|
|||||||
Cervantes a sus 21 años en 1568 tenía un futuro prometedor como alumno del clérigo Juan López de Hoyos, maestro de Gramática del Estudio de la Villa madrileña desde el 15 de enero de 1568, preceptor por siete meses, posiblemente hubiera ingresado en la Complutense, y como poeta ya era llamado por su maestro como: «…nuestro caro y amado discípulo», había publicado cuatro composiciones, sin embargo, otros cervantistas creen que no fue estudiante a su cargo, quizás por las estrecheces económicas de la familia. El duelo de honor se debió, posiblemente, al defender el buen nombre de su hermana Andrea, de la sospechosa relación con el gentilhombre y rico genovés Locadelo, que es cuando entra en escena el desconocido Antonio Sigura « andante en corte o paseante en corte o albañil iletrado». Aunque un albañil o alarife en aquella época debía ser un personaje muy influyente. Esto le obliga a abandonar estudios, familia y amigos.¿Acaso Antonio Sigura andaba en medio de esta relación amorosa entre Andrea y Locadelo? ¿Quién era exactamente este tal Sigura y qué tenía que ver son Andrea? ¿Qué causa de honor ocasionó la pendencia de Cervantes contra Sigura en Madrid? Si queremos especular sobre las causas de la riña, duelo o pendencia contra Sigura, debemos achacarla por causas de esta sospechosa donación del genovés, que nos aproxima a la fecha de la riña a mediados de 1569. Hemos de concederle dos meses de tiempo a la burocracia de los jueces reales para redactar el juicio oral, procedimiento y demás providencia reales, que está fechado el 15 de Septiembre. El documento de la donación de Locadelo, recoje:
Tras las graves lesiones a Sigura, seguramente por espada en la cabeza y rostro, tenemos la especulación en la lectura de Los trabajos de Persiles y Segismunda, obra póstuma (1617), que contiene cierto carácter autobiográfico como lo demuestra en el personaje del bárbaro español Antonio donde cuenta en el Libro I, capitulo V, que:
Situado Antonio (personaje de Persiles) en la plaza de su pueblo en unas fiestas, tuvo pendencia y duelo con «un caballero, hijo segundo de un titulado», donde cuenta cómo echó mano a su espada:le di dos cuchilladas en la cabeza muy bien dadas, con lo que le turbe de manera que no supo lo que le había acometido… la sangre le corrí por la cabeza de una de las dos heridas. Es curioso cómo el nombre de Antonio (homónimo de Antonio Sigura) es dado a uno de los personajes del libro del Persiles, que por lo que cuenta a los demás peregrinos coincide con la biografía de Miguel de Cervantes. El antagonista de la vida real pasa a ser el personaje del autor en la ficción.Como Cervantes huye de la justicia para no ingresar en prisión, se le declara en rebeldía y condenado a que le corten la mano derecha, lo debe ser tenida en cuenta como una segunda «Real Provisión». Huye de Madrid a Sevilla, pero antes debió parar en Córdoba, casa de su tía doña Catalina, y en Cabra casa de su tío Andrés, pero como la situación en la llamada rebelión de los moriscos de La Alpujarra (Granada), Bentomiz y Bezmeliana en la Axarquía malacitana, se había extendido, Andalucía no era un lugar seguro por la concentración de tropas reales y se dice que sale para Barcelona (153 leguas), pero no por los caminos reales sino por atajos.
Ya conocía Sevilla, en 1564 se cree que asistió al colegio de los Jesuitas con el padre Acebedo y a Mateo Vázquez, luego secretario de Felipe II, por ello le debía quedar alguna amistad . Primero pasará por Valencia de aquí a Barcelona y posiblemente de este puerto en galeras a Génova. Barcelona es el lugar donde El Quijote, en la segunda parte es derrotado y recobra la cordura, una ciudad no descrita. Un viaje en galera hubiera sido peligroso por la necesidad de un salvoconducto, que seguro ni tenía ni podía adquirir sin delatarse como prófugo de la justicia. Estos datos no justifican documentalmente su paso por Valencia ni si salió desde Barcelona.¿Salió Cervantes de Barcelona en una galera para Génova? O ¿quizás por tierras de Francia, por Cartagena o por Málaga? Tampoco lo sabemos con certeza, sino por especulaciones, y que intentaré entresacar. Por ahora es
una incógnita saber exactamente desde dónde y cómo viajó el joven
Miguel, que contaba 22 años, en su huida de la justicia real a Italia.
