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DEMETRIO MALLEBRERA FERRERO
 Anoche
sentí la urgencia de tener dos televisores juntos, y pensé incluso que
podrá llegar el momento de requerir alguno más, a la vez que, con
sonrojo, me acordaba de aquello de las «necesidades innecesarias» o
creadas, o incluso malcriadas, por razón del consumismo. Porque,
jugueteando con el mando me iba de una historia a otra (de una
película a otra, de un canal a otro) cada vez que se presentaba un
corte o había algún pasaje de relleno que yo intuyera que no
desvirtuaba la trama del relato. Le aseguro que fue una especie de
tormento porque la casualidad quiso que se tratara de dos argumentos
muy interesantes, ambos espléndidamente realizados para el cine y con
detalles que no te debes perder porque el quid se asoma o se sugiere
en un plis-plas que es imprescindible que veas para entenderlo todo. Y
es que, además, eran coincidentes en su temática, por tratarse de
crónicas de sucesos, con narrador incluido y con base psicológica, de
esas que te dicen, como afirmaba Freud y todo el mundo le aplaudía,
que todos los traumas se registran en hechos del pasado y de la
infancia, que nos dejan una huella interior que si es muy amarga puede
luego ser una inteligente asesina o le pasa rozando.
Piensa uno que los guionistas deben de ser unos perfectos psiquiatras
y psicólogos cuando son capaces de saber los móviles de los actos
humanos que acaban por ponernos en la pantalla alguna bandeja
ensangrentada con la cabeza de alguien. En un máster sobre
comunicación y cine, el catedrático de Semiótica de una universidad de
Milán, Armando Fumagalli, recordaba que los casos, con pequeños o
grandes matices, se repiten de unas historias a otras, y que el que
escribe un guión también escribe un libro. Graham Green, sin ir más
lejos, fue crítico de cine antes que escritor y el gran triunfador de
los últimos años, Stephen King, ha afirmado repetidas veces que se
inspira mucho viendo cine. Puede decirse que los autores de novelas
son escritores de cine y también que los grandes directores de cine
son ávidos lectores de literatura; incluso el público que va al cine
(y al teatro, claro), que es a fin de cuentas el que tiene la última
palabra, es cada vez más lector al modo intelectual. Y si esto lo
pasamos por la televisión, el panorama es idéntico, salvo que aquí,
donde están de moda los realitys shows (de formato híbrido, según el
profesor) convertidos en series con más realidad que ficción (a veces
parece que estás en un telediario, oyendo declaraciones en un juzgado,
o viendo pasar coches policiales con detenidos, o en una barriada de
chalés de superlujo esperando que llegue alguien cuya declaración
interesa pero aparece tapado y luego no dice ni mu).
El goce del lector (si cabe decirlo así) consiste en sentirse
emocionalmente involucrado en la historia, aunque no necesariamente
formando parte de ella. Lo que le sucede a los personajes no le deja
indiferente, con alguno de ellos establece una corriente de simpatía,
incluso de amistad; aún más: de intimidad; porque lo va comprendiendo.
Queremos ver cómo se va desarrollando, adivinando incluso lo que puede
suceder a continuación. Llega el momento en que el hilo que separaba
la ficción de la realidad se rompe, y eso a veces llega con profunda
emotividad (recuérdese el caso de Titanic, que consiguió llenar las
salas durante mucho tiempo y recuperó al público). El cine, y antes la
literatura, como el resto de medios donde se cuenta historias,
verdaderas o falsas, es una escuela de la vida. Sin tener que pasar
grandes penurias, es gracias a las ficciones como aprendemos a
manejarnos en la vida. ¿Dónde está la raya de separación? ¿Qué es lo
real y qué es lo absurdo? Todo puede ser vida y aprendizaje. Ya lo
había dicho Aristóteles cuando afirmó que todo está en cómo se relate
la historia, aunque asimismo añadió (y esto viene al pelo con la
actual corrupción) que la pregunta fundamental acerca de nuestra vida
no es qué debo hacer sino cuál es la vida buena, cuál es la vida que
vale la pena vivirse. (DEMETRIO MALLEBRERA FERRERO, La Verdad, 2 de
diciembre del 2006)
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El grupo naturalista Heliaca y más de 3.000 vecinos de Monóvar piden que
se retire la antena que Telefónica tiene en el centro del pueblo
El
grupo naturalista de Monóvar «Heliaca» va a pedir al alcalde de Monóvar,
el popular Salvador Poveda Bernabé, que «el Ayuntamiento de Monóvar cumpla
con las ordenanzas municipales que él mismo aprueba y que retire mediante
procedimiento de ejecución subsidiaria la instalación de telefonía móvil
por haber transcurrido más de dos años desde la entrada en vigor de la
ordenanza».
