Tras la primera semana de funcionamiento del
Rincón del vago, se cumplen los pronósticos y todo continúa igual.
Bueno, igual no: un poco peor, como podéis ver en las fotos. Los
aseos ya son auténticas piezas de museo; de museo de los horrores. La
escalera, las puertas, el techo...;
mientras, nos cuentan que el Ayuntamiento ha pedido dinero a las
asociaciones para contribuir al pago de la limpieza de unas
instalaciones que son responsabilidad municipal. Eso sí, las comidas
a cuenta del presupuesto municipal no hay constancia de que hayan
sido reducidas. ¿Seguirán comiendo los
consellers con el dinero con el que se deberían limpiar y mantener en
buenas condiciones las instalaciones donde nuestros hijos se educan y
se forman como personas?
Como dijimos la otra semana, el nombre de la
sección parece ir bastante acorde con el talante de nuestro gobierno.
A ver hasta cuándo. Hasta la semana que
viene. Los hermanos
Dalton