Monover punto com
LOS SÁBADOS EN TU QUIOSCO

¿Te parece interesante?, tmola?; www.tmola.com
www.tmola.com

 

Página Principal
Portada

Guía Comercial

Directorio
(Mapa de la Web)

Publicidad y
diseño Web

Enlaces

   
 

   Opinión, semana 196 - Del 25 al 31 de agosto de 2007

 


Preguntador.com - ProhibidoLa libertad de expresión no ampara los insultos, descalificaciones gratuitas e improperios fuera de lugar
Intentar ser breves. No escribáis todo en mayúsculas
(En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura).

 

Semana anterior -- Semana 196 -- Semana siguiente

Foro de Participación, OPINIÓN y
debate


nº 814
La honrada decisión de Rosa Díez
Luis Andrés

nº 813 SALARIOS…
J. Pérez Payá

nº 812 Recaudadores de impuestos de los siervos
ANDRÉS CASTAÑO

nº 811 Aquí no vivimos a cuerpo de rey
El Heredero

nº 810 Humor gráfico
Ramón, Enrique,
Ricardo

nº 809 Ha muerto Francisco Umbral
FRANCISCO UMBRAL

nº 808 La Iglesia
JUAN JOSÉ MILLÁS, Juan Manuel de Prada, Alfonso J. Vázquez Vaamonde

nº 807 Vías de diversión
CAMILO JOSÉ CELA CONDE  

nº 806 Me siento más incómodo por lo que servilmente callan
Joan Pla
 

La honrada decisión de Rosa Díez
nº 814 Luis Andrés
      Información restringida
 
Monòver Punto Com Confidencial

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

SALARIOS…
nº 813 J. Pérez Payá
     Información restringida
 
Monòver Punto Com Confidencial


Responder  
---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

Recaudadores de impuestos de los siervos
nº 812 ANDRÉS CASTAÑO   
     La tropa
    
La historia de la humanidad es una historia de resignación. Primero fueron saqueos y epidemias; más tarde, levas para combatir y recaudadores de impuestos; por último regresaron al unísono las epidemias, los saqueos, las levas y los impuestos. El deslome ha logrado acicalarse con la típica impostura de las sociedades «ciudadanas»: tenemos derechos. Adviertan el rango de la palabra. Un siervo es vasallo y debe fidelidad; en cambio, un ciudadano puede exigir, el verbo invisible que se esconde entre instancias y pólizas. Pero ocurre que la imagen de un labriego medieval que entrega dos gallinas al contable del marqués no es diferente del otro labriego que pregunta humildemente en Suma por qué debe pagar intereses por algo que ya está pagado. Naturalmente, las palabras esenciales del embrollo son «humildad» y «cobro indebido». Y como hace mil años, los humildes y quienes cobran indebidamente son los mismos. Ha variado el atrezzo que ilustran varios siglos, aunque perdure la esencia.
     Un país, cualquiera, puede soportar epidemias, saqueos, levas e impuestos. Lo descabellado es que pretenda sostenerse con dividendos bancarios, que crecen a costa de otros injustamente, y de una nómina de funcionarios que se reproduce como los topillos sin fumigación posible. Aunque los topillos no cobran horas extras, la terapia es improbable. Hay tantos intereses involucrados que tanto da entregar dos gallinas como la retención del IRPF. Castizamente, somos unos «pringaos». La prueba es que nadie se atreve a entrar en una oficina pública sin recomendación: debemos conocer a alguien que agilice el trámite, alivie la preocupación y nos despida amablemente tras haberle molestado.
     Esto no sería un problema si la Administración poseyera recursos para desprenderse de lo superfluo y se dedicara a gestionar con eficacia. Pero entonces tropezaríamos con el inconveniente de que sobran casi todos. Y es imposible desprenderse de «casi todos» cuando son precisamente «casi todos» quienes garantizan dos o tres concejales, o son flamantes asesores autonómicos para asuntos extraterrestres, o no consiguieron acabar la carrera y el presupuesto es muy sufrido si arregla los apuros familiares. El daño que provoca el cambalache político trasciende un acta electoral. Tras él se despliega una turba anónima que suplica al padrino. Y el padrino contrata entonces a la claque para que recoja gallinas. Qué remedio: es el padrino. (Información, 29 de agosto de 2007)