No sabemos con certeza con qué medios viajó a Roma, sin duda su padre
le debió alentar y le proveyó de dineros y de un caballo para que
saliera por piernas, primero de Madrid y luego desde Sevilla a
¿Barcelona? e Italia. No sabemos con exactitud cuándo ingresó en el
palacio romano de monseñor Julio Acquaviva, consta que estaba al
servicio del referido monseñor cuando éste tomó el capelo de cardenal
el 17 de mayo de 1570. Hay constancia documental que el 22 de diciembre
de 1569 su padre solicitó limpieza de sangre en Madrid a petición de su
hijo para entrar al servicio de monseñor Julio Acquaviva, si pensamos
en la lentitud del correo, posiblemente entraría a finales de febrero o
a primero de marzo de 1570. cuyo principal intento En El Persiles se nos cuenta el viaje por tierra de unos peregrinos (Periandro, Auristela, Constanza, Antonio, Feliz Flora…) a Roma para ganar el jubileo de ese año. Salen posiblemente de Madrid, pasan por La Mancha, toman el camino de Valencia, Barcelona, Perpinñan, Lenguadoc, Provenza, cuatro días en Milán, y Luca pequeña y libre ciudad, entraron en Roma por la puerta del Populo (hoy Piazza de Popolo) «besando primero una y muchas veces los umbrales y márgenes de la entrada de la ciudad santa».
Se alojan en
la posada de Manasés, justo al arco de Portugal. En la salida de Roma
camino del de Nápoles, junto a un arroyo, Periandro «puso en silencio
la lengua» y oyó los suspiros de dos personas, una era Serafido y el
otro Rutilio, el primero padre de Persiles, que nos contará que la
bella Segismunda era princesa de la isla de Frislanda (Finlandia), a
trescientas leguas de Tile, la última isla en el mundo, «a quien
Virgilio llamó Tule en aquellos versos que dicen, en el libro I Georg [Georgias]».
En El Quijote nos cuenta en la novela de El Cautivo (cap.XXXIX del I. Parte), cuando un padre de las montañas de León reparte su hacienda entre sus tres hijos, y uno de ellos, el que elige las armas, Ruy Pérez de Viedma, salió para Génova por el puerto de Alicante en una galera que cargaba lanas.
En El Licenciado Vidriera, nos cuenta un viaje del capitán don Diego de Valdivia y su criado Tomas Rodaja en galera desde Cartagena costeando hasta Italia.
Otra
opción pude ser la de que saliera embarcado desde Málaga que es lo más
probable, por estar más cerca de Sevilla. Como asegura Manuel Fernández
Álvarez en pág.76 de su ya anotado libro: « los puertos de Málaga y
Cartagena eran los puntos de destino habituales de las nuevas levas de
soldados destino a Italia». Tan sólo debía esperar la oportunidad
favorable de que sus familiares andaluces arreglaran el embarque sin
salvoconducto o lo que se llama hoy en día lista de embarque. La
justicia le pisaba los talones pues ya se sabía «que estaba en la
ciudad de Sevilla». Si tomáramos en consideración que Tomás Rodaja es el retrato vivo del propio joven Miguel, en el texto del Licencia Vidriera, cabe otra posibilidad, la de que embarcara en Cartagena, pasando desapercibido, oculto de la Justicia al no ponerse «en lista de soldado», leamos el siguiente párrafo que nos da una presunción.
Tomás no
quiere ser soldado, porque escribe «–Esto sería ir contra mi conciencia
y contra la del señor capitán; y así, más quiero ir suelto [libre] que
obligado».
