Diario Local

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17 de diciembre del 2005, sábado

Diario digital de MonóvarHemeroteca
 

1

 

SERVICIO DE INFORMACIÓN TELEFÓNICA SOBRE EL VIH/SIDA

 900 111 000

Con los objetivos de : 

q       Mejorar el nivel de formación/información sobre aspectos relacionados con el VIH/SIDA. 

q       Fomentar actitudes de responsabilidad dirigidas a evitar conductas de riesgo, que prevengan la transmisión del virus, informando sobre las diferentes vías de transmisión. 

q      Ofrecer información adecuada sobre pautas de actuación y recursos, favoreciendo el acercamiento de los ciudadanos a los recursos sociosaniarios.

q       Contribuir a eliminar el estigma y la discriminación asociados al VIH/SIDA. 

Llegar a la población que no accede a través de otros medios a los servicios de información y asesoramiento

El próximo  día 16 de diciembre Cruz Roja Española pondrá en marcha el Servicio de Atención Telefónica sobre el VIH/SIDA,

q       Características del Servicio

                       V Gratuito: línea 900. 

V Horario: de 10 a 20 horas, de lunes a viernes. 

v Ubicación: Centro de Contacto (CNC)  

v Ámbito: Estatal. 

v Confidencial y anónimo. 

v Dirigido a población general. 

v Personalizado y especializado.

A TRAVÉS DEL SERVICIO, ATENDIDO POR PERSONAL ESPECIALIZADO,  SE OFRECERÁ  INFORMACIÓN SOBRE:

 q       Información general : qué es el VIH,  qué es el SIDA, cómo actúa el VIH en el organismo, síntomas , enfermedades oportunistas, etc. 

q       Vías de Transmisión: cómo se transmite y cómo no se transmite 

q       Prevención: cómo actuar para prevenir la infección. 

q       Prueba: en qué consiste, cuándo hacer la prueba, dónde hacérsela, qué significa un resultado positivo, qué quiere decir un resultado negativo, etc.  

q       Recursos Asistenciales- Socio-Sanitarios: información sobre todo tipo de recursos relacionadas con el VIH 

q       Tratamientos: información básica sobre tratamientos.  

ADEMÁS SE DISPONDRÁ DE  UNA  PÁGINA WEB 

q       Que se utilizará para dar difusión al Servicio. 

q       Donde se colgará información relacionada con la enfermedad, haciendo especial hincapié en la prevención del VIH. 

q       Desde la que se facilitará el acceso a una dirección de correo electrónico desde la que enviar consultas propias del servicio, que se contestarán también a través del correo electrónico.

 FINANCIA :Plan Nacional Sobre el SIDA, Ministerio de Sanidad y Consumo

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GABINETE DE PRENSA
del AYUNTAMIENTO

Conzumo

 

Monóver punto com

“Verdadera efígie de la milagrosa imagen de Nuestra Señora del Remedio que en forma de su Purísima Concepción, se venera como asilo y amparo de la villa de Monóvar en su sumptuosa capilla, en la parroquia.”

PRESENTACIÓ DEL LLIBRE
MONÒVER
EN LA
CRONICA DE JOSEP MONTESINOS
a càrrec del autors
Consuelo Payá y Rafael Poveda

Casa de Cultura de Monòver
Diumenge, 18 de desembre de 2005 a les 13h.

El próximo domingo 18 de Diciembre a las 13 horas en la Casa de Cultura de Monóvar se presentará un nuevo libro de Consuelo Paya y Rafael Poveda. La obra se titula “Monòver en la Crónica de Josep Montesinos” y se tratara de la trascripción y notas del manuscrito original del siglo XVIII que Montesinos escribió sobre los pueblos de la Diócesis de Orihuela y que nunca llegó a editarse en su totalidad. El volumen muestra a tamaño real y facsímile los dibujos originales de las inscripciones latinas, árabes, monedas antiguas, escudos heráldicos, personajes de la historia y el que se considera el grabado más antiguo de la imagen de la Virgen del Remedio. Esta nueva publicación ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Monóvar, dentro de las ayudas que anualmente se dan para publicaciones locales.

Rafael Poveda y Consuelo Payá, ya publicaron conjuntamente en 1998 los “Dietarios de Bernardo Rico”, obra sobre la hacienda de la familia del escritor Azorín.

Atrapalo

 


LA FOTO DEL DÍA - Envía tu foto

Cetelen

 

Cada jubilado cobrará 132 € de media por el alza del IPC

La inflación llegó en noviembre al 3,4%, lo que obliga a compensar a los pensionistas

EL PERIODICO - ROSA MARÍA SÁNCHEZ

Los jubilados recibirán en enero una paga extra media de 132 euros para compensar el desvío de la inflación de noviembre --que, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), se situó en el 3,4%-- respecto del objetivo inicial del Gobierno para este año, del 2%. Esta paga extra está calculada para una pensión de jubilación media de 687,49 euros al mes. Para el conjunto de las pensiones del sistema contributivo de la Seguridad Social (jubilación, incapacidad, viudedad y orfandad), cuya prestación media es de unos 611 euros, la extra de enero será de unos 117 euros, en promedio.

En total, el desvío de la inflación de este año le costará al Gobierno unos 1.792 millones. De esta cantidad, 896 millones se dedicarán al abono de la citada paga extra de compensación a los 8,5 millones de pensiones (más de la mitad de ellas, de jubilación) y se cargarán contra los presupuestos del Estado del 2005. Una cantidad equivalente se destinará a consolidar este aumento adicional en las nóminas de los pensionistas, antes de aplicar la subida del 2% del 2006. Esta partida se cargará en el próximo presupuesto.
Según los datos que ayer publicó el INE, el índice de precios de consumo (IPC) de noviembre subió el 0,2% con respecto a octubre, una décima menos que en el mismo mes del año anterior. De este modo, la tasa de variación anual se ha moderado hasta el 3,4%, desde el 3,5% anterior.

La inflación anual baja por segundo mes consecutivo y ello fue motivo de satisfacción para el secretario de Estado de Economía, David Vegara, que juzgó el dato "favorable". La moderación de los precios de noviembre está apoyada en la rebaja del 3,8% de carburantes y combustibles, que, en todo caso anota una subida del 12% en el último año. Lo peor es que la llamada inflación subyacente --que excluye productos energéticos y alimentos no elaborados-- ha empeorado una décima por tercer mes y alcanza el 2,7%.

PREVISIÓN
El vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, dijo ayer que si se mantiene la tendencia del petróleo y la moderación salarial, el 2006 se podrá cerrar con una inflación "próxima al 2,5%". Según Solbes, el dato de noviembre es "menos malo de lo que esperábamos hace un mes y medio o dos meses", aunque "no podemos estar satisfechos con un IPC que aún tiene un diferencial de un punto con la media europea", añadió.

Además de la energía, en noviembre se moderaron los precios de algunas partidas de ocio y restauración. Por el contrario, se anticiparon algunas subidas típicas de fin de año como las de los alimentos. El vestido y el calzado subieron el 2,9%.