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

Aquí no vivimos a cuerpo de rey
nº 811 El Heredero
     No sé porqué causa tanta sensación el nombramiento de un interventor, Óscar Moreno Gil, para llevar las cuentas de la Casa del Rey. La prensa, en esa manera perversa que tiene de descartar interpretaciones, lo que hace es explicar la decisión como consecuencia de iniciativas de republicanos y comunistas para controlar el dinero que recibe mi Augusto Padre.
     Y me extraña la importancia que se le ha dado porque no se trata más que de poner para los asuntos civiles de Palacio algo que ya existía en los del Cuarto Militar, incluso el discutido ex jefe de la Casa, Sabino Fernández Campo, era general del Cuerpo de Intervención.
     De los comentarios que he visto ninguno señala lo que sí debería parecer un anacronismo: que a mi edad, con familia formada y residencia propia, en mi condición de Heredero no disponga de una asignación oficial específica, sino que la Princesa y Yo dependamos de la paga de papá, el Rey.
     Pero como he recordado en otras ocasiones, en mi caso también se aplica eso de que donde hay capitán...
     Quienes creen que en la Familia Real vivimos a cuerpo de rey, dicho vulgarmente, deberían informarse sobre las interioridades de la Casa de Su Majestad, que es la que recibe la asignación anual, de 8.289.979 euros para el año 2007. En ella se instalará el nuevo interventor, un funcionario jubilado que controlará la legalidad de los gastos, no su interés u oportunidad, sin rendir cuentas al Ministerio de Hacienda sino al Jefe de la Casa, el discreto y paciente Alberto.
     Me temo que volverá la polémica sobre lo cara que sale a los españoles la presunta vida lujosa y ociosa de la Real Familia, cuando la verdad es que no podemos lucirnos como Paco el Pocero en su megayate.
     Ya he explicado otras veces que esos 8,2 millones de euros, divididos por 44 millones de habitantes, dan el resultado de que la Monarquía sale a 19 céntimos por español y año.
     No en vano la partida de los Presupuestos del Estado destinada a la Casa del Rey y sostenimiento de la Familia aparece bajo el epígrafe de transferencias corrientes a "familias e instituciones sin fines de lucro". ¿Más claro?
(Fernando Gª-Romanillos)

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

Humor gráfico
nº 810 Ramón
, Diario de Navarra

nº 810 Enrique, Informacion, 30/08/07
Viñeta

nº 810 Ricardo, El Mundo, 30/08/07

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

Ha muerto Francisco Umbral
Francisco Umbral posa en una de las calles más emblemáticas de Madrid. (Foto: Javi Martínez)nº 809 FRANCISCO UMBRAL
    
En la madrugada de hoy martes 28 de agosto ha fallecido Francisco Umbral, tenía 72 años, de formación autodidacta publicó más de 80 libros, pero en mi opinión es en el artículo periodístico de opinión donde puede considerársele un maestro. En uno de esos últimos artículos hablaba de Azorín...
    
Azorín
     A Azorín le visitábamos por las tardes. Queremos decir que esta visita la hacíamos siempre que el maestro nos hubiese dado aviso telefónico y alguna orientación sobre el famoso desconocido, don José Martínez Ruiz, Azorín. Y, ya con la cosa en marcha, se complementaba con un anticipo informativo que nos cogía por sorpresa: «Me levanto a las seis de la mañana y escribo mi artículo para ABC; un artículo corto como de un duro. Yo soy un hombre de un duro».
     Azorín, el maestro Azorín, vivía entre las Cortes y don José Zorrilla, en un piso señorial pero no triste que siempre me sale al encuentro cuando voy a visitar al escritor. Muy por delante de Azorín allí nos encontramos con una tienda de audífonos que a mano derecha arregla los audífonos y lo que le lleven. A mano izquierda, el hombre de un duro escribiendo desde el alba y vestido ya como para una recepción. Eso de ir de escritor de un duro cuesta cinco pesetas.
     La mejor filosofía para irse con Azorín al cine es conseguir que nos invite. El maestro ve en el cine cosas insólitas que no tienen mucho que ver con el séptimo arte. «Habrá reparado usted en que el sombrero de Gary Cooper es una herencia del sombrero extremeño de toda la vida». Pero lo más estupefaciente del escritor es cuando nos pide un vaso de agua en el descanso y hay que compartir con él el agua porque Azorín es un agüista privilegiado que va a llegar a los 100 años por no haber bebido nunca otra cosa que agua. Le interesan mucho los agüistas, mayormente si además son curas.
     Después de la cinta cinematográfica o película, que él llama «pielecita» en un alarde gramatical, a tomar notas para lo que ha visto. Claro que el maestro también ve cosas fuera del cine. Yo leo con calambrazo eso de que Azorín pasa la mano por el «cerro» de su gato. Le va bien al maestro ese barajeo de las gramáticas, donde de pronto aparece Santa Teresa, también madrugadora. El naipe de la santa y los clásicos. Azorín vuelve a casa para cenar con su señora y al final de la visita torna a la radio y es cuando dice eso de que «la literatura está en el adjetivo». Azorín fue el cronista del 98 y todavía llegó a tiempo de recoger aquello de Dionisio Ridruejo cuando el poeta falangista glosa el Sistema engrandeciendo los Estados que se rigen por señores a caballo.
     Azorín queda, ya se ha dicho, como el cronista del 98 y tiene su antagonista más fecundo en Pío Baroja, que a su vez mantiene una guerra fría contra Valle-Inclán. Lo que hoy hubiera sido una disputa de géneros, los del 98, menos politizados, lo dejaron en un laberinto de pensiones y teatros que todavía conservan nombres, como Jácome Trezo.
     Azorín es un clásico frío que trabajó mayormente con los clásicos barrocos, y leyendo a Azorín nos asaltan los Bernini, Teresa, las fascistas españoles, las aristocracias madrileñas. De modo que Azorín se perfila siempre del lado contrario. No es que viva en trance madrugador y ofensivo sino que la originalidad de su España le lleva a la violencia impasible del hombre que encontraría sus antagonistas donde los demás buscábamos un otorrino. (El Mundo, 27 de julio de 2007)


Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

La Iglesia
nº 808 JUAN JOSÉ MILLÁS
    ...la organización más sólida de este planeta es la Iglesia católica, que cumplidos los 21 siglos de existencia sigue dando la lata como el primer día. ¿Y cuál es su secreto...? Muy sencillo: predicar cosas distintas y hasta contradictorias según la dirección del viento o las necesidades del estómago. Por eso en unos sitios la Iglesia es partidaria de la pena de muerte, mientras que en otros se escandaliza por la existencia del aborto. Por eso predica la pobreza desde un trono de oro. Por eso es capaz de manifestarse a favor de la libertad al tiempo que da cobertura moral a asesinos declarados como Pinochet, o Franco, o Videla. Cuando los seres humanos ven fuera las contradicciones que llevan dentro, se enamoran. A todos nos gustaría ser de forma simultánea personas de orden y sinvergüenzas recalcitrantes, señores y truhanes, prosistas y poetas, y eso no lo ha logrado nadie con la finura de la Iglesia, que da trabajo a banqueros teologales, a obispos castrenses y a curas comunistas. Cabe de todo en ella, pues lo que no se vende en la primera planta se vende en la segunda, y lo que ni en una ni en otra, en Oportunidades... (La doble vida de Ruiz-Gallardón, 26/08/2007, El País)

