Entre los montes Obarenes y el Ebro se extiende una tierra
burgalesa que, tras la construcción de la autopista, cayó en el
olvido. Es una zona de montañas, bosques, trigales y aldeas
tranquilas. Entre ellas destaca Santa Gadea del Cid, pueblo que
debe su nombre al paso del Cid Campeador. Es una villa protegida
como patrimonio histórico artístico.
«A pocos kilómetros del desfiladero de Pancorbo, en la carretera de
Vizcaya, radicando en provincia de Burgos, partido judicial de
Miranda de Ebro, existe una villa amurallada íntegramente, como
Ávila, Santa Gadea del Cid». Así citaba en 1947 Azorín a
este pueblo burgalés. Contaba con 600 habitantes y era una aldea
agrícola y ganadera floreciente.
1. Muralla de Sta. Gadea
Desde la carretera que viene de Sobrón y se dirige a
Pancorbo aparece al viajero como una pequeña aldea amurallada, a
los pies de un castillo. El recinto urbano es accesible aún por dos
puertas y conserva su singular arquitectura popular. Las casas son
de mampostería y adobe (barro y paja) con tejas rojas intercaladas.
Es el prototipo del núcleo medieval de la comarca del Ebro.
En el centro se pueden visitar la Plaza de la Iglesia y la iglesia
gótica de San Pedro con su torre defensiva. Conserva un excelente
retablo del siglo XVI, obra de Juan Picardo, Corneilles de Amberes
y Lope de Rueda.
2. Castillo de don Tello
Sobre el pueblo se eleva la fortaleza medieval. Fue
edificada en el siglo XI y reedificada por don Tello, hermano de
Pedro I de Castilla, en el siglo XV. El recinto está arruinado, no
así la torre del homenaje, restaurada pero imposible de visitar que
se levanta sobre la roca. Es de propiedad municipal.
Santa Gadea es punto de partida para adentrarse en los montes
Obarenes y visitar Bozoo, Soportilla y Villanueva. Camino de Bozoo
pasaremos junto a la ermita románica de Las Eras.
3. Bozoo y Soportilla
Bozoo es un pueblo aislado con buenas casas y una iglesia
parroquial que conserva una curiosa portada románica con un arco
polilobulado de reminiscencias árabes. A la entrada (derecha) sale
una carretera estrecha que pasa junto a Soportilla, a la izquierda
bajo la peña, y permite llegar a Villanueva. A dos kms. del pueblo,
con las espectaculares Hoces de Sobrón, como fondo, se puede
visitar una necrópolis altomedieval. Se llega por una pista
parcelaria sin asfaltar. Es conveniente preguntar por la dirección.
4. Ruinas de Obarenes
Camino ya de Ameyugo y Miranda de Ebro vemos en un alto el
pueblo abandonado y ruinoso de Encío. Desde la colina donde se
eleva y se mantiene en pie una ermita románica, se domina una buena
extensión de la llanura del Ebro. Desde Encío se puede llegar
siguiendo el trazado de una calzada de origen romano y empedrada en
tiempos de Napoleón, hasta las ruinas del antiguo monasterio de
Obarenes. Sufrió la desamortización de Mendizábal y, actualmente,
sus ruinas las ocupa una granja. Es de propiedad particular. Allí
termina la carretera.