UGT hizo "un llamamiento a la responsabilidad de las empresas, para que no repercutan en el precio de sus productos aumentos puntuales de los costes derivados del encarecimiento de la energía". Al mismo tiempo, los sindicatos abogaron por prorrogar al 2006 el acuerdo de negociación colectiva de moderación salarial con cláusulas de revisión.

Firefox

 

La UE considera que tanto la polémica LRAU, como la ley redactada por el Consell para sustituirla -LUV- vulneran en su aplicación dos directivas europeas sobre la regulación de los contratos públicos

La UE considera que el Consell viola la ley porque los PAI son actos públicos

La Comisión señala en su dictamen motivado que la aplicación de la Ley Reguladora de la Actividad Urbanística no ha respetado dos directivas

INFORMACION - F. J. B.

La Dirección General de Mercado Interior de la UE considera que tanto la polémica Ley Reguladora de la Actividad Urbanística -LRAU-, como la ley redactada por el Consell para sustituirla -LUV- vulneran en su aplicación dos directivas europeas sobre la regulación de los contratos públicos. Una situación grave porque, según Bruselas, la ejecución de un Plan de Actuación Integrada es, además de una operación privada para la construcción de las viviendas, un acto público al incluir, previamente, la urbanización de unos terrenos para dotarlos de infraestructuras públicas.

En concreto, las directivas que no se han respetado en la ejecución de los planes urbanísticos en la Comunidad Valenciana desde 1995 son la 93/37/CEE (contratos públicos de obras) y la 92/50/CEE (contratos públicos de servicios) y es ahí donde se apoya Bruselas para lanzar la amenaza de llevar España al Tribunal Europeo de Justicia en Luxemburgo. La Comisión Europea advierte, en este sentido, de que las autoridades españolas no se han ajustado a la carta de emplazamiento que remitió a España y que el proyecto de ley -LUV- anunciado no es suficiente para poner fin a dichos puntos y, en particular, a la necesaria solución para fijar el periodo transitorio aplicable a la LRAU.

La CE abrió el pasado mes de abril un expediente sancionador contra España al considerar que la aplicación de la LRAU vulneraba sistemáticamente desde su aprobación el derecho comunitario al no respetar la Directiva 93/17 CEE del Consejo de 14 de junio de 1993 sobre los procedimiento de adjudicación de los contratos públicos. En concreto, la denuncia aludía al hecho de que ayuntamientos y empresas urbanizadoras de los Planes de Actuación Integrada -PAI- incumplían la obligación de publicar sus proyectos de urbanización en el Boletín Oficial del Estado -BOE- y en el Diario Oficial de la UE, lo que ha permitido actuaciones supuestamente opacas y lesivas contra los intereses de los propietarios del suelo. La CE remitió el 21 de marzo un informe de 13 folios al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en el que se le alertaba de las irregularidades y el instaba a que en un plazo no superior a dos meses remitiera a las alegaciones de España a Bruselas. La reacción de Bruselas se produjo tras la denuncia presentada en julio de 2004 contra la LRAU por la plataforma «Abusos Urbanísticos No» relativa, precisamente, al incumplimiento de la normativa europea sobre contratos públicos. Este colectivo, formado por unos 15.000 propietarios afectados por la legislación urbanística valenciana casi todos en la provincia de Alicante, lleva ya casi tres años denunciado la presunta indefensión que sufren ante la actitud de algunos ayuntamientos y urbanizadores que han venido aprobando planes de actuación integrada -PAI- bajo el paragüas de una ley polémica que nunca ha tenido reglamento.

La CE considera que España -Comunidad Valenciana- vulnera las obligaciones que le incumben conforme a la directiva europea sobre la coordinación de los procedimientos de adjudicación de los contratos públicos y, particularmente, los artículos relativos a éstos. Algo que se considera grave y puede acabar en el Tribunal de Luxemburgo.

Atrapalo

 

 

Ginés lleva al TSJ las licencias de varias casas construidas en la zona de «Corea»

INFORMACION - RAFA JOVER

José Ginés Rico, del Bloc Progresista, ha presentado de forma particular un recurso en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ-CV) contra dos decretos de Alcaldía en los que se otorgaba licencia urbanística para la construcción de varias viviendas en la zona de «Corea» que, según Ginés, «se encuentran fuera de la legalidad».

Este recurso ha sido tramitado por el anterior asesor jurídico del ayuntamiento monovero, Abrisquesta Abogados Asociados, de Alicante, ante el silencio administrativo del actual gobierno municipal al recurso de reposición que en su día presentó Ginés ante la administración municipal.

La denuncia que Ginés presentó ante el ayuntamiento monovero y ahora ante el TSJCV se basa «en la concesión por parte de la concejalía de urbanismo, que dirige Emilio Orgilés, para la construcción de viviendas unifamiliares en la zona conocida como «Corea», en la calle Consellers, que se encuentran fuera de la legislación urbanística vigente». José Ginés en su recurso ante la sala de lo contencioso del TSJCV aporta una serie de documentos que «implican la presunta ilegalidad de los decretos de la Alcaldía a la hora de conceder la licencia de obras sin tener en cuenta la legislación vigente y, sobre todo, el planteamiento urbanístico del todavía vigente PGOU de Monóvar».

KLM

 

 

http://pizarro.fll.urv.es/continguts/hispanica/profes/public/jmfg_azorin.htm

EL ZUMO AMARGO DE AZORÍN. PENSAMIENTO POLÍTICO
José María Fernández Gutiérrez
Universitat Rovira i Virgili.Tarragona

E. Inman Fox (1) en "Azorín y el franquismo. Un escritor entre el sielncio y la propaganda", comienza explicando que así como sus novelas, (las de Azorín) y su producción literaria en general, han recibido una atención crítica encomiable, sus ideas políticas, sin embargo, apenas han sido comentadas, particularmente las que guiaron su obra de creación en la época de Franco y que se supone y se acepta, sin apenas análisis, que fueron distintas de las de la etapa anterior. Añade Inman Fox:

"En el fondo, sólo sabemos que acabó asociándose con el régimen, hasta el punto de ser convertido en uno de sus escritores más exaltados y premiados" (P. 81). Y para fundamen­tar la afirmación anterior, en nota, se citan las siguientes disticiones:

"En 1943 obtiene un Premio de la Delegación Nacional de la Prensa; en julio de 1946 se le concede la Gran Cruz de Isabel la Católica; en 1955, por iniciativa de Serrano Súñer, se le da un premio de medio millón de pesetas, dotado por los bancos españoles; X en 1956, recibe la Gran Cruz de Alfonso el Sabio; en 1958 la Fundación March le concede otro premio de medio millón de pesetas; en 1966 el Gobierno le concede la medalla de oro de Mérito del Trabajo, y en 1967 el Ministerio de Información y Turismo concede el Premio Unamuno de Ensayo a su libro, España clara".

Con estos prolegómenos, podríamos concluir, y quizá el lector quedase satisfecho y contento, podríamos concluir, digo, que Azorín, desde posiciones muy alejadas, terminó aterrizando en la época de Franco en la procesión de los que llevaban el incensario para utilizarlo nada más y siempre que se presenta­se la ocasión. Tendríamos, sencillamente, un Azorín "tránsfu­ga"; y casi todos contentos. Al fin y al cabo fue la fruta del tiempo.