Tomás deja al capitán en Génova y marcha a Florencia en cuyo trayecto emplea cinco días: 8 ], y en la que, mejor que en otras partes de Italia, son bien vistos y agasajados los españoles. Contentóle Florencia en extremo, así por su agradable asiento como por su limpieza, suntuosos edificios, fresco río y apacibles calles. Las opiniones de que acompañaba al séquito del joven monseñor Julio Acquaviva, de acuerdo a la novela urdida por Martín Fernández de Navarrete, según opinión de Juan Antonio Cabezas, no son de notoria certidumbre, quedaron rebatidas por Juan Antonio Cabezas [ 9 ], quien opina que en Roma le pidieron la limpieza de sangre para entrar como camarero [ 10 ] al servicio del palacio de monseñor Acquaviva, que no fue cardenal hasta el 17 de mayo de 1570, nombrado por Pío V, es decir, que si hubiera entrado al servicio del monseñor en Madrid, hubiera sido en Madrid donde le hubiera pedido la limpieza de sangre y no en Roma. Limpieza de sangre que Cervantes llamará en el Coloquio de los perros «expurgar el linaje».En el informe de petición de limpieza de sangre el 22 de diciembre de 1569 de don Rodrigo de Cervantes en favor de su hijo Miguel al teniente corregidor de la villa de Madrid: 11]. Si el informe de la limpieza de sangre no llega a Roma, como he especulado, hasta febrero o marzo de 1570, que es a partir de aquí cuando Julio Acquaviva le toma a su servicio como camarero. Con cierto romanticismo y especulación cervantófila, cree Pellicer que el joven monseñor, teniendo noticias del ingenio de Cervantes, «y agradándole quiso ser espontáneamente su protector», pero no puede ser cierto ya que Miguel no era ni poeta conocido ni escritor promesa, ya que su primera colaboración impresa [ 12] sale publicada en el libro del clérigo López de Hoyos Historia y relación verdadera de la enfermedad, felicísimo tránsito y suntuosas exequias de la Serenísima Reina de España Doña Isabel de Valois, nuestra señora... en septiembre de 1569, edición de Pierre Cosin, fecha en la que Miguel se supone que viajaba hacia Italia. Otros autores suponen que Filena, hoy perdida, es una obra de Cervantes, que no tuvo éxito en Sevilla, y que ante esta pesadumbre marchó a Italia. Martín Riquer opina que cuando llegó a Roma estuvo bajo la protección de su pariente monseñor Gaspar de Cervantes y Gaete, sin duda lo presentó a Julio Acquaviva, del que fue camarero como asegura Cervantes en la dedicatoria de La Galatea (Alcalá de Henares, 1585) dedica al Señor Ascanio Colonna, Abad de Santa Sofía, hijo de Marco Antonio, Soldado en Lepanto, nos dice que fue camarero de Acquaviva:
(En
1536 el Emperador Carlos V se hospedó en Marinee, en casa de un tal
Ascano Colonna. No sé si se trata de la misma persona).
Queda
descartado que Cervantes saliera con el sequito de monseñor Julio
Acquaviva desde Barcelona, patricio, hijo del duque de Atri, que había
venido a España, comisionado por el pontífice Pío V, para dar el pésame
a Felipe II por la misteriosa muerte del príncipe don Carlos, ocurrida
hacia finales de 1568, y aprovecharía para darle también el pésame por
al muerte de la reina Isabel al dar a luz. 3.- LA INFLUENCIA DE ITALIA EN CERVANTES Nadie duda de las influencias italianas en Cervantes donde residió durante cinco años en Italia, nos queda por dilucidar en qué obras, por qué, cuando y dónde. Italia es la cuna del Renacimiento que con su filosofía neoplatónica llegó a España y habría de influir grandemente en La Galatea de Cervantes con la novela pastoril Ali asolan de Pietro Bembo, El cortesano de Baltassare Castiglione y Los diálogos de amor de León Hebreo . Y nadie puede negar la tradición literaria italo-hispánica, desde que el reino de Nápoles pertenecía a la Corona de Aragón.Miguel Cervantes estuvo cinco años en Italia, cerca de un año en Roma como camarero del purpurado Julio Acquaviva, y cuatro en la milicia, tiempo en el que debió leer cuanto pudo