-

¿Te parece interesante?, tmola?; www.tmola.com

Monóvar/Monòver. Monover punto com

Luis Andres. Diseño y mantenimiento de páginas web

-

EN TU EMAIL. Las noticias de Monòver punto com en tu email

Artículos AzorínCallejeroCine Cómo llegar Enlaces FiestasGastronomíaGeografía
Guía-ComercialHemerotecaHistoriaHumor Juegos La ciudad MonumentosPublicidadRSSTeléfonos

Integre en su web o en su cliente RSS las noticias de Monòver punto com


 

 


 

 

 

 

Cartas, opinión y debate. Diseño Luis Andrés   
Añadir comentario, opinión, colaboración:

Las cartas de esta sección pueden contener opiniones distintas, o no, de las del editor

<(©¿©)> escribe a cartas@monover.com <(©¿©)>


Insertado el martes 10 de marzo

Ortografía; los diversos usos de que

conjunción e

Uso incorrecto de «de que»

     Este uso consiste en anteponer la preposición «de» a la conjunción «que» cuando ésta introduce proposiciones subordinadas sustantivas que funcionan en la oración como sujeto o como objeto directo.
     Debemos recordar que ningún sujeto se construye encabezado por preposición y que el objeto directo no admite preposición, excepto "a" cuando nos referimos a personas o cosas personificadas.
     Incorrecto: Cuenta de [que su viaje fue muy provechoso]. Correcto: Cuenta [que su viaje fue muy provechoso]. (objeto directo).
     Incorrecto: ¿Te asombra de [que yo lo diga]? Correcto: ¿Te asombra [que yo lo diga]? (sujeto).

Uso incorrecto de QUE sin la preposición DE

     Este uso consiste en suprimir la preposición «de» delante de la conjunción «que» cuando ésta introduce una proposición subordinada sustantiva que funciona como término de un complemento del sustantivo o del adjetivo.
     Incorrecto: Llegó la hora [que me lo digas]. Correcto: Llegó la hora de [que me lo digas].
     Incorrecto: Estaba convencido [que lo había entregado]. Correcto: Estaba convencido de [que lo había entregado].
     Algunos verbos (acordarse - alegrarse - encargarse - depender - hablarse - olvidarse preocuparse - tratar) exigen también «de» antes de la proposición subordinada sustantiva sobre la que recae su significado:
     Incorrecto: ¿No se enteró [que regresó Enrique]? Correcto: ¿No se enteró de [que regresó Enrique]?
     Ejemplos: Me acuerdo de que tejía muy bien. Se alegra de que haya terminado sus estudios. Se encargó de que lo hiciera.

Verbos que aceptan QUE y DE QUE:
    
ADVERTIR. Cuando "advertir" significa "notar", "observar", se construye sin la preposición DE. Cuando significa "hacer notar", dicha preposición es obligatoria: (Le advierte que no grite). (Le advertí de que su mamá lo sabía).
     AVISAR. Cuando "avisar" significa "comunicar algo", se construye sin la preposición DE. Cuando significa "prevenir de algo", dicha preposición es obligatoria: (Me avisó que se había suspendido la fiesta). (Le avisé de que podía provocar un incendio).
     DUDAR. (Dudo que apruebes este examen. Dudo de que apruebes este examen). Ambas construcciones pueden usarse indistintamente.

Locuciones conjuntivas: Las locuciones conjuntivas «antes que», «antes de que», «después que», «después de que», pueden usarse indistintamente: (Antes que llegaran, habló conmigo. Antes de que llegaran, habló conmigo). (Después que lo dijo, se arrepintió. Después de que lo dijo, se arrepintió).

En construcciones que expresan "preferencia", sólo se usa la locución conjuntiva «antes que»: (Antes que comprometerme con usted, prefiero esperar).

Otras locuciones conjuntivas que ofrecen duda son: «a medida que», «a pesar de que» y «con tal que».