Pero en un libro, reciente cuando escribo estas líneas, y específico sobre el tema durante la guerra civil, Las armas y las letras (2), se ve el caso de Azorín y el de sus colegas del 98 con un enfoque distinto:

"Los viejos del 98, a la altura de 1930, miraban la política con un vago escepticismo: pólvora mojada". Con lo cual el alcance conceptual del transfugismo, si es que lo hubo, era distinto. Los viejos del 98, ya en 1930, pensaban que la política era "pólvora mojada". En la época de Franco, una década después, ¿eran tránsfugas, o transigían, o incluso colaboraban porque estaban decepcionados y en el fondo les daba igual casi todo? Tal vez, cuando está en juego el pan y hasta la vida, cambia el punto de vista de las cosas.

¿Todo el mundo tiene un precio?

La revista "Tiempo" (3) publicó un extracto del contenido de los "Archivos secretos de la policía política de Franco" en el que, junto a Baroja, García Lorca, Raquel Meller y otros, aparece Azorín. Pesa sobre él la acusación de maquinar contra el régimen en los artículos que publicaba en ABC y se le califica de personaje esperpéntico al que había que apartar del periodismo y de la política.

Si esto es así, o Azorín no era tan tránsfuga como habíamos apuntado, o los informantes encargados de los archivos eran tendenciosos, o la nueva actitud no era suficiente para lavar los "pecados" anteriores. Y puede que fuesen todas las cosas juntas.

La historia, tal como se cuenta en la revista "Tiempo", es como sigue:

"En agosto de 1943, la DGS ordena que "se localicen los artículos que publica el escritor Azorín en ABC".

Una denuncia remitida por un importante personaje señala que el autor publica una serie de artículos "en los que al parecer ensalza la figura del Caudillo. Este tema obsesionante para el escritor sólo es abandonado aparentemente para escribir sobre un ente al que llama "Silverio Lanza". Digo aparentemente porque el segundo artículo sobre el tal Silverio Lanza, publicado en el número del domingo, es tan taimado y malinten­cionado como el primero, ya que se ven claramente las veleida­des críticas al Caudillo y al Régimen, terminando con una invitación para que "aprovechando la ocasión (de la situación de Italia se dé la vuelta al Régimen)". La denuncia acaba de forma virulenta e insultante: "¿Hasta cuándo se va a permitir a este esperpento que actúe en periodismo y en política? Apartándole definitiva y violentamente, ganaría mucho la patria, la prensa e incluso la literatura".

Parece que hay algún error de imprenta en el texto publicado por "Tiempo": Desde luego, no se cierran las comillas en la frase que, creemos, que deberían cerrarse, con lo cual el texto quedaría así: "en los que al parecer ensalza la figura del Caudillo". Y, en consecuencia, para La Dirección General de Seguridad, Azorín tendría una ficha con los siguientes datos:

1.- Que escribe artículos en ABC en los que ensalza al Caudillo.

2.- Que no es de fiar, porque al lado de los anteriores escribe uno sobre Silverio Lanza que es subversivo y que insta a los lectores a remover el Régimen.

3.- Que el veredicto final es de condena y, por lo tanto, que habría que prohibirle publicar.

Ahora, pretendemos estudiar cada uno de los apartados anteriores con algún detenimiento para intentar, después, llegar a conclusiones razonables.

Lo primero: Que escribe artículos en ABC (4) en los que ensalza a Franco, vamos a comprobarlo inmediatamente después de algunas aclaraciones metodológicas.

Parece que limitar el análisis a los artículos de ABC, cuando existen otros muchos  sobre el tema, según se desprende de la lista que proporciona E. Inman Fox y que nosotros transcribimos en nota (5), no es muy adecuado; y tampoco nos parece oportuno seguir y parafrasear -inevitablemente- a Inman Fox.

Por eso, también hemos centrado nuestro objeto de estudio en la obra de creación de Azorín durante aproximadamente seis años (1939- 1945). Son, en concreto, los volúmenes V, VI y VII de las Obras Completas de Azorín, preparadas por Angel Cruz Rueda, Madrid, Aguilar, 1960 y 1962. (En total cerca de 1500 páginas de texto, con referencias predominantemente literarias, pero con algunas políticas que sirven de complemento y apoyatura a las que encontramos en los artículos propiamente políticos).

Españoles en París (tomo V de Obras Completas), es de 1939. La guerra se acerca a su fin y el que quiere y puede tomar posiciones, lo hace.

Las primeras palabras del "Prólogo" del libro son para lamentarse de estar de nuevo en París, pero ahora "de un modo penoso" (p. 743) porque "¿Qué voy a hacer yo en París? (...) No puedo menos de pensar, querido lector, en la cuestión económica (...) ¿y cómo vivir en París, donde la vida es tan cara, con unas pocas pesetas?" (p. 744).

Y en la última línea del prólogo anticipa la referencia a España que va a ser constante, reiterativa, a lo largo del libro: "escuchando de cuando en cuando el retemblar de los trenes, me sentía más cerca de España, de mi querida y dolorida España" (p. 746).

Después, en "Edipo llega a París", p. 751, cita el "dolor de España"; en "No está Venus de Milo", p. 752, añora España; en "Una carta de España", p. 760, se lamenta de que no lleguen cartas de España; en "Job está en París", p. 766, comenta que está solo y que añora España; en "Hay loto en París", p. 768, habla del dolor de los que quedan en España y en la p. 770 de que no puede olvidarse de España y en "Tobías en París", a lo largo de todo el capítulo, se refiere a la incomunicación con España y al dolor de no saber qué está pasando.

Se puede afirmar que ésta es la constante del libro: su dolor, el dolor de España, la melancolía por estar lejos, la añoranza de los pueblos y ciudades españolas y las ganas de ver España. Repito que el lector puede advertir estos temas y esta actitud de Azorín casi por doquier, pero particularmente, y además de en los capítulos citados, en "En Emaus y en París", p. 783; "Su llegada a París", p. 787; "El pobre pescador", p. 791 y "Por Gaiferos preguntad", p. 798.

El tomo V de las Obras Completas, después de Españoles en París, incluye: En torno a José Hernández, 1939 y Pensando en España, 1940.

Prescindimos del primero y nos ocupamos del último porque ofrece más interés para el estudio que estamos realizando.

Pensando en España, 1940, reúne una serie de artículos anteriores, normalmente de 1939 y está dedicado a "Ignacio Zuloaga, pintor de España. Con la admiración y cariño de un español", p. 913. No hay nada más en la dedicatoria, pero volveremos sobre ella más adelante. Por lo demás, los diversos capítulos o artículos que lo integran repiten, con variantes, lo ya visto en Españoles en París. No obstante, explicitamos el título y el contenido de los artículos que más nos intere­san:

"La Pitonisa de Coca", p. 940: Alaba la belleza del paisaje español.

"No juguéis con el misterio", págs. 946 a 950: Un personaje en París pierde el amor a las cosas y lo recupera en España donde se encuentra mucho más a gusto.

"Al salir del olivar, I", págs. 951 a 953: Se declara desterrado, lo que le hace más patriota, pero de una España más tradicional (Felipe III...).