nº 808 Juan Manuel de Prada
    
Una revolución gigantesca
    
Una visita a Roma, siguiendo las huellas del cristianismo primitivo, me ha impuesto un motivo de reflexión. ¿Cómo pudo arraigar en la sociedad romana una fe como la cristiana, que se sustentaba sobre una visión monoteísta de la divinidad y defendía postulados éticos totalmente extraños, incluso adversos, a los que por entonces regían las relaciones entre los hombres? Basta leer la brevísima Carta de San Pablo a Filemón, en la que le propone que manumita a su esclavo Onésimo y lo acoja como si de un «hermano querido» se tratase, para que advirtamos que la conversión a la nueva fe proponía una subversión radical de los valores vigentes. La esclavitud no era tan sólo una situación plenamente reconocida por la ley; era también el cimiento de la organización económica romana. Podemos entender que un esclavo se sintiese seducido por la prédica de un cristiano que le aseguraba que ningún otro hombre podía ejercer dominio sobre él. Pero, ¿cómo un patricio que funda su fortuna sobre el derecho de propiedad que posee sobre otros hombres se aviene a amarlos «no sólo humanamente sino como hermanos en el Señor», no porque ninguna obligación legal se lo imponga, sino «por propia voluntad», como San Pablo le aconseja a Filemón que haga con Onésimo? Semejante cambio de mentalidad exige una revolución interior gigantesca.
     Pongámonos en el pellejo de un patricio romano de los primeros siglos de nuestra era. Sabemos que por aquella época el culto a las divinidades del Olimpo era cada vez más laxo y protocolario. Sabemos también que los sucesivos emperadores que siguieron a Julio César se nombraron a sí mismos dioses, en un acto de arrogancia megalómana que a cualquier patricio romano con inquietudes espirituales le resultaría repugnante. Probablemente ese patricio romano al que tratamos de evocar hubiese dejado de creer en los dioses paganos, cuyas andanzas se le antojarían una superchería; pero su mentalidad seguía siendo politeísta. La creencia en un Dios único se le antojaría un desatino propio de razas híspidas y fanáticas, oriundas de geografías desérticas, ajenas a la belleza multiforme del mundo.
     Pero entonces nuestro patricio romano repara en la novedad del cristianismo. Dios se ha hecho hombre: no para encumbrarse en un trono y para que los demás hombres se prosternen a su paso, como hacían los degenerados emperadores a quienes le repugnaba adorar, ni para disfrutar de tal o cual gozo mundano, como hacían los habitantes del Olimpo; sino para participar de las limitaciones humanas, para probar sus mismas penalidades, para acompañar a los hombres en su andadura terrenal. Y, al hacerse hombre, Dios hace que la vida humana, cada vida humana, se torne sagrada; a través de su encarnación, el Dios de los cristianos logra que cada ser humano, cada uno de esos «pequeñuelos» a los que se refiere el Evangelio, sea reflejo vivo, portador de divinidad. De repente, ese patricio romano siente que por fin ha hallado una fe que le permite adorar a un Dios único y seguir venerando la belleza multiforme del mundo de un modo, además, mucho más exigente, puesto que ahora esa belleza es sagrada, está poseída por ese Dios que ha querido compartir su misma naturaleza humana.
     Para ese imaginario patricio romano que ahora tratamos de evocar en su proceso de conversión desde la mentalidad politeísta tuvo que desempeñar un papel decisivo el culto a los santos. En ellos debió encontrar una simbiosis perfecta entre aquella «virtus» que cultivaron sus ancestros y la nueva fe que hacía de cada hombre un portador de divinidad. Y, sobre todos ellos, la figura de María. Los dioses del Olimpo elegían a las mujeres más bellas y distinguidas para disfrutar de un placentero revolcón y enseguida abandonar el lecho, con los primeros clarores del alba; el Dios de los cristianos había elegido a la mujer más humilde, una paria de Judea, casada con un carpintero zarrapastroso, para quedarse con ella, para quedarse en ella, para hacerse visible ante los hombres, para hacerse uno de ellos, a través de ella. En la sociedad romana, la mujer ocupaba un lugar vicario del hombre; al haber confiado en una mujer como depositaria de su divinidad, el Dios cristiano había encumbrado la naturaleza femenina hasta cúspides inimaginables.
     De repente, nuestro patricio romano supo que Dios estaba en él, que Dios estaba dentro de cada hombre y de cada mujer. Y se dispuso a abrazar esa revolución gigantesca con un ardor hasta entonces desconocido. (El Semanal, 26/08/2007)

nº 808 Alfonso J. Vázquez Vaamonde
     La Cope y los papas
   
 
Cuando voy a Galicia, la Cope se me mete en la antena de la radio al pasar por la provincia de Valladolid. La oigo un rato, pero por pura curiosidad masoquista. Oyéndola recuerdo que León XIII, en sus numerosas encíclicas, hacía una doble y constante recomendación a los periodistas: "No ofendáis a vuestros lectores con un lenguaje intemperante" y "no pongáis la causa religiosa al servicio de un partido político o de un interés de grupo con daño del bien común". Si León XIII levantara la cabeza y oyera a la Cope, que financian sus amados colegas en Cristo, los obispos españoles, se volvería a morir del susto. Hoy, como ayer, León XIII va por un lado y los obispos españoles, siglo y medio después, van por otro. De hecho, cuando publicó su encíclica Rerum novarum (1891), que trataba "De las cosas nuevas", un primer intento de aggiornamento de la Iglesia romana, en las iglesias españolas se hicieron rogativas pidiendo a Dios la "conversión del Papa", porque ¡se había vuelto socialista! A nadie puede sorprender que con esa clase de obispos en España pasara luego lo que pasó.
     Con Juan XXIII hubo un segundo intento de aggiornamento: el Conciclio Vaticano II. Otro nuevo soplo de aire fresco hasta que, cuando estaba quitando todo el moho de la Iglesia, llegó Juan Pablo II y volvió a cerrar la ventana. Ahora, Benedicto XVI le está poniendo la tranca para que ni aunque haya una tormenta se vuelva a abrir.
     Aun así, no creo que Benedicto XVI sea capaz de soportar lo que dice la Cope durante 15 minutos. Para eso hay que ser mucho más que, simplemente, un obispo de Roma. Benedicto XVI podrá ser más o menos integrista, pero lo que nadie le niega es que es un obispo inteligente y bien educado.
(El País, 27/08/2007)