de los clásicos Horacio y Virgilio, de los italianos: Dante, Petrarca, Boccacció… Leyó obras como la Arcadia de León Hebrero, que representa el triunfo de la tradición pastoril. Tenía tiempo, había huido de un lance en Madrid y se encontraba en la libre y espiritual Italia. Su La Galatea es un compendio de su influencia italiana, su primera obra, aquí está la novela pastoril. Cervantes no fue ningún italianista como el Inca Garcilaso de la Vega, era un defensor de las obras de autores españoles. El cap.6, I, «El escrutinio de la librería» de don Quijote es una muestra de los libros que conocía Cervantes, que podemos leer en las ediciones anotadas como la de Martín Riquer o Francisco Rico y que Cervantes, seguramente, tenía en su biblioteca personal de Valladolid. Ha quedado demostrado por Geoffrey Stagg que Cervantes leía en italiano, porque al parece ignoraba la traducción de Gli asolani («los habitantes de Asola»), de Pietro Bembo, en Salamanca de 1551, al que hace referencias en La Galatea [14]. Escribe Ángel Mazzei que: «Venía en los versos ilustres que leía en idioma original, en la eterna primavera lírico-épica del poema del caballero cristiano Ludovico Ariosto». Nadie duda de que en cinco años que estuvo en Italia aprendiera el idioma italiano. No hay dudas de que vivió con intensidad el ambiente cultural que el Renacimiento italiano derrochaba en todas las artes. Digamos, en definitiva, que presenció en directo la estética a la cual se había inscrito en sus primeras composiciones de la mano de Garcilaso de la VEGA, «cuyas poesías se sabía de memoria». Tomas Rodajas lleva un libro de «Garcilaso sin comento» en la faltriquera y Horas de Nuestra Señora [ 15 ]. Se ha estudiado La Ausencia y presencia de Garcilaso en Cervantes, por Jorge Aladro-Font y Ricardo Ramos Tremolada. [ 16 ] Garcilaso es mencionado quince veces (ver Apéndice). Ya 1947 don José Manuel Blecua había destacado “el extraordinario fervor con que Cervantes leyó la obra del divino toledano” (Blecua 141) y en 1948 don Juan Antonio Tamayo insistía en el bien conocido “entusiasmo de Cervantes por Garcilaso, a quien constantemente leyó y a quien sabía de memoria, como todos sus contemporáneos alguna afición a las letras” (Tamayo 391). El porqué de dicha admiración cervantina era entonces el problema que se planteaba resolver Blecua y Tamayo.
En la novela corta del Curioso impertinente, (cap. XXXIII al XXXV, inserta en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha) que, además es totalmente independiente a la narración quijotesca, se sitúa en Florencia, empieza la novela (aunque no la consideró Cervantes una Novela Ejemplar). Empieza el Curioso Impertinente:
Según la notas de Martín de Riquer la novela del Curioso impertinente, debe situarse un siglo antes de la acción principal de El Quijote, puesto que Lotario, amigo de Anselmo, había muerto en una batalla que dio Lautrec al Gran Capitán Gonzalo Fernández de Córdoba en el reino de Nápoles, se refiere a la batalla de Ceriñola (1503). 17 ]. Nuestro Azorín escribió un artículo titulado “El secreto de Miguel”, publicado en Ahora que puede leerse, hoy día en Internet, gracias a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes que han tenido la diligencia de publicar la obra de uno de los más diestros críticos de Cervantes:
Las influencias del toscano Guiovanni Boccaccio (1313-1375) en
Cervantes son evidentes, aunque algunos críticos lo han negado como
Menéndez y Pelayo, que asegura que recibe influencias pero no copia
(Los orígenes de la novela Española). No plagia. Cervantes
usa un estilo serio y trágico en contraposición al estilo festivo de
Guiovanni Boccaccio en el Decamerón (La edición de editorial
Vergara de 1969 tiene un interesante ensayo preliminar de Martín de
Riquer, traducida y prólogo de Francisco José Alcántara). Cervantes
supera al italiano en ambiente e individualización de los personales.