Los ecologistas monoveros denuncian que «en la calle Exconvent, dentro del
casco urbano, se encuentra una instalación de telefonía móvil, rodeada de
viviendas y, a pocos metros, de un centro de educación de adultos, de una
residencia de ancianos y del mercado de abastos».
Heliaca denuncia que «el Ayuntamiento monovero, en pleno municipal, aprobó
el 22 de julio de 2004, una ordenanza municipal sobre el funcionamiento de
instalaciones de radiocomunicación y telefonía móvil en el término
municipal de Monóvar».
Esta ordenanza, según el grupo Heliaca, ponía de manifiesto, entre otras
cosas que: 1.- «Las instalaciones y/o infraestructuras de
radiocomunicación deberán ubicarse en suelo no urbanizable, con unas
distancias de al menos 100 metros de una vivienda y de 500 metros de un
centro educativo, sanitario, geriátrico o análogo». 2.- «Las
instalaciones de radiocomunicación de telefonía móvil con licencia
concedida antes de la entrada en vigor de la presente ordenanza,
deberán ajustarse a la normativa presente y en caso de no ser posible,
deberán clausurarse en el plazo máximo de seis meses a partir de la
entrada en vigor de esta ordenanza». Y 3.- «Si pasados los seis meses
no se ha presentado el programa de desarrollo por parte del titular o
responsable, se procederá a la retirada inmediata de la instalación
de radio comunicación de telefonía móvil, mediante procedimiento de
ejecución subsidiaria».
Presunto delito Para Heliaca: «el propio grupo de gobierno municipal del
PP-GIMV está incumpliendo una ordenanza que ellos mismos aprobaron en el
año 2004 y que el plazo de 6 meses, que la ordenanza contempla para la
retirada de las antenas motivo de ejecución de retirada, se ha cumplido
con creces, sin que el gobierno municipal haya actuado en consecuencia, de
ahí que sus miembros puedan haber incurrido en un «presunto» delito, ya no
sólo ecológico, sino también de prevaricación».
Esta denuncia de los naturalistas monoveros se suma a las muchas denuncias
que los vecinos de la zona del Exconvento han venido presentado en el
Ayuntamiento monovero, con la presentación de más de 3.000 firmas
contrarias a la presencia de la antena de telefonía móvil, sin que hasta
el momento el grupo de gobierno del PP-GIMV hayan movido un dedo para
solucionar la situación.
La antena motivo de denuncia se encuentra ubicada en el tejado del
edificio de Telefónica, situado junto al mercado de abastos, rodeado de
edificios de viviendas, con la residencia de ancianos a escaso 50 metros y
con las instalaciones de los altos del mercado, donde se encuentran la
escuela permanente de adultos, la escuela de música y locales de ensayo de
La Artística y de la Coral Monovera.
Por otro lado, desde el Ayuntamiento se asegura que se han pedido
informes técnicos para recabar la situación de las antenas. (RAFA JOVER,
Informacion, 7 de diciembre del 2006)
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EL APAGÓN
El
PP ya no es lo que era. Y Salvador Poveda tampoco. Recordarán que aún no
hace cuatro años, cuando concurrió a las elecciones locales como candidato
a la alcaldía de Monóvar por el PP, lo hizo bajo un lema a medio camino
entre el juego de palabras, la prepotencia y la incorrección gramatical.
Salva Monòver, Salva l’Ajuntament es, más o menos, lo que
venía a decir. Luego gobernó unos pocos días, fue retirado del gobierno
por una moción de censura y, año y medio más tarde, lo volvió a recuperar
gracias a otra moción de censura, de tintes surrealistas, que permitió al
GIMV de Emilio Orgilés seguir bailando al son del poder, tras un plante
por la dignidad histórico del PSOE y un sorprendente nuevo abrazo por
parte de Salvador Poveda y el Partido Popular.
Dos años después, su lema de campaña es una pura quimera. Monóvar tiene la
tasa de paro más alta de la provincia de Alicante, unos servicios de
mantenimiento y limpieza públicos lamentables, un proyecto como ciudad
educativa y cultural inexistente, unas infraestructuras municipales en
franco declive, una red de articulación social (agrupaciones, colectivos
de vecinos, asociaciones culturales o deportivas...) intencionadamente
desarticulada y, por primera vez en muchos años, una elevada división
popular por lo que iba a ser el proyecto estrella del gobierno de Salvador
Poveda y Emilio Orgilés: la aprobación del nuevo P.G.O.U. para el pueblo
de Monóvar, cortina de humo tras la que se ocultan los verdaderos
intereses urbanísticos de este gobierno: la aprobación de grandes PAI’s
que modificarán definitivamente nuestra forma de vida y que aseguran pan
para hoy y hambre para mañana.