"Al salir del olivar, II", págs. 954 y 955: Se repite el patriotismo citado anteriormente, pero referido a las cosas y comidas de España.

"Schlemilh en España", (1938), págs. 1033 a 1038: Añora España, pero reflexiona y admite que es muy difícil que alguien que no pertenezca a ningún bando pueda vivir en España.

"La leticia de la egestad" (1939), págs. 1039-1040: Dice que España es única y lo mejor del mundo.

"El extrajero en su patria" (1939), págs. 1058 a 1062: Trasluce su amor a la patria y al idioma español.

"Epílogo" (1939), págs. 1080 a 1084: Comenta que desde el extrajero siente mejor España y se alía con el pintor Zuloaga para reflejar en un hipotético cuadro qué piensan, cómo sienten y ven a España. "Vamos a pintar, Zuloaga..." (p. 1082). "Este cuadro se titulará Cervantes de vuelta, Cervantes a los sesenta y ocho años, enfermo, herido ya de muerte..." (p. 1083). "Cervantes había llegado en la senectud a expresar sólo lo esencial de las cosas. Como usted, Zuloaga, ha llegado también a lo escueto esencial". (p. 1083).

"Ignacio Zuloaga, sentado en un bajo diván, escucha con la cabeza gacha, casi oculta entre las manos. La actitud es de meditación, de melancolía y de ensueño y la lluvia, en esta tarde gris, continúa llorando en los cristales" (p. 1084).

En nota a pie de página, Angel Cruz Rueda dice que Zuloaga no pudo pintar este cuadro porque se murió y que Azorín acompañó sus restos mortales (1/ XI/ 1945), embargado de profundo dolor.

Hasta aquí, como estamos comprobando, Azorín no alude para nada a Franco. Declara, eso sí, un firme apego a lo español. Pero un apego que es universal, que está por encima de las banderías y rencillas fratricidas. Un amor a lo español que se acentúa con la lejanía y que puede encontrarse en cotas similares en varios artículos de los republicanos en revistas del exilio mejicano, como "Romance" y en libros de poemas como Destierro. Recordando un óleo de Antonio Rodríguez Luna de Luis Rius donde la falta de España se vive como negrura o ausencia de luz:

"La noche sin estrellas.
El silencio sin lágrimas.
Enorme y silenciosa,
por los parajes últimos de España
es la oscura sierpe del destierro
que en la noche se arrastra". (6).

José Ramón Marra-López (7) llega a acuñar para el fenómeno, el término de la "España inventada" de la que dicen que participan novelistas como Serrano Poncela, Max Aub y Ramón J. Sender, quienes traslucen una enorme añoranza y deseo de la patria lejana.

Por tanto, hasta aquí (O. C. tomo V), Azorín, con unas esencias típicas del 98 y un poco más insistente (pesado, si se quiere) comparte el tema con gran número de escritores del exilio y, por ello, no podemos hablar de pensamiento conserva­dor, ni de sometimiento al régimen de Franco.

Pero Azorín, en un estudio sobre Ignacio Zuloaga, dos años posterior a la dedicatoria y al Epílogo de Pensando en España, es decir, de 1941, con la guerra civil en el recuerdo inmediato y probablemente con la necesidad de reorientar la propia vida y el propio pensamiento acordándolo con las nuevas circunstan­cias, escribe en "Vértice" (8) con un tono decididamente distinto:

"... sobre la santa tierra de España, allá en lo alto, la mantenía el Caudillo, señero y noble. (...) Francisco Franco, Caudillo de España, iniciador del sacudimiento que ha de salvar a Europa".

Hay, además, otro retrato, el de Serrano Súñer:

"Su traje es el arreo de la Falange... y una de las manos pende..."

Y continúa con la descripción del personaje y con el recuento de sus muchas actividades en las que pone todo su empeño y dedicación.

Lo de Serrano Súñer, tal vez, se entienda en el contexto de unas interesantes relaciones entre ambos. El número de "Vértice" con el estudio de Zuloaga, que estamos comentando, es de junio de 1941 y E. Inman Fox dice a propósito de este asunto:

"A principios de 1941, Azorín recibe por fin la tarjeta de periodista, gracias a la intervención de Ramón Serrano Súñer, Ministro de Gobernación y Presidente de la Junta Política de la Falange; y desde febrero colabora en "Arriba", órgano del partido. También, en marzo de 1941, la censura dio visto bueno a sus dos tomos de memorias, Valencia y Madrid, con dedicatorias respectivamente a Maximiano García Venero y Antonio Tovar, dos falangistas que trabajaban en la censura, siendo Tovar desde octubre de 1940 Subsecretario de Prensa y Propaganda. Está claro, entonces, que Azorín se había comprometido al aparato propagandístico del franquismo o por una necesidad psicológica o económica de practicar el periodis­mo, o por razones ideológicas" (9).

Nosotros añadimos una pregunta: ¿Agradecimiento real o fingido?

Todo el puzzle parece que encaja mejor si revisamos la correspondencia de Azorín.

Azorín -lo cuenta muy bien José Payá- luchó denodadamente, durante su estancia en París, por dos cuestiones:

"Para liberar a Antonio Espina de la cárcel y de la pena de muerte, por azañista y gobernador civil de Baleares; y dos, sus largas epístolas dirigidas a Franco, en nombre de los intelectuales exiliados, tratando de obtener un pacto honroso. El 21 de enero de 1939, redactó un memorial inspirado en el mismo amor a España que en toda ocasión guió su pluma -según dice-, exponiendo a Franco que la nueva España no puede fundarse sobre bases únicamente materiales, con exclusión de los valores del espíritu y menos sin contar con el millar de intelectuales que hay fuera de España. (Se lo plantea a Franco en una carta, que más adelante incluimos y a la que remitimos al lector).

En agosto de 1939, con el salvoconducto número 5172, retorna Azorín desde París. En España le aguardan nuevos contratiempos. Había dejado un exilio -indica Serrano Súñer-, para encontrarse con otro, ahora dentro de su misma patria: Rafael Arias Salgado, vicesecretario de Falange y vicepresidente de la Junta Política, había dado órdenes tajantes para que no se permitiera a Azorín publicar en los periódicos. La situación era tan tensa que Serrano Súñer, Ministro de la Gobernación y Presidente de la Junta Política de Falange, tuvo que intervenir afirmando que Azorín "no era un tránsfuga" -como decía Arias e Ibáñez Martín-, sino un español de cuerpo entero que debía seguir actuando con toda su plenitud intelectual y no sólo como titular de una cartilla de racionamiento. Esta defensa de Súñer fue secundada, de forma un tanto airada, por un falangista llamado Luna, según nos reveló el propio cuñado de Franco.

Este hecho, junto a una secreta enfermedad, fueron decisivos para que Azorín se creara un clima de inestabilidad psicológica, de desorientación y pesimismo, que alcanzaron su punto máximo con la confección de El Escritor, al que siguen una serie de signos como las dedicatorias de sus obras a destacados falangistas y la resignación y el abandono del mundo real, en una actitud coherente si consideramos cuán lejos está la España nueva que él propone a Franco y la que se encuentra con la negativa de publicar artículos hasta el 18 de noviembre de 1941 en ABC". (10).