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

Vías de diversión
nº 807 CAMILO JOSÉ CELA CONDE  
     Divertirse parece ser, en el reino de España, sinónimo de beber alcohol y hacer ruido... no existe celebración, fin de semana, salida festiva o simple reunión de amigos en la que no abunde esa combinación de borrachera y escándalo. Desde luego es la fórmula habitual desde hace bastante tiempo en las celebraciones institucionales de los santos patronos que, a decir verdad, debían ser todos ellos -o ellas- sordos. Dicen que el asunto tiene que ver con la idiosincrasia española pero tampoco hace falta estar muy atento para darse cuenta de que cualquier turbamulta de alemanes o ingleses se comporta igual en fiestas. Este agosto que ya acaba ha dado fe, como tantos otros anteriores, de que es así: tracas, mascletás, cohetes y griterío a viva voz -que es mucha- como complementos necesarios, supongo, de la intoxicación por alcoholes digamos refinados.
     Las fiestas populares se apuntan de manera decidida a la combinación de aguardientes diversos y muchas voces. A veces parece que no podría ser de otra forma... De tanto aullido y tantos licores de garrafa parece que hemos perdido ya el norte veraniego, cosa comprobable sin más que fijarse en la cantidad de quemados inminentes que están dispuestos a alcanzar cuanto antes ese objetivo en cualquier playa... Suele tenerse por un patrimonio cultural soberbio el de la ingesta masiva de alcoholes de procedencia dudosa, y no digamos ya si se acompañan de ruido festivo. Nos orgullecemos por añadidura de torturar toros, patos, cabras o lo que se tercie, y le damos mucho mérito a meter todas esas habilidades en el mismo paquete. Si por fin no hay heridos, la alegría abunda. Y si los hay, pues también; para qué negarlo.

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

Me siento más incómodo por lo que servilmente callan
nº 806 Joan Pla
     Digna expresión
    
Algunos individuos han tocado fondo en lo de proferir insultos y sandeces, mentiras y difamaciones, cuando defienden o cuando atacan a determinados personajes de actualidad, sean religiosos, civiles o militares. Con treinta años de vida democrática, cuando la mayoría de los que empiezan a dirigir empresas y a ocupar cargos de alta responsabilidad ni siquiera conocieron a Franco ni supieron que Gregory Peck era tan guapo o más que Brad Pitt, todavía hay quien cree que la libertad de expresión consiste en lamer y babear al referirse a su amo y a sus intereses y en echar sapos y culebras por la boca cuando tratan, no a sus contrarios, sino a los de su cacique de turno. Sugiero que la «libertad de expresión» sea reemplazada por la «dignidad de expresión». Hay personas que se sienten incómodas con lo que dice en un determinado periódico un determinado articulista y dejan para siempre de comprar o de leer ese periódico. Yo, que por obligación profesional, leo hasta la última letra de lo que dicen los periódicos locales, me siento más incómodo por lo que servilmente callan que por lo que dicen con premeditación y alevosía. (El Mundo, 25 de agosto de 2007)

Responder  ---  Arriba ^  --------------------------------------- Página Principal Portada 

 
 

-

 
  Web www.monover.com
 

Página Principal
Portada

Guía Comercial

Directorio
(Mapa de la Web)

Publicidad y
diseño Web

Enlaces

   
 

Monòver punto com - ISSN 1885-4192
Cláusula de Exención de Responsabilidad
Copyright © 2003-2007 Luis Andrés, Todos los derechos reservados
Edita: Luis Andrés Pastor Oleaga, (Responsable y esclavo de esta idea)
 Mayor 143 (Apartado 28) - 03640 Monòver / Monóvar - Alicante (Spain)
Tel.: 965 471 410 - cartas@monover.com

-
Monòver punto com - Estadísticas

TABLÓN DE ANUNCIOS
 

Destinia. Programa tus vacaciones

 

Rumbo. Programa tus vacaciones, vuelos al mejor precio

Reservas
Elda.DiarioLocal.com - Reserva de hoteles en Elda
de hoteles
Google
Google
 
Tarjetas de visita
Vistaprint
 
Viajes y vacaciones ebookers
 

Atrapalo
Hoteles, vuelos, viajes... ATRAPALO.COM

 
Cursos CCC
 
Alquiler de coches Hertz
 
Hoteles, vuelos, vacaciones, viajes... Marsans