Y todo esto, al igual que no pasa inadvertido para los ciudadanos de
Monóvar, no pasa inadvertido para los dirigentes del PP de los que depende
la ratificación como candidato a la Alcaldía de Monóvar de Salvador Poveda
para las elecciones de mayo de 2007. Prueba de ello es la reunión que
altos dirigentes del PP mantuvieron en Alicante el pasado martes 5 de
diciembre para nombrar a los alcaldables de los municipios alicantinos de
menos de 20.000 habitantes. Sólo tres municipios fueron dejados encima de
la mesa, Monóvar entre ellos. Al parecer, algún miembro de la reunión,
como recoge la prensa alicantina, pidió información adicional a la
candidatura monovera, por lo que la decisión final en torno a la
candidatura popular a la alcaldía de Monóvar tuvo que aplazarse, cuando
es, desde hace dos años, un Alcalde popular el que nos gobierna, según él
mismo, con un acierto casi insuperable.
Es decir: ya ni en el PP tienen claro que Salvador Poveda sea la persona
adecuada para encabezar un nuevo proyecto político en Monóvar, algo que en
los círculos populares provinciales viene comentándose ya desde hace
tiempo. Quede o no finalmente elegido, este será un peso que acabará
pagando al primer tropiezo.
Parece el principio del apagón para Salvador Poveda y el PP de Monóvar.
COMISIÓN EJECUTIVA LOCAL DEL PSPV-PSOE
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El origen de las palabras III
A ENEMIGO QUE HUYE, PUENTE DE
PLATA. Se refiere esta expresión a la conveniencia de, no sólo no poner
obstáculos, sino facilitar la marcha del enemigo o persona que nos
estorbe, librándonos así de ella, sin esfuerzo ni pérdida de energías.
Esta máxima militar, tan repetida, se atribuye a Gonzalo Fernández de
Córdoba, llamado también El Gran Capitán (1453-1515). El autor de esta
atribución es el toledano Melchor de Santa Cruz de Dueñas quien, en su
libro Floresta española de apotegmas y sentencias (Toledo, 1584), traza
un anecdotario del gran caudillo conquistador de Nápoles. La tal
Floresta es una de las colecciones más importantes de cuentos y
anécdotas del siglo XVI y mezcla frases anecdóticas, sentencias,
cuentecillos, chistes, misceláneas y datos biográficos de muchos
personajes. Mucho de lo que explica Melchor de Santa Cruz en su libro ha
sido repetido infinidad de veces sin explicar su procedencia. En lo que
se refiere a esta frase “A enemigo que huye, puente de plata”, Melchor
de Santa Cruz, en la segunda parte, capítulo III, escribe: “El Gran
Capitán decía que los capitanes o soldados cuando no había guerra eran
como chimeneas en verano”. Más abajo: “... Él mismo decía: al enemigo
que huye hacedle la puente de plata”. Esta expresión ha sido recogida
por muchos autores del Siglo de Oro y luego ha sido usada abundantemente
hasta nuestros días. Cervantes, por ejemplo, en la parte II, capítulo
LVIII de su Don Quijote, cuando éste es arrollado por el tropel de toros
bravos y éstos siguen su camino, exclama, provocándolos: “Deteneos y
esperad, canalla malandrina; que un solo caballero os espera, el cual no
tiene condición ni es de parecer de los que dicen que al enemigo que
huye, hacedle la puente de plata”. Igualmente, Lope de Vega en su obra
La estrella de Sevilla (acto 1º, escena IV) expresa: “que al enemigo se
ha de hacer puente de plata” (MPA).
Recopilado y enviado por
Homeoli
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LAS
FOTOS DE LA SEMANA
- Envía tu foto
Foto-denuncia, la foto de tu
boda, bautizo, una foto antigua, un rincón de Monóvar...

Momento del tan esperado bautizo de Xiulit y Catalineta, al que asistió mucha
gente, pero no toda la que quiso, ¡¡¡¡Vaya hora!!!!, los que curramos tambien
queriamos estar. Una |
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Gmail
es un servicio gratuito de correo electrónico vía web, ofrecido por Google,
con 2,66 Gb de capacidad.
Gmail ya está en español. Todo aquel que quiera probarlo deberá tener una invitación.
Si
quieres una cuenta en Gmail sólo tienes que mandarme un email. Recibirás en tu correo un link de
Gmail para apuntarte.
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