El agradecimiento de Azorín a Serrano Súñer por su intervención se tradujo, a la larga, en una amistad entre ambos. (11)

Parece, por consiguiente, que por encima de las ideas y la política, Azorín valora a las personas: La defensa de Antonio Espina, porque así lo creía justo y la confianza cordial con Serrano Súñer al que le llega a contar, según dice Payá Bernabé, detalles muy personales:

"Me encuentro en la cama, enfermo, etc".

Y, " he repasado los trabajos de los premios (...). Creo que el Cavia lo merece Ridruejo, el Luca de Tena, Luis Armiñán", etc. (12)

Vuelvo, ahora, al interrumpido repaso y estudio de lo publicado por Azorín en las O.C., tomos, V, VI y VII.

El tomo VI contiene varios textos interesantes para seguir la actitud y el compromiso ideológico de Azorín. El primero es el libro Valencia (1941), dedicado a Antonio Tovar. Tanto del libro, como de la dedicatoria, ya hemos dicho algo, por lo que nos centramos exclusivamente en el contenido, del que quiero destacar dos detalles:

El primero referente al capítulo titulado "Discrepancia", p. 45, en el que, a propósito de la Universidad dice que él (Azorín) es individualista alejado del comunismo.

Como la trayectoria de Azorín demuestra que sus simpatías no eran precisamente las del comunismo, no parece razonable atribuirlo a una concesión al pensamiento del régimen franquista.

El segundo, que el libro consiste en una evocación de Valencia y de sus lugares y gentes, pero en 1941 (no se olvide que estamos en 1941), hay, págs. 174 y 175, por ejemplo, con expresiones en catalán (valenciano) y se me ocurre pensar que es un síntoma de folclorismo porque, de lo contrario, no denota sometimiento rígido al régimen de Franco que, al parecer, eliminó lo que hoy pomposamente se suele denominar "rasgos diferenciales" y particularmente el rasgo de la lengua.

El siguiente título del volumen es Madrid, dedicado a Maximiano García Venero.

El libro nos introduce en redacciones de periódicos, nos habla de escritores, músicos, pintores, lugares madrileños, etc. Y en el epígrafe de "España", págs. 523 y 524, declara paladinamente que él y los otros miembros de la generación del 98 quieren, con seriedad, a España. No es, desde  luego, nada nuevo.

El capítulo titulado "Silverio Lanza", págs. 260- 263, tiene un interés primordial. Recordemos que en la ficha policial de Azorín se decía que escribía sobre un tal Silverio Lanza con la intención de socavar los cimientos del régimen. (Volveremos en su momento sobre esto).

También tiene interés la novela, El escritor, 1942, dedicada a Dionisio Ridruejo, en la que, en el capítulo titulado, "A los jóvenes", págs. 382 a 384, termina con un "(Arriba España!", que comentaremos más adelante.

De los demás escritos del volumen, se pueden destacar Cavilar y contar, Sintiendo a España y El enfermo, en los que, de una forma puntual y sin demasiada insistencia, se habla de España, de sus gentes y del amor a la patria.

Casi exactamente lo mismo se puede decir de las dos novelas, María Fontán y La isla sin Aurora, que aparecen en el tomo VII de las O.C.

En María Fontán, España, p. 503, es un país bonito y con luz y en La isla sin aurora, p. 104, declara su amor por España.

El resto del tomo VII carece de interés para nostros, porque recoge artículos publicados mucho antes de la guerra civil.

Al final del tomo V de las O.C. decíamos que las ideas más frecuentes eran las del amor y la búsqueda de las esencias de España y ahora, después del estudio del contenido de los tomos VI y VII, repetimos lo dicho a propósito del V.

Azorín, por lo que se refiere a sus escritos recogidos en las O.C., no se caracteriza ni por adhesiones, ni por rechazos del régimen. Le interesan las gentes y las tierras de España.

Para ser exactos, hay una excepción elocuente, la del escrito dedicado "A los jóvenes", págs. 382- 384, tomo VI, que termina con un:

"(Arriba España!".

Las últimas líneas dicen:

"Jóvenes: (...) Cumplid siempre vuestras promesas: promesas a la patria, o promesas a la amistad, o promesas al amor. Entre todas las definiciones que los filósofos han dado del hombre, resalta la de Federico Nietsche. "El hombre -ha dicho Nietsche- es el animal capaz de prometer y de cumplir sus promesas".

Jóvenes: (En pie y arriba España!

Todos en pie, tendido el brazo, abierta la mano, han gritado:

(Arriba España!" (13).

Declaro abiertamente que este texto excepcional entre los escritos recogidos en las O.C. me impactó, pero lo relativicé cuando me acordé de un caso no menos impactante de un persona­je, desde luego, nada sospechoso. El caso y el texto es el siguiente:

"El espíritu deportivo de la declaración de Arconada fue desapareciendo, los ánimos se crisparon y Giménez Caballero terminó sólo en "La Gaceta", redactando íntegramente algunos de sus números, a los que llamó "El Robinsón literario de España". Los liberales se fueron yendo de la revista y se quedaron media docena de amigos, entre ellos Ledesma Ramos, que ya sabía que era fascista; Giménez Caballero, que, según él, estaba pensando si se hacía fascista o comunista, y Arconada, que no tardaría en engrosar las filas comunistas. Por otro lado no deja de ser curioso y premonitorio: fue Arconada quien le presentó Ledesma Ramos a Giménez Caballero, quien a su vez confesó que el primer escritor que le saludó brazo en alto como los fascistas fue, en 1926, en los talleres tipográficos de su padre, en la calle Canarias, Rafael Alberti. El mundo se iba adividir, pues, entre quienes lloraban de emoción ante el tendido eléctrico que unía Tiflis y Moscú y los que reputaban el bigotito de Hitler no sólo convincente, sino elegante y distinguido; entre los que iban a rugir (Viva Rusia! y los que iban a vocear (Viva el Duce!, sólo porque encontraban a Mussolini, con el puño en la cadera, muy viril." (14)

Como el estudio de los textos recogidos en las O.C. no me parece completo y definitivo, añado el de artículos de ABC que, según la ficha policial, prometen ser sustanciosos.

De la lista de artículos políticos de Azorín, según Inman Fox, hemos seleccionado unos pocos que nos parecían representa­tivos. En la selección hay uno de 1939, dos de 1942, y otros dos de 1943 y 1945, respectivamente.

Casi todos tratan de Franco, pero hay uno sobre José Antonio y dos sobre valores fundamentales o pilares del régimen: la paz y el Fuero de los españoles. Así, creemos que está bastante completo el espectro de análisis.

Sigue la lista de artículos con un breve comentario del contenido de cada uno:

"Elegía a José Antonio", (30 / XI / 39): Alabanza desmedida de su persona (la de José Antonio): sabio, honrado y casi santo.

"El Caudillo piensa y habla" (13/ XII / 42): Acerca de cómo piensa y pronuncia sus discursos Franco. Yo creo que, astutamente, Azorín no alaba el contenido, ni la oratoria de Franco, sino que insiste en describir lo que él (Azorín) piensa que transita por la mente del Caudillo cuando prepara sus intervenciones oratorias.