El autor italiano sentencia «Los lazos de la amistad son más estrechos
que los de la sangre y la familia». En realidad la novela del
Curioso impertinente es una novela más de prueba de amistad que de
prueba de amor. Cuando Anselmo pone a prueba la fidelidad amorosa de
Camila al proponer a su amigo Lotario que la corteje, lo que en
realidad intenta es probar la fidelidad del incondicional amigo y no de
la amada. Lo vemos en El Mercader de Venecia de William
Shakespeare, cuando Basanio entrega su anillo de compromiso, regalado
por su esposa Porcia,por una deuda de amistad. 18 ] Jacopo SANNAZARO [19 ] y de autores españoles como Garcilaso, junto con la presencia de obras como las Dianas de Montemayor y Gaspar Gil Polo, y otras como el Pastor de Fílida de su amigo Luis Gálvez de Montalvo, habrían de ser determinantes a la hora de componer su Galatea. La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes ha publicado un interesante y erudito trabajo titulado “Los autores italianos en la biblioteca de Cervantes” de Daniel Eisenberg, donde nos expone: 6. Por último, hay la traducción de Enrique Garcés de los Sonetos y canciones de Petrarca, elogiada en el «Canto de Calíope» y publicada con soneto preliminar de su buen amigo Pedro de Padilla.
Porque la amistad entre caballeros de aquella época era más importante
que el amor. Edward Dudley, ya estudió “Boccaccio and Cervantes:
Novella as Novella,” Hispano-Italic Studies, Vol. 1, no. 3
(1979), pp. 23-40. Barbagallo [1994]: Barbagallo, Antonio, «Los dos
amigos, El curioso impertinente y la literatura italiana»,
Anales Cervantinos, XXXII (1994), pp. 207-219. TOMA LA MILICIA COMO ARMA REDENTORA ¿Por qué encontrándose en el todopoderoso Vaticano del siglo XVI y bajo la protección y mecenazgo de Acquaviva, abandona ésta cómoda situación y toma la vida soldadesca? En las lecturas de las obras de Cervantes se aprecia como unas obsesivas ganas de servir a su majestad el rey de España, unas veces representado en la figura del Emperador Carlos I y V de Alemania, como se puede apreciar en el Persiles: 20 ] Otras en la persona de Felipe II, se aprecia en El Cautivo: tuve nuevas que el gran duque de Alba pasaba a Flandes [Llegó a Bruselas el 22 de agosto de 1567]. Mudé propósito, fuime con él, servíle en las jornadas que hizo, halléme en la muerte de los condes de Eguemón y de Hornos [ 21 ], alcancé a ser alférez de un famoso capitán de Guadalajara, llamado Diego de Urbina…
Estas ganas de servir con las armas no son
otras sino el deseo irrefutable de redimir sus penas que tenía
pendientes en España, primero de prisión y después de la ablación de la
mano derecha con vergüenza públicas por el duelo con Sigura en Madrid.
Una necesidad de buscar el perdón real a cambió de servir al rey y de
esta forma ganar gloria y limpieza de su nombre y honra, puesto que en
Italia era un prófugo de la justicia de Felipe II. Los Tercios de
Italia o Flandes eran como la Legión de los años 1920, ingresabas y no
te preguntaban por tu pasado. Al fin Cervantes ganó el perdón
convaleciente en Mesina por las heridas sufridas en Lepanto, ya era
soldado de confianza, llevaba en su poder unas cartas de Juan de
Austria y del duque de Sessa virrey de Sicilia para la Corte, cuando
regresaba a España en la galera «Sol» el 26 de septiembre de 1571. Por
ello aumentó su rescate en 500 ducados de oro (unos 30.000 euros de hoy
según Manuel Fernández Álvarez, pág. 149 de su libro ya anotado).
En el prólogo a la II Parte de El Quijote,
contestando Cervantes a la versión apócrifa de Avellaneda que le había
acusado de viejo y manco, responderá que «o si mi manquedad hubiera
nacido en alguna taberna, sino en la más alta ocasión que los vieron
los siglos pasados, los presentes, ni esperan los venideros (…) que
el soldado más bien parece muerto en batalla que libre en la fuga».
