cosas, y no me refiero a que ahora se alce este edificio o aquel servicio social que antes nunca tuvimos, hablo de la gente, del sagrado derecho a la libertad de expresión. Durante la guerra se hacía más teniendo mucho menos. Las personas opinaban, se reunían, discutían y escribían sin cesar. Podrían ser rojos o lo que quisieran, pero eran un pueblo, una comunidad activa, en movimiento, y no simples borregos sujetos a un panfleto que no distingue entre información y propaganda. Ese es el desánimo que cubierto de alegría transmiten, intentando engañarnos. Percibo en tal prensa fotografías de lindo escaparate, protagonismos elegidos a dedo, búsqueda del lucimiento, egocentrismos descarados, falta de estilo, ausencia de crítica, mamoneo y servilismo sin fin. Es obvio para cualquiera que no siga con una venda en los ojos. Creo que nunca hemos estado tan mal desde un punto de vista puramente informativo y mediático, nunca. Todo ha adquirido un sentido unidireccional, pero lo peor no es eso, pues aquellos que desempeñan la labor de oposición a menudo carecen de la garra suficiente para cumplir con su tarea, a veces parecen dormidos o inmóviles, como ninots. Los socialistas deberían ponerse las pilas y hacer efectivo ese apoyo que les ha otorgado la gente, porque les falta vigor en la oratoria, y si alguno o alguna cree que no es lo suyo más vale que abandone el barco en favor de otro marinero con mayor vocación. No sé hasta qué punto la situación de El Veïnat cambiaría con un gobierno de distinto color, pero aún quiero creer que cambiaría, que concedería un grado de tolerancia y servicio como en otro tiempo tuvo, y es esa sensación la que todavía me lleva a pensar en un mejor municipio, de ciudadanos, que son aquellos que se interesan y participan, no por cobrar o salir guapa, sino porque verdaderamente te importan las cosas que acontecen en tu pueblo, porque a pesar de quienes gobiernan mantienes esa llama de lo que entiendes por Monóvar, a eso me refiero, y estoy seguro que al margen de matices- que todos tenemos- es fácil comprender esa esperanza que se resiste a languidecer. Nico, 24/05/2010, 15:20
|
|
|
Monòver punto com - ISSN 1885-4192
Cláusula de Exención de Responsabilidad
Copyright © 2003-2009, Luis Andrés, Todos los derechos reservados
Editor
y Director: Luis Andrés Pastor Oleaga, (Responsable y esclavo de esta idea)
03640 Monòver / Monóvar - Alicante (Spain)
cartas@monover.com
-![]()