"El Caudillo y Cervantes" (6/ XI /42): En realidad, habla de los valores del Quijote y la relación con el caudillo es sólo fugaz y traída muy forzadamente.

"Leyendo a Franco" (26 /VI/ 43): Habla del contenido del libro de Franco, Marruecos y lo compara con otro antiguo, el de Hurtado de Mendoza sobre la Guerra de Granada. Nada de incienso a Franco.

"Los viajes del Caudillo" (14 /V/ 43): Dice que le halaga a Franco el aplauso de la multitud. (Pero no dice si él, Azorín, también se suma a ese aplauso). Dice lo que cree que piensa el caudillo en los descansos de sus viajes. (Pero no aclara cuál es su postura, la de Azorín).

"En la paz" (4 /V/ 45): Habla de la ayuda de España a la concordia europea, después de la guerra. (Sólo de pasada dice que Franco ha reconstruido España).

"El Fuero de los Españoles" (28 /VII/ 45): Habla de las Constituciones españolas y de su función y viene a afirmar que el Fuero de los Españoles cumple perfectamente, como ordena­mien­to jurídico, su misión. (No se pronuncia claramente).

Si exceptuamos el dedicado a José Antonio, para los demás artículos permítaseme una comparación y un lenguaje muy usado por la Iglesia en tiempos de Franco: Azorín (los artículos de Azorín) serían un "sepulcro blanqueado" y, según quién los juzgue, pueden parecer suficiente para admitirlo como "uno de los suyos", o pensar que se trata de un tibio, "un sepulcro blanqueado".

Lo que parece deducirse es que Azorín no estaba convencido de casi nada y que el régimen de Franco no le llegaba hondo, aunque tampoco lo rechazaba.

El otro documento que nos parece interesante analizar entre los escritos por Azorín sobre el tema que nos ocupa, es una carta que Azorín dirigió a Franco.

(La transcribimos entera, debido a su interés):

París 21 de enero de 1939

14, rue Tilssit (8)

A S. E. el Jefe del Estado, Generalísimo D. Francisco Franco Bahamonde.

Señor:

Se van precipitando los acontecimientos y quiero terminar la serie de mis memoriales, elevados con todo respeto a S. E., con uno más de carácter práctico. No he temor de incurrir en impertinencia ahora, ni de haber incurrido antes, puesto que siempre escribo comedidamente e inspirado en el mismo amor a España que en toda ocasión guió mi pluma. Pronto pudiera ser tocada, al entrar las tropas nacionales en Barcelona, la magestuosa marcha de los clarines, que hoy toca nuestra caballería, y que es la primera marcha española que se compuso para tocarla cuando penetraron los Reyes Católicos en Granada. La restauración, nueva reconquista, estará en breve cumplida. Y el Derecho, restablecido. Pero quedará fuera de España un millón de sus laboradores del intelecto. Entre estos, trescien­tos eminentes indiscutiblemente. Se habrá conquistado el territorio y quedará extravasado del área nacional del espíritu. Una España nueva no puede fundarse sobre bases únicamente materiales, con exclusión de los valores del espíritu. Tanto valdría, si eso fuera, como profesar el concepto materalista de la Historia, que ha sido combatido ardientemente con las armas. )Qué España es esa -se preguntaría el mundo- de la que están huidos voluntariamente, si no proscritos, sus más ilustres hijos? Suplico de nuevo a S. E. que perdone mi obligada sinceridad. Las naciones las hacen la espada y la pluma. La espada echa los cimientos y la pluma levanta el edificio. )Y cómo va a crearse una España nueva, repito, sin valores morales? Cuenta con ellos -y son muy respetables- la España nacional en la actualidad. Pero son esos valores en número escasísimo comparados con la pléyade dispersa por los diversos países de Europa y América y con el grupo estante en la fragmentaria España republicana. En esa pléyade y grupo figuran poetas, novelistas, ensayistas, filólogos, historiadores, críticos literarios, periodistas, comediógrafos, juristas, catedráticos, filósofos, eruditos, economistas, actores, físicos, químicos, matemáticos, botánicos, zoólogos, astrónomos, arqueólogos, arquitectos, médicos, geógrafos, pintores, músicos, estatuarios... Sin contar la muchedumbre de los oficiales mecánicos habilísimos en la práctica de la maquinaria y las artes industriales.

¿Cuál podría ser el espectáculo, contemplado por Europa y América, de una España flamante, creada a costa del más puro heroismo, de sacrificios sublimes, en que falte, empero, cantidad de distinguidos hijos suyos? En América debemos pensar sobre todo. Preciso sería rectificar la indiferencia estulta con que hemos procedido con un mundo descubierto y conquistado gloriosamente por nosotros. Y a América debemos ofrecer la visión de una España completa en su contenido espiritual.

Para llegar a ese extremo satisfactorio yo me atrevo a proponer a S. E.  la celebración en París, cuando sea llegado el momento, de una asamblea o conferencia consultiva. Propondrá esa conferencia los arbitrios más eficaces y decorosos para la reintegración a la Patria de la intelectualidad ausente.¿Qué mayor y más esplendorosa sanción podría darse para la España nueva, sanción a vista del mundo, que ese retorno de los intelectuales españoles a sus hogares nativos?. La conferencia podría estar formada por elementos que han permanecido refugiados en París,  por elementos de la España republicana y por elementos de la España nacional. Vendrían estos últimos debidamente autorizados por el Gobierno y con el Gobierno estarían en contacto durante las sesiones de la Asamblea. Y la asamblea podría presidirla hombre de prestigio universal, respetado por todos y tan eminente en ecuanimidad y tacto como el Dr. D. Gregorio Marañón. La conferencia deliberaría sobre la vuelta de los intelectuales a España y sobre las condiciones siempre decorosas en que esos eleementos, integradores de la nacionalidad -hablo de los no residentes en la España nacional- habrían de poder tornar a la Patria.

Señor:

Al término de mi tarea, séame permitido evocar, pensando en los vencidos, las palabras que uno de los más grandes estadistas que ha tenido España, D. Antonio Cánovas del Castillo, pronunciara en el Congreso de los Diputados en la sesión del 8 de abril de 1869. Vivía entonces España un trance decisivo en su Historia, después de una Revolución. Arbitro de España era el conde de Reus, marqués de los Castillejos,  general D. Juan Prim y Prats. Cánovas del Castillo dijo: "La templanza es una de las más grandes virtudes civiles; la energía y el vigor en la lucha, cualquiera los tiene. Lo que no todo el mundo tiene, y sólo es dado a los verdaderamente fuertes, es la templanza. De suyo es templado el hombre cuando tiene la conciencia de su propio derecho, cuando siente en sí la fuerza bastante para hacerse respetar a todas horas, de quien quiera, y en todas partes.

Dios guarde a S. E. muchos años.

                          José Martínez Ruiz (Azorín)"

La carta ha suscitado comentarios para todos los gustos: desde los que dicen que es un documento fehaciente del sometimiento de Azorín al régimen de Franco hasta los que lo dejan en un acercamiento e, incluso, en un intento de concordia loable.