Evidentemente nos viene decir que tanto el soldado como ciudadano no es
libre cuando huye del honor o de la Justicia. Es evidente que será más estimado si sale con lo que pretende, y no pretende otra cosa que el perdón Real para regresar a España cuando supere los mayores peligros en Lepanto. Federico Ortiz-Montero escribe que Cervantes: «Visita Milán, Venecia y Nápoles, ciudad esta última, la mejor para él: "ciudad la mejor de Europa y aún de todo el mundo". Luego estaría Sicilia, Lucca, Florencia y otras más. El haber estado y vivido en Italia será un factor decisivo para la formación material y espiritual de este gran escritor». Toma la militar como arma de redimirse y liberación de la conciencia, y parte de Roma en dirección sur hacia Nápoles, en el año 1570 es soldado de una compañía española al mando de Marco Antonio Colonna (napolitano y súbdito del rey de España). En mayo de 1571 está con don Álvaro de Sande una vez constituida la Santa Liga y formada la armada de don Juan de Austria, llegan tropas españolas y que se incorporan a la nueva flota. En el verano 1571 llega a Italia la compañía de Diego de Urbina de los tercios de Miguel de Moncada, en agosto de ese año ya era soldado, también había llegado su hermano mayor Rodrigo. «La Marquesa» era una galera tipo Sottil, bandera de Génova de Giovanni Andaré Doria, al mando del capitán italiano Franchesco di San Pedro, de la escuadra de Brabariego que partió de Mesina hacia el Golgo de Patras o Lepanto, el 26 de septiembre llegan a Corfú. La batalla naval sucedió el 7 de octubre de 1571, recibió dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda, para quedar inmortalizado como El manco de Lepanto y conservaría hasta su muerte con orgullo «herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlos Quinto, de felice memoria» [ 23 ]. Una obra cervantina hoy perdida es La batalla naval, obra que nos hubiera clarificado algunas sombras sobre su participación en la batalla de Lepanto, victoria relativa que no fue aprovechada por los supuesto vencedores, de la que los historiadores en su tesis doctorales han demostrado que no hubo tal victoria porque el Mediterráneo seguía siendo un mar inseguro con piratas y Elim. II, quedaba reconquistar Túnez, por los deseos del Santo Padre de cristianizar el norte de África. Por ello Cervantes, después de su recuperación en el puerto de Mesina, vuelve como soldado en los tercios viejos bajo las órdenes de Juan de Austria en 1572 y 1573, en Navarino, Corfú, La Goleta y Túnez junto a las de Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, en octubre de 1573. Posteriormente pasa el otoño en Cerdeña: 24 ]. Sabemos por Astrana Marín que el 15 de noviembre de 1574 cobraba en Palermo 25 escudos a cuente a de la soldada que se le debía. Me quedan algunas preguntas lógicas, ¿Cómo es posible que si Cervantes había quedado manco en Lepanto vuelva como soldado con un sólo brazo, qué era un superhéroe? En el oscuro periodo después de la batalla de Lepanto era un soldado con un único brazo útil, muy habilidoso debía ser para cargar un arcabuz con él, por ello, lo lógico es entender que en el tercio ejercería labores de aguador o escribiente o lo que se llama el chupatintas.
E l 26 de septiembre de 1575 fue apresada la galera Sol por el albanés Arnaute Mamí, en la que regresaba a España, junto con su hermano Rodrigo, cerca de las playas de Aigues-Mortes, junto a las tres Marías, frente a Palamós. Cautivo por cinco años en Argel por Dalí Mamí, un cautiverio del que intenta escapar cuatro veces sin conseguirlo. Cautivo en Argel hasta hasta 19 de septiembre de 1580, fecha en la que los frailes trinitarios pagaron los 500 escudos de oro aportados por su madre y algunas donaciones. Regresó por el puerto de Denia (Alicante)[ 25 ].La Historia de El Cautivo (Cap.39-42) de El Quijote, se nos cuenta la pérdida de La Goleta, se nos habla de la fortificación construida por Fratín, que era el ingeniero italiano Jácome Palearo o Paleazzo que sirvió a la Corona española [26]. Aparece en El gallardo español como ingeniero. Cervantes admira y canta a Roma, recojo las palabras de Cervantes en el Licenciado Vidriera, que nos dice mejor que yo:
El discurso de Rafael Alberti al recibir el Premio Cervantes en 1983, recordó sus años de exilio en Roma, y dijo del alcalino:
Actualmente, Italia recuerda a Cervantes, existen los Institutos Cervantes de Nápoles, Milán y el de Roma en Vía di Villa Albani nº 16 y hay una plaza dedicada a Miguel de Cervantes, amén de otras ciudades, cerca de la Gallería de Borghese, una zona de parques. 1 ] La verdad sobre el Quijote. Novísima historia crítica de la vida de Cervantes, Nicolás Díaz de Benjumea. Imprenta de Gaspar, Editores, 1878. (pág. 20).2 ] Cervantes, visto por un historiador. Manuel Fernández Álvarez, Espasa Calpe, 2005 (pág. 56). 3 ] Cervantes, genio y libertad, temas de Hoy, Madrid, 2004 pág. 208)4 ] Hijo de una familia noble y primogénito de un alcaíde de casa y Corte, e individuo del consejo Real, que rompió el compromiso de matrimonio. Ver pág. Las Vidas de Miguel de Cervantes, de Andrés Trapiello. Biblioteca ABC, 20045 ] (pag. 113). Cervantes. Del mito al hombre. Idibem.6 ] Aparece un tal Saavedra en El trato de Argel; en la historia de El cautivo,( cap. 40.I.) de El Quijote, y en El gallardo español. Lo que sin duda es testimonio de un intento de Memorias de algún episodio de su vida.7 ] Encuentros en el IV Centenario. “13.-Cervantes recaudador en Vélez-Málaga”, pg.43-46. Ramón Fernández Palmeral. Editorial Palmeral, Alicante, 2005.8 ] En el cap. XIX, segundo libro de Los Trabajos de Persiles y Segismunda, no dice de la ciudad de Luca «ciudad pequeña, pero hermosa y libre, ciudad exenta de las ciudades de los príncipes que la desean; allí mejor que en otra parte, son bien vistos y recibidos los españoles».9 ] Idibem. (pág. 115)10 ] Dedicatoria de La Galatea “…oí muchas veces decir de V.S. Ilustrísima al cardenal de Acquaviva, siendo yo camarero en Roma”.11 ] Astrana Marín, Vida ejemplar y heroica…, pág. 22812 ] Miguel escribió a la muerte de la reina Isabel de Valois cuatro composiciones: un soneto, una copla castellana, cuatro redondillas y una elegía.13 ] La Vida de Miguel de Cervantes Saavedra ha sido la obra mayansiana más veces editada. Salió a luz en 1737 y alcanzó, desde el primer momento, eco y resonancia inesperados.14 ]Tomado del trabajo de Daniel Eisenberg «Lo autores italianos en la biblioteca de Cervantes». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.15 ] Y estando un día rezando (San Ignacio de Loyola) en las gradas del mesmo monasterio las Horas de nuestra Señora, se le empezó a elevar el entendimiento, como que vía la santísima Trinidad.16 ] Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America 16.2 (1996): 89-106. Copyright © 1996, The Cervantes Society of America17 ] Anotación de Martín de Riquer, pág. 411-412, de la edición de RBA, Barcelona 1994. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.18 ] Lo nombra Cervantes en el prólogo de El Quijote. Conocido también por Judá Abrabanel escribió en italiano Dialoghi d´amore (Roma, 1535), se tradujo al castellano por Suárez de Figueroa.19 ] Escrito italiano (1458.1530), que nombra el cap. LXXIV , II, El Quijote, Autor de la novela pastoril Arcadia.20 ] Los trabajos de Persiles y Segismunda, Capitulo X del libro tercero.21 ] Según nota 15 al cap. XXXIV de la edición de Francisco Rico, Edición del IV Centenario, 2004, VV.EE, se trata de los Condes de Egmont y Horne, acusados de rebeldía a España y ejecutados en Bruselas el 5 de junio de 1568 por orden del Duque de Alba.22 ] Arrabal, Fernando: Un esclavo llamado Cervantes. Madrid: Espasa Calpe, 1996. Pág. 257.23 ] Prólogo de las Novelas Ejemplares.24 ] Cervantes visto por un historiador. Manuel Fernández Álvarez, (pg. 123-124).25 ] “Cervantes desembarcó por Denia”. Artículo de Emilio Soler, Información 23 de 04-2000.26 ] Don Diego Clemencín, amplía la nota, “Paleazzo se le llama en los documentos del Archivo de Simancas (…) tuvo otro hermano llamado Jorge, como Cabrio Cervvellón, los Antonelis y otros italianos de aquel tiempo.Alicante, 30 de Septiembre 2005 |
|||||||
|
|
|||||||
|
|
|
|||
|
- |
Monòver punto com
- ISSN 1885-4192 |