     Usos de QUE:

     ―Tónico (qué) (interrogativo-exclamativo). Pronombre. Tiene las funciones propias del sintagma nominal, con o sin preposición:

Sujeto: ¿Qué ha ocurrido?
Complemento directo: ¿Qué me has dicho?
Atributo: ¿Qué es eso?
Suplemento: ¿De qué me hablas?
Complemento indirecto: ¿A qué dedica el tiempo libre?
Complemento circunstancial: ¿Por qué haces eso?
Adyacente preposicional: ¿En nombre de qué actúas así?
Determinante. Puede determinar a cualquier sustantivo, masculino o femenino, singular o plural: ¿En qué libro lo has leído? ¿A qué hora quedamos? ¡Qué niños más traviesos! ¡Qué cosas se te ocurren!

     ―Átono (que) Pronombre relativo. Admite cualquier antecedente, masculino o femenino, singular o plural, o neutro. Puede tener como antecedente, incluso, un adjetivo o un adverbio: ¡Lo listo que es! ¡Hay que ver lo tarde que has llegado!
     Además de su función como nexo subordinante, desempeña en la oración de relativo la función sustantiva que le corresponda:

Sujeto: El empleado que me atendió era muy amable
Complemento directo: Eso que dices no es cierto
Atributo: Por muy barato que sea ese coche, no lo compro
Suplemento: Este es el libro de que te hablé
Complemento indirecto: Los asuntos a que te dedicas no son muy legales
Complemento circunstancial: El pueblo en que nací es pequeño
Adyacente preposicional: Prestadme toda la atención de que seáis capaces.

     Nótese que, en los casos en que es necesaria la preposición, ésta afecta sólo al relativo y no a la oración completa; en estos casos, es frecuente anteponer al relativo el artículo con el género y el número del antecedente: el libro del que te hablé, los asuntos a los que te dedicas, el pueblo en el que nací, toda la atención de la que seáis capaces. Cuando se omite el antecedente, la oración queda sustantivada y se le antepone el artículo: el que me atendió, lo que dices.

Conjunción. Oraciones sustantivas. Las proposiciones subordinadas sustantivas pueden llevar como nexo subordinante la conjunción que: Te repito que no lo sé, No tengo ganas de que me molesten.
     Cuando la función desempeñada por la proposición subordinada exige la presencia de una preposición, esta afecta al conjunto de la proposición.
     En ocasiones, principalmente cuando funciona como sujeto, la proposición sustantiva puede llevar artículo (en la forma de masculino singular): No soporto el que me lleven la contraria; (no hay que confundir este uso con la sustantivación de oraciones de relativo).

Oraciones adverbiales. Comparativas.
     Las proposiciones comparativas de superioridad e inferioridad suelen llevar como nexo subordinante la conjunción que: Mi trabajo es más duro que el tuyo, Este camino es menos peligroso que aquél.

Consecutivas
     Las proposiciones consecutivas intensivas llevan también como nexo la conjunción que: Llegué tan tarde que ya no había nadie.

Otras adverbiales.
     Muchas proposiciones adverbiales llevan como nexo de subordinación una locución conjuntiva que incluye la conjunción que: Te lo digo para que lo sepas; Ya que me lo pides, lo haré.
     Algunas han llegado a formalizarse como conjunciones: porque, aunque. En el habla coloquial es frecuente utilizar la conjunción «que» en casi todas las proposiciones adverbiales: No te subas ahí, que te vas a caer (causal); Acércate, que te vea bien (final).
Anunciativa-intensiva. También en el habla coloquial, es frecuente el uso de la conjunción «que» a comienzo de frase, a manera de muletilla, o para reforzar lo que se dice: —¿Es hoy el examen? —Que no, que es mañana. (En ocasiones, este uso puede entenderse como transpositor de una proposición subordinada con
verbo principal «decir» elíptico: ¡Que vengas! ("Te digo que vengas").

Ortografía; uso de la conjunción e
 


<(©¿©)> Envía esta página por e-mail a otra persona <(©¿©)> 


Búsqueda en Monòver Punto Com

Búsqueda personalizada

Monóvar/Monòver. Monover punto com
Monòver punto com - ISSN 1885-4192
Cláusula de Exención de Responsabilidad
Copyright © 2003-2009, Luis Andrés, Todos los derechos reservados
Edita: Luis Andrés Pastor Oleaga, (Responsable y esclavo de esta idea)
03640 Monòver / Monóvar - Alicante (Spain)
cartas@monover.com

-
Monòver punto com - Estadísticas