Personalmente pienso que la clave de la misma se encuentra en la pregunta acerca de ")Cuál podrá ser el espectáculo (...) de una España flamante, creada a costa del más puro heroísmo (...), en que falte (...) cantidad de hijos suyos?. Y como consecuencia, la petición del retorno de los intelectuales a sus hogares.

Es una petición sensata para intentar restañar odios y, por parte de Azorín, generosa, aunque ingenua, porque el régimen no estaba para "pamplinas" de ningún tipo.

Andrés Trapiello zanja el asunto con un comentario, para mí, lúcido y definitivo, por lo que, aunque abuse de la cita, lo transcribo:

"Este memorial, enviado naturalmente a Franco, fue interceptado por Serrano Suñer, quien, a renglón seguido, escribió a Marañón, quejándose de las "inaceptables" proposi­ciones del aprendiz de político que era Azorín. "Mi querido amigo    -le escribía Serrano Suñer en noviembre del 39 a Marañón-: Le llegan con frecuencia al Generalísimo cartas de Azorín. Junto a consideraciones que yo comparto, hay puntos de vista y afirmaciones inaceptables. Habla en su última de una extraña asamblea y da el nombre de usted para presidirla. La singularidad de su caso no resulta favorecida con esta complicación con gentes que se encuentran en otros, por fortuna para usted, bien distintos.

Creo sabrá usted de qué manera yo le hago la justicia que usted merece, y el Generalísimo también. Creo interesa que usted se desentienda un poco de los otros, donde hay gentes que no pasan por un sincero arrepentimiento de sus errores políticos. Le saluda afectuosamente su amigo", etc.

Divide y vencerás. Fue la baza de ese régimen, de todo régimen antidemocrático: no más pueblo. Cada uno es responsable de sí mismo. Las democracias se hacen a la luz de los taquígra­fos, para decirlo en una sola frase. Las dictaduras se sustentan, por el contrario, sobre el principio de la cizaña, la traición y la insolidaridad.

Azorín volvió pronto a Madrid, en agosto de 1939. "No veo a nadie, ni nadie me visita -dirá en una carta-. Ni hablo ni pablo, como se dice vulgarmente."

Durante los dos primeros años, 39 y 40, se dio orden de que no se le dejase escribir en los periódicos de España, porque, se decía, "Azorín es un tránsfuga".

En efecto, el viejo maestro monovero raramente volvió a escribir de política, que fue la principal manera de escribir la política que se tuvo durante el régimen de Franco. El ostracismo al que al principio se le había condenado resultó más livieno con el paso de los años, y a Azorín, reconocido como maestro por los jóvenes falangistas, se le incorporó muy pronto al proyecto de la revista "Escorial".

En 1967, Juan Aparicio, que sería responsable de la prensa de los sublevados después de la guerra, llegaría a escribir: "El programa de Falange Española y de las JONS ha podido redactarlo Azorín, más con su conducta reciente que con sus párrafos lacónicos, reiterativos e influyentes". Azorín era un conservador, pero eso resulta un poco hiperbólico y exagerado. Es difícil asegurar si Azorín se sentía o no falangista. El viejo anarquista se sintió desde luego, sobre todo los últimos veinte años de su vida, una persona de orden, pero eso no era más que una versión de aquel "gubernamental" con que lo motejó Baroja, el otro solitario de París". (15).

El segundo punto de la ficha de Azorín en la D.G.S. lo concretábamos en que Azorín era un personaje sospechoso porque escribía (en ABC) artículos sobre un tal Silverio Lanza en los que "se ven claramente las veleidades críticas al Caudillo y al Régimen, terminando con una invitación para que  "aprove­chando la ocasión (de la situación de Italia) se dé la vuelta (al Régimen)" (16).

Pues bien, o todo el mundo está desinformado, o todo el mundo miente.

Voy por partes.

Busco el artículo, o artículos, sobre Silverio Lanza en la "Lista de artículos sobre tema político de Azorín bajo el franquismo" en el estudio de Inman Fox (ya citado) sobre Azorín y el franquismo, publicado en "Anales Azorinianos/ 4" y no aparece. No me lo acabo de explicar porque un artículo tan decisivo (la principal mancha en la ficha de Azorín) no debería faltar.

Busco también en Azorín: guía de la obra completa (17) y encuentro citado un artículo, que apareció en ABC, el 1 /8/ 1943, con el título de "Silverio Lanza". Pero aparece cataloga­do como de tema literario.

Repaso las Obras Completas y en Madrid, tomo VI, p. 260 y sigtes., encuentro el capítulo titulado, "Silverio Lanza".

Cotejo ambos artículos y compruebo que son distintos en la redacción, pero prácticamente idénticos en el contenido y en ambos se habla de Silverio Lanza, un personaje y escritor original y olvidado, que destaca por escribir bien, pero sobre todo, por el pensamiento:

Es partidario de los valores aristocráticos frente a los democráticos y es un detractor acérrimo del caciquismo del que dice que provienen muchos males en España, incluso la falta de empuje en la novela. "El ejército debe suprimir el caciquismo". (18).

Llegado a este punto, parece que Inman Fox tenía razón al no incluir en los artículos políticos el de "Silverio Lanza" y que, si es verdad que en la ficha de Azorín de la Dirección General de Seguridad figuraba la referencia a los artículos sobre Silverio Lanza y el comentario de por qué eran subversi­vos, tenemos que concluir que esta ficha estaba hecha con "muy mala leche", porque de lo que se dice en ella, nada de nada.

El Régimen, o los acólitos del Régimen, parece que incluirían por capricho, por inquina personal, por evitar que hiciesen sombra a alguien, etc, a las personas que les parecía. Es decir, que objetivamente, Azorín no era, ni franquista, ni antifranquista por aparecer en la ficha de la D.G. S.  como contrario ideológicamente al régimen de Franco.

Azorín será lo que piense en su fuero interno y lo que escriba para comunicarse con los demás. Y en este análisis estamos empeñados.

Es muy probable que para Ramón Serrano Suñer sea una persona honesta y tolerante con el régimen, no fanático; pero para Rafael Arias Salgado y su camarilla sea una persona "con el colmillo retorcido" y que huele a rojo y republicano por más que escriba bien sobre Franco y sobre la regeneración de España bajo su mandato.

La ficha policial de Azorín sería, por tanto, una mentira, una etiqueta inventada que no nos sirve nada más que para saber cuál era el pensamiento oficial del régimen sobre su persona, pero no para averiguar cómo pensaba Azorín, ni para saber algo de su posible adhesión sincera o de su rechazo al régimen de Franco.

El tercer punto que se desprendía de la ficha policial de la D.G.S., el de que a Azorín había que prohibirle publicar por indigno y subversivo, es totalmente gratuito. Podrían haberse ahorrado tanto razonamiento "en el aire" y decir, si es lo que querían, que Azorín no iba a publicar más por "imperativos categóricos". Hubiera sido más claro, más coherente y no habría confundido a nadie.

Por lo tanto, queda manifiesto que Azorín no hizo méritos suficientes para el régimen. No fue, por tanto, un escritor fascista. No purgó suficientemente su pasado.

Si es que coqueteó, le aplicaron con rigor la frase evangélica: No se puede estar a la vez conmigo y contra mí, que es la versión de no se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas. 

