Son ya un millón. No
sólo buscan una plácida jubilación ni viven aislados. Entre los
británicos residentes en España hay concejales, peluqueras,
empresarios. Representan la cuarta comunidad tras la marroquí, la
rumana y la ecuatoriana
San Fulgencio, ésta es la localidad con más británicos
de España, el 48,8% de su población, datos del Instituto Nacional de
Estadística. Por algo los jóvenes lugareños la han bautizado como la
pequeña Inglaterra.
Tres de cada cinco británicos eligen España a la hora
de comprarse una vivienda en el extranjero, según el barómetro
Barclays-IESE. Son ya un millón de residentes en España, según la
Embajada británica. Y nos visitan más de 16 millones cada año, el
27,7% de las visitas que recibe este país.
"En Inglaterra casi todo el mundo tiene un amigo o un
familiar aquí, así que vienen y saben que no van a estar solos, que
hay menos delitos, que todo va a ser un pelín más barato y que los
vuelos ya no son caros. El clima no es la única razón". O sea, la
ecuación inglesa: televisión por cable + Internet + llamadas baratas
mediante ordenador + billetes de avión de bajo coste (52 rutas al
Reino Unido sólo desde Alicante) + libra esterlina = sol + relax +
fútbol + contacto con la familia en Inglaterra + trabajo a
distancia. Ecuación también aplicable a otros residentes noruegos o
alemanes, sólo que los ingleses son el cuarto colectivo de
inmigrantes más importante de España tras marroquíes, rumanos y
ecuatorianos. Son los otros inmigrantes.
Los jubilados, en cualquier caso, siguen siendo los
pesos pesados de la comunidad residente. Aseguran que este país lo
tiene todo para convertirse en la Florida de Europa, y que debería
crear las infraestructuras necesarias para atraer a los jubilados de
oro. Para eso hacen falta más campos de golf, dice, y una adecuada
red de servicios para atenderles, en particular servicios
sanitarios. "Los campos de golf representan la agricultura más
rentable", sostiene sin ambages, "utilizan menos agua y además es
reciclada". (JOSEBA ELOLA, El
País, 24/08/2007)