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Insertado el
martes 10 de marzo
Ortografía; los diversos usos de que

Uso incorrecto de
«de que»
Este uso
consiste en anteponer la preposición «de»
a la conjunción «que» cuando
ésta introduce proposiciones subordinadas sustantivas que funcionan en la
oración como sujeto o como objeto directo.
Debemos recordar que ningún sujeto se construye
encabezado por preposición y que el objeto directo no admite preposición,
excepto "a" cuando nos referimos a personas o cosas personificadas.
Incorrecto: Cuenta de [que su viaje fue muy
provechoso]. Correcto: Cuenta [que su viaje fue muy provechoso]. (objeto
directo).
Incorrecto: ¿Te asombra de [que yo lo diga]? Correcto:
¿Te asombra [que yo lo diga]? (sujeto).
Uso incorrecto de QUE sin la
preposición DE
Este uso
consiste en suprimir la preposición «de»
delante de la conjunción «que»
cuando ésta introduce una proposición subordinada sustantiva que funciona como
término de un complemento del sustantivo o del adjetivo.
Incorrecto: Llegó la hora [que me lo digas]. Correcto:
Llegó la hora de [que me lo digas].
Incorrecto: Estaba convencido [que lo había entregado].
Correcto: Estaba convencido de [que lo había entregado].
Algunos verbos (acordarse - alegrarse - encargarse -
depender - hablarse - olvidarse preocuparse - tratar) exigen también
«de» antes de la proposición
subordinada sustantiva sobre la que recae su significado:
Incorrecto: ¿No se enteró [que regresó Enrique]?
Correcto: ¿No se enteró de [que regresó Enrique]?
Ejemplos: Me acuerdo de que tejía muy bien. Se alegra
de que haya terminado sus estudios. Se encargó de que lo hiciera.
Verbos que aceptan QUE y DE QUE:
ADVERTIR. Cuando "advertir" significa "notar",
"observar", se construye sin la preposición DE. Cuando significa "hacer notar",
dicha preposición es obligatoria: (Le advierte que no grite). (Le advertí de que
su mamá lo sabía).
AVISAR. Cuando "avisar" significa "comunicar algo", se
construye sin la preposición DE. Cuando significa "prevenir de algo", dicha
preposición es obligatoria: (Me avisó que se había suspendido la fiesta). (Le
avisé de que podía provocar un incendio).
DUDAR. (Dudo que apruebes este examen. Dudo de que
apruebes este examen). Ambas construcciones pueden usarse indistintamente.
Locuciones conjuntivas: Las locuciones
conjuntivas «antes que»,
«antes de que»,
«después que»,
«después de que», pueden
usarse indistintamente: (Antes que llegaran, habló conmigo. Antes de que
llegaran, habló conmigo). (Después que lo dijo, se arrepintió. Después de que lo
dijo, se arrepintió).
En construcciones que expresan
"preferencia", sólo se usa la locución conjuntiva «antes
que»: (Antes que comprometerme con usted, prefiero
esperar).
Otras locuciones conjuntivas que
ofrecen duda son: «a medida que»,
«a pesar de que» y
«con tal que».
Usos de
QUE:
―Tónico
(qué) (interrogativo-exclamativo). Pronombre. Tiene las funciones propias del
sintagma nominal, con o sin preposición:
Sujeto: ¿Qué ha ocurrido?
Complemento directo: ¿Qué me has dicho?
Atributo: ¿Qué es eso?
Suplemento: ¿De qué me hablas?
Complemento indirecto: ¿A qué dedica el tiempo libre?
Complemento circunstancial: ¿Por qué haces eso?
Adyacente preposicional: ¿En nombre de qué actúas así?
Determinante. Puede determinar a cualquier sustantivo, masculino o femenino,
singular o plural: ¿En qué libro lo has leído? ¿A qué hora
quedamos? ¡Qué niños más traviesos! ¡Qué cosas se te ocurren!
―Átono
(que) Pronombre relativo. Admite cualquier antecedente, masculino o femenino,
singular o plural, o neutro. Puede tener como antecedente, incluso, un adjetivo
o un adverbio: ¡Lo listo que es! ¡Hay que ver lo tarde que has
llegado!
Además de su función como nexo subordinante, desempeña
en la oración de relativo la función sustantiva que le corresponda:
Sujeto: El empleado que me
atendió era muy amable
Complemento directo: Eso que dices no es cierto
Atributo: Por muy barato que sea ese coche, no lo compro
Suplemento: Este es el libro de que te hablé
Complemento indirecto: Los asuntos a que te dedicas no son muy legales
Complemento circunstancial: El pueblo en que nací es pequeño
Adyacente preposicional: Prestadme toda la atención de que seáis capaces.
Nótese que,
en los casos en que es necesaria la preposición, ésta afecta sólo al relativo y
no a la oración completa; en estos casos, es frecuente anteponer al relativo el
artículo con el género y el número del antecedente: el libro del que te
hablé, los asuntos a los que te dedicas, el pueblo en el que nací,
toda la atención de la que seáis capaces. Cuando se omite el antecedente,
la oración queda sustantivada y se le antepone el artículo: el que me
atendió, lo que dices.
Conjunción. Oraciones sustantivas. Las proposiciones subordinadas sustantivas
pueden llevar como nexo subordinante la conjunción que: Te repito que no
lo sé, No tengo ganas de que me molesten.
Cuando la función desempeñada por la proposición
subordinada exige la presencia de una preposición, esta afecta al conjunto de la
proposición.
En ocasiones, principalmente cuando funciona como
sujeto, la proposición sustantiva puede llevar artículo (en la forma de
masculino singular): No soporto el que me lleven la contraria; (no hay
que confundir este uso con la sustantivación de oraciones de relativo).
Oraciones adverbiales. Comparativas.
Las proposiciones comparativas de superioridad e
inferioridad suelen llevar como nexo subordinante la conjunción que: Mi trabajo
es más duro que el tuyo, Este camino es menos peligroso que aquél.
Consecutivas
Las proposiciones consecutivas intensivas llevan
también como nexo la conjunción que: Llegué tan tarde que ya no había
nadie.
Otras adverbiales.
Muchas proposiciones adverbiales llevan como nexo de
subordinación una locución conjuntiva que incluye la conjunción que: Te lo digo
para que lo sepas; Ya que me lo pides, lo haré.
Algunas han llegado a formalizarse como conjunciones:
porque, aunque. En el habla coloquial es frecuente utilizar la conjunción
«que» en casi todas las
proposiciones adverbiales: No te subas ahí, que te vas a caer (causal);
Acércate, que te vea bien (final).
Anunciativa-intensiva. También en el habla coloquial, es frecuente el uso de la
conjunción «que» a comienzo
de frase, a manera de muletilla, o para reforzar lo que se dice: —¿Es hoy el
examen? —Que no, que es mañana. (En ocasiones, este uso puede
entenderse como transpositor de una proposición subordinada con
verbo principal «decir»
elíptico: ¡Que vengas! ("Te digo que vengas").
Ortografía; uso de la conjunción e
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