Antología de textos

Por su interés, ofrecemos en esta Antología los principales textos menos conocidos utilizados en la elaboración de este trabajo. Me ayudaron a conseguirlos, Luis Navarro, director de la Hemeroteca de Tarragona y José Payá y Magdalena Rigual, de la Casa-Museo Azorín. Manolo Fuentes me proporcionó los textos de "Escorial". A todos mi agradecimiento. 

NOTAS

1.- E. Inman Fox: "Azorín y el franqismo. Un escritor entre el silencio y la propaganda", en "Anales Azorinianos/4", 1994, p. 81.

2.- Andrés Trapiello: Las armas y las letras, Barcelona, Planeta, 1994, p. 25.

3.- "Los informes reservados de la dictadura sobre intelectuales y artistas", en "Tiempo", 17 de enero de 1994, p. 45.

4.- "Tiempo", op., cit., 17 de enero de 1994.

5.- E. Inman Fox en su artículo sobre "Azorín y el franquismo", publicado en "Anales Azorinianos/4", p. 110 y 111, ofrece la "Lista de artículos sobre tema político de Azorín bajo el franquismo". En ella aparecen citas de ABC, Arriba, Escorial, Vértice y El Español. Es la siguiente:

"Elegía a José Antonio" (ABC, 30 /XI/ 1939); "Nietzsche en España" (Arriba, 18 II/ 1941); "Leer y ler" (Escorial /V/ 1941); "Una carata de Azorín. A propósito de un estreno" (Arriba, 20 /V/ 1941); "Víspera de Samuel Ros" (Arriba, 21 /V/ 1941); "Iganacio Zuloaga" (Vértice, /VI/ 1941); "José Antonio dice..." (Arriba, 27 /VIII/ 1941); "Carta de Rusia" (Arriba, 21 /IX/ 1941); "Carta de Rusia" (Arriba, 5 /X/ 1941); "Carta de Rusia" (Arriba, 14 /X/ 1941); "El Caudillo" (ABC, 1 /X/ 1942); "José Antonio y la poesía" (ABC, 29 /X/ 1942); "El caballero español en la literatura" (El Español, 31 /X/ 1942); "El Caudillo y Cervantes" (ABC, 6 /XI/ 1942); José Antonio en concreto" (ABC, 20 /XI/ 1942); "El Caudillo piensa y habla" (ABC, 13 /XII/ 1942); "1942 subjetiva y objetivamente" (ABC, 1 /I/ 1943); "Los dos tiempos" (ABC, 21 /II/ 1943); "El siglo XIX" (ABC, 30 /III/ 1943); ")Qué es un Caudillo?" (ABC, 1 /IV/ 1943); "Más del siglo XIX" (ABC, 11 /IV/ 1943); "Fin del siglo XIX" (ABC, 17 /IV/ 1943); "Los viajes del Caudillo" (ABC, 14 /V/ 1943); "Leyendo a Franco" (ABC, 27 /VI/ 1943); "Víctor Pradera" (ABC, 8 /VII/ 1943); "Seguridad y organización" (ABC, 1 /X/ 1943); "La prueba" (ABC, 25 /VII/ 1943); "Las ideas estéticas en la España de Franco" (ABC, 1 /X/ 1943); "Ante el último discurso del Caudillo. Los enemigos de España" (ABC, 6 /X/ 1943); "Las tres fases" (ABC, 18 /VII/ 1944); "El ramo de oliva" (ABC, 1 /IX/ 1944); "El viaje de España" (El Español, 30 /IX/ 1944); "En la paz" (ABC, 4 /V/ 1945); "Con la paz" (ABC, 11 /V/ 1945); "El labrador en su heredad" (ABC, 31 /V/ 1945); "La realidad viva" (ABC, 18 /VII/ 1945); "Tradición, innovación" (ABC, 26 /VII/ 1945); "El Fuero de los Españoles" (ABC, 28 /VII/ 1945); "Al margen del Fuero" (ABC, 9 /VIII/ 1945); "Con el Fuero" (El Español, 1 /IX/ 1945); "Con la verdad" (El Español, 29 /IX/ 1945); "De la raza" (ABC, 12 /X/ 1945); "José Antonio en la historia" (ABC, 20 /XI/ 1945); "España y el mundo" (ABC, 1 /X/ 1946).

Este listado nos parece un documento fundamental, pero no definitivo porque admite ciertas matizaciones. Así, "Leer y leer", publicado por Azorín en el núm 7 de mayo de 1941 en la revista Escorial no tiene absolutamente nada de político.

6.- Cito por José María Díez-Borque: Historia de la literatura española, Madrid, Taurus, 1980, p. 344.

7.- José Marra-López: Narrativa española fuera de España (1931-1969), Madrid, Guadarrama, 1963.

8.- "Vértice", junio de 1941. Cito y me guío por el estudio de Inman Fox en "Anales Azorinianos,4", p. 90 y sigtes.

9.- E. Inman Fox, op., cit., en "Anales Azorinianos, 4", p. 85.

10.- Ver "Azorín: su aventura política", de José Payá Bernabé, en Traslado de los Restos mortales de José Martínez Ruiz "Azorín" y su esposa Julia Guinda Urzainqui, Madrid-Monóvar, Consejería de Cultura, Educación y Ciencia, junio de 1990.

11.-Consúltese por su interés, José Payá Bernabé: "Leer a Azorín", en "Campus", Revista de la Universidad de Alicante, núm. 10, 1987, p. 24.

12.- Ramón Serrano Suñer publicó un artículo titulado "Mi amistad con Azorín", en "Anales Azorinianos/3", págs. 41-47. Me parece necesario consultarlo para observar la comunicación que existía entre ambos y ver cómo las cartas (por lo menos las que allí aparecen) no son documentos políticos, ni mucho menos. Son epístolas de amigos.

13.- Azorín: Obras Completas, edic. de A. Cruz Rueda, t. VI, Madrid, Aguilar, 1962, p. 384.

14.- Andrés Trapiello, op., cit., p. 32.

15.- Andrés Trapiello, op., cit., págs. 137 y 138. Quiero precisar que de lo de la "incorporación de Azorín al proyecto de la revista "Escorial", como reconocimiento", no es muy exacto. Me asegura Manuel Fuentes, que está a punto de leer su tesis doctoral sobre los escritores que colaboraron en Escorial, que Azorín sólo lo hizo dos veces, ocasionalmente, se puede afirmar y no con textos políticos, como se puede comprobar en el Apéndice en el que los incluimos. Son los artículos (Azorín publicó exclusivamente éstos) titulados, "Leer y leer", núm. 7 de mayo de 1941 y "Diario de una mujer", núm. 21 de julio de 1942. Ninguno de los dos tiene carácter político, por lo que lo de la incorporación a Escorial como ideólogo o maestro de los jóvenes falangistas, habría que matizarlo o rectificarlo. (Incluimos estos artículos en el Apéndice de textos para que el lector juzgue por su cuenta).

16.- "Los informes reservados...", op., cit., rev. "Tiempo", p. 46.

17.- E. Inman Fox: Azorín: guía de la obra completa, Madrid, Castalia, 1992.

18.- Azorín: "Silverio Lanza", en ABC, 1 /VIII/ 